Relato enviado por:
Anonymous
el 26/9/2021.
Lecturas:1607 Etiquetas: Lugares Públicos
Relato completo
Estas vacaciones han sido distintas y paso a comentar.Nuestro afán era recorrer distintas playas del levante.
Empezamos por Alicante , Benidorm y alguna otra más .
Pero la casualidad hizo que llegara a nuestras manos información de playas nudistas.
Ella me dijo que no había estado nunca y que desearía ir a una .
Miramos cerca de Alicante y había una en una zona no muy concurrida ni tampoco muy accesible .
Había gente salpicada y no apiñada.
Nos colocamos en una zona céntrica para ver y ser vistos.
La edad era superior a la nuestra. Cuarentones, cincuentones y además mirones.
Variopinto todo.
Nosotros blancos como la leche y allí había mucho morenazo y morenaza.
Enseguida tuvimos visita . Una pareja talludita de buen ver .
Entablamos conversación y resultó que ello vivían por la zona .
En absoluto estaban cohibidos y nosotros nos hicimos aparentemente iguales pero se nos notaba.
La mañana llegaba a su fin y era hora de comer .
Les dijimos que ibamos a un restaurante por allá cerca y se empeñaron en que se sentirían muy honrados en compartir su casa con nosotros e invitarnos a comer.
Tanto empeño hubo , que fuimos.
Un adosado en primera fila de costa y comimos desnudos . Ellos lo hacían así y aceptamos .
Las tetas de la señora eran dignas de atención , negras por el sol y su delta de venus impecable .
No tenía un sólo pelo . Rasurado total.
Mi esposa conserva una tira de pelo no abundante y le gusta así.
Charlamos , bebimos y nos contaron su vida .
Tenían posibles suficientes para vivir sin trabajar y su libertad sexual la expresaban de manera abierta
Eran una pareja abierta según nos dijeron y se relacionaban con semejantes y eran directos.
Tan directos eran que querían abrir su intimidad e invitarnos a un contacto íntimo entre nosotros.
Fue una maniobra envolvente .la idea me pareció increíble y sonreímos.
Ella se acercó y tomó mi mano y mirando a mi esposa expresó su petición de permiso.
Empezó a acariciarme y no paraba de excitarme.
Mi empalme fue sublime y ella lo aprobó. Y probó . Primero con la mano y luego con la boca.
Ya estábamos todos encelados y el hombre acechaba a mi esposa y la manoseaba por la vulva.
Tenemos una gran cama y podemos usarla exclamaron.
Y allí fuimos . Hubo de todo , los cuatro cruzados y parecía como si aquello hubiéramos hecho toda la vida.
Mi polvo con la dueña fue genial y a decir de mi esposa , el hombre derrochó experiencia con ella.
Tras la coyunda vino una siesta profunda .
Luego probamos de nuevo un segundo repaso que salió bien y nos despedimos.
Nos dieron su tarjeta de visita y con castos besos nos despedimos.
Ya a solas disfrutamos de nuestra experiencia a solas y comentamos las incidencias.