la segunda parte de una casi teen muy desarrolladaMi vida sexual – Hermanitas reputas - final
Bueno… Sigo. Luego de ir al baño donde le dije como debe uno limpiarse, nos fuimos a la cocina a tomar, comer.
- ¿Te gustó? – le dije para comenzar a charlar.
- Si y mucho. No me dolió, solo un poquito. Tampoco me sangró.
- Enseguida la seguimos
Así fue. Nos fuimos para la pieza. Me recosté con ella arriba mío y la invité a chuparme la pija, cosa que hizo con ganas. Estuvimos hasta que se puso dura y yo no aguantaba más de ganas de acabar. La puse encima y le puse la punta de la pija en la entrada de la conchita.
- Dale métetela toda y coge…
- No se…
Allí, mientras se la metía ella misma, aproveché para meter mi dedo con manteca en su culito. Era puro grititos, hay, gemidos fuertes. Se movía que era un contento. Así terminó a los gritos.
Quedó recostada sobre mí agotada. Despacio la saqué de encima y la puse en cuatro patas, la cabeza sobre la almohada. Seguí con mis dedos con manteca en el culito. Ella me decía: No, por favor… Hay… Despacio me duele…
Me lubriqué la pija y me dispuse a abrirle el culito.
Le puse la punta de la pija en el agujerito bastante abierto y empujé metiéndole la cabeza. Gritó, se quiso correr para adelante pero la tenía bien agarrada de las caderas. Le dije como abrirse y con palmadas en las nalgas se la fui metiendo. Ella era una loca gritando que la dejara, que ya estaba bien, sus hay… eran muy fuertes, gemidos roncos. No me importó se la seguí metiendo cada vez que se abría. Cuando se la metí toda lloriqueando me dijo: No puedo más… hay… por favor dejame. Cállate le respondí, ya pasa todo, gozá. Me quedé quieto unos minutos y con una mano en la concha y otra en las tetas comencé el meta y saca. Ella gemía. Siiiiii… cógeme, reventame como a mi hermana. Con los dedos en la concha la masturbé mientras la cogía. Enseguida acabó como loca, se sacudía como un terremoto, apretaba las nalgas contra mi cuerpo para que la pija le entrara toda.
Seguí hasta que no pude más y acabé. En el segundo chorro volvió a acabar. Yo me vacié todo. Quedamos apretados un rato, la solté, la pija floja salió sola. Quedamos recostados uno al lado del otro.
Me levanté para ir al baño. Ella quedó recostada, estaba agotada. La dejé dormir y traté de comer, beber algo para reponerme. También quería pensar sobre lo que había pasado. Ella era una menor… No la obligué… Ella lo quería hacer si o si… Esperemos que no traiga consecuencias para ambos… No iba a quedar embarazada, eso era seguro.
Así pensando sentí el baño y al poco rato ella vino desnuda a donde estaba. Si, era una mujercita, por más vueltas que le dé. Me puso recaliente su hermoso cuerpito, joven, bien formado, con unas tetitas ya creciendo, erguidas, duras. Casi sin darme cuenta tuve una erección fuerte.
Ella se dio cuenta:
- Vaya Te calenté y bastante, por la pija que veo.
- Estas hermosa y eres una mujercita que coge con ganas, por lo que vi en la cama.
- Tenía ganas… si vergüenza y miedo, pero pasó enseguida. Fue bravo lo de mi culito pero me gustó mucho. ¿puedo chuparte la pija?
- ¿todavía querés seguirla?
- ¿Por qué no? ¿no te gusto? ¿estás cansado de mi?
- Por favor. Me gustas y mucho. ¿Cómo voy a estar cansado de vos? Solo preocupado… Más por vos…
- ¿y por qué? Yo quería coger, no me obligaste. Con tal que no se entere nadie…
- Si, es lo mejor. Dale, chupala si querés.
Se acercó y arrodillándose entre mis piernas empezó a chuparme la pija. Por Dios! Era una profesional, que manera de chupar con ganas!
Cuando no daba más la levanté y la bese en la boca con ganas, mientras la acariciaba toda.
- Bueno – manifestó con voz ronca – parece que me vas a reventar otra vez… Degenerado!
- Vení… - la puse sobre la mesa boca abajo, le dí chupones en la espalda, le acaricié la concha y como no podía más le fui metiendo la pija en la concha entre los gritos de ella. HDP cógeme ayh me reventas degenerado.
Empecé con el meta saca hasta que acabó con fuerza y gritos. Le metí manteca en el culito con los dedos y quizás como un juego me dijo moviéndose: No… Por el culito no… No quiero, es demasiado… Déjame degenerado violador de culitos…
No le hice caso, la sujeté por los brazos y comencé a meterla. La cabeza le provocó un grito fuerte HAY… NO… Abrite le dije y comencé a meterla en medio de los gritos de ella. Una vez toda adentro me quedé quieto y comencé el bombeo. Si… Cogeme… Dale, cógeme… y así hasta que acabó como una loca. Me había olvidado de su hermana y me acordé por que sonó el teléfono. Me apresuré y acabé a los chorros. Enseguida le dije:
- Dale andá al baño que creo que viene tu hermana
- HDP me cogiste, me reventaste. Pero me gustó mucho. Voy rajando a lavarme y limpiar el desastre
Yo corrí al teléfono:
- Hola…
- Habla D (la otra hermana) ¿pasó algo? ¿está todo bien?
- Si, sin problema. Estas segura (por su salida sin permiso). Tardé en atender porque estaba hablando por el otro teléfono.
- Mi hermana…
- Está bien… Creo que fue al baño por el ruido…
- Se me hizo tarde, pero ya voy para allá. Estaré en 15, 20 minutos. Cualquier cosa fui a comprar algo.
- Por supuesto, no te preocupes. Te espero.
Cortamos me fui también a bañarme, limpiar, poner desodorante (había un olor a concha, a cogida, tremendo) y arregle la cocina como si estuviéramos tomando mate o café. Me puse de acuerdo con C sobre lo que decir y allí acabó todo. Por supuesto seguí cogiendo con las dos.