Categorias

Relatos Eróticos

Lo más buscado

Ultimas fotos

Photo
Enviada por facundo2
Photo
Enviada por cetzmo
Photo
Enviada por comando bigos


Estas en: Relatos Eroticos => Relatos Amor filial => Al enojarme con mi esposo, mi cuñadito, me dió lo que tanto necesitaba
 

Al enojarme con mi esposo, mi cuñadito, me dió lo que tanto necesitaba

Relato enviado por : bareta el 16/02/2013. Lecturas: 4988

etiquetas relato Al enojarme con mi esposo, mi cuñadito, me dió lo que tanto necesitaba   Amor filial .
Descargar en pdf Descarga el relato en pdf

Resumen
Me enojé con mi esposo, llegó mi cuñado y me consoló por todos lados


Relato
Mi nombre es Aidé, tengo 21 años de edad y aún no cumplo el primer año de casada con Ernesto de 22, quién me ha enseñado el placer y la lujuria, con maravillosos ratos, que no han sido muchos, ya que solo tenemos sexo cuando él quiere, aunque yo esté ansiosa y completamente excitada. Cierto día, así me encontraba y fue el motivo de nuestra primera fuerte discusión en nuestro matrimonio, él molesto, tomó la decisión de dormir en casa de sus padres, sin tomar en cuenta, que yo estaba anhelante y ganosa de coger.
Rato después, cuando tocaron a la puerta, le abrí a Serafín, hermano mayor de Enrique quien tiene de28 años, abrumada, desconsolada y extrañada por la visita, lo hice pasar a la sala y sin sentarnos, de inmediato preguntó:
-¡Haber cuñada, ¿Qué está pasando?
-¿Pasando? ¿De qué?, contesté desconcertada.
-Enrique llegó muy enojado a la casa de mis papás, diciendo que eres muy exigente y que quieres sexo a cada rato.
-Mira Serafín, creo que son cosas entre él y yo, pero si el ya dio su versión en casa de tus padres, sin que suene a justificación y porque siempre nos hemos llevado bien, te diré lo que pasa. Cuando me casé con tu hermano, era virgen, sin decir que era una monja, él me ha educado en el placer, cosa que en once meses, hemos tenido sexo 13 veces, cuando sé que el primer año de matrimonio, es de sexo, lujuria y placer, si eso es ser exigente, lo acepto, pero espero, que el asuma que me tiene caliente y siempre estoy con ganas, Ernesto no responde como espero, de lo demás, no tengo nada que decir, ahora toda tu familia puede precisar si soy una esposa inflexible o alguien que espera de su esposo algo más que un beso en la cama.
Serafín se quedó callado, reflexionando en lo que acababa de escuchar, tras unos minutos, dijo:
-¿Estás en tu periodo o muy caliente?
-¿Por qué?
Se me acercó, puso su mano en mi coño sobre el pantalón, estremeciendo mi cuerpo y respondió:
-¡Disculpa!, pero esto esta hinchado y no sé si tienes un kotex o ganas.
-¡No!, no estoy en mi periodo! ¡Tengo más de 20 días con ganas!
-¿Entonces quieres coger?
-¡Siiiiii!, ¡Ya no aguanto!
Sin quitar su mano de mí entre pierna y pasando un brazo por mi espalda, dijo:
-¿Quieres que te dé una buena cogida?
- ¿Cómo….? ¿Tú….? ¡Es que Ernesto…!
-¿Tienes ganas o no?
-¡Pero…!
No me dejó terminar, me plantó un beso en la boca, con el que me quise resistir al principio, pero lo sentí tan rico, que mi ser se aflojó y lo empujé diciendo:
-¡No! ¡Es que Enrique…!
Me hizo soltar un delicioso -Haaaa- cuando me apachurró mi coño, sin dejar de abrazarme, inquiriendo:
-¿Quieres verga?, o ¿No?
Con atrevida caricia que me daba y sin meditarlo, susurré:
-Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!
Su boca se juntó con la mía, no lo objeté, y menos cuando sentí que su mano se metió bajo el pantalón y sobre mi pequeña tanga, sobaba todo mi mono deliciosamente, con lo que me provocó gemir -Ummmmmmm-. Me llevó hacia una pared y comenzó a desabrochar la blusa y el brasier, ya con mis pechos y los encendidos pezones a su disposición, mientras los chupaba y lambía, haciéndome exclamar: -Ohhh-, -Ahhh-, -Ummm-, desabotonó el pantalón y lo bajó hasta mis rodillas, yo estaba enloqueciendo, por lo que moviendo mis piernas, terminé de quitarlos, él me retiró toda la ropa superior, con lo que me quedé solamente con el calzón, cuando dijo:
-La putita de mi cuñada, está tan caliente que ya está bien mojada.
Iba a rebatir la definición, cuando de un fuerte jalón, rompió y me quito la tanga, hurgando entre mis vellos e impregnando sus dedos con mis jugos, pronunciando:
-Shhhhhh, si quieres verga, te vas a quedar callada, ¿Ok?
Ya no dije nada, cuando sus dedos toscamente abrieron mis labios vaginales y encontraron mi palpitante hoyito, mi cuerpo se agitaba de ansias y quise aflojar su cinturón, cuando me volteó con la cara a la pared, puso mis manos en ella y me separó las piernas, me imagino que mientras pasaba su lengua desde mi endurecido clítoris hasta mi culo, se quitó los pantalones, ya que segundos después, retirando mi trasero de la pared y dejándome apoyada con los brazos en el muro, sus muslos se juntaron con los míos por atrás, sintiendo como una bien parada y fabulosa verga empezaba a friccionar en mi rajada, humedeciéndose y dando pequeños piquetes en mi agujero, con lo que lo dilataba más, haciéndome desear que ya lo metiera, cuando dijo:
-¿Ya quiere verga la putita?
Impulsivamente y rogando, pedí:
-¡Siiiii!, ¡Ya!, ¡Yaaaaaa!
Sentí su mano, como acomodaba la cabeza en mi orificio, ya apuntalado, me tomo de las nalgas y con un primer empujón y con dificultad, con un -Uhhhhh- de mi parte, hizo entrar la punta, denotando que no estaba acostumbrada, sin haberlo visto, a ese tamaño, él lo percibió y comenzó a juguetear en la entrada, haciéndome, sentir ansias por tenerlo adentro, por lo que empujaba mi trasero hacia su cuerpo, pero él, detenía mis movimientos con sus manos en mi trasero, hasta que con una dura acometida, lo hundió hasta el fondo, haciéndome encorvar la espalda, echar mi cabeza hacia atrás, cerrando los ojos, abriendo desmesuradamente la boca y produciendo que exclamara un placentero, largo y profundo -Uhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh-, al sentir como me abría y llenaba por dentro con su apetecible pito, sus manos prensaron mis senos y comenzó a darme fuertes y duras embestidas, con las que mi cuerpo, se sacudía frenéticamente, tras una buena serie de tallones, y ahogando mi voz, exclamé un satisfactorio: -Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii-,con un grato y delicioso orgasmo, que sin verme la cara, pero notando los apretones de verga por mis contracciones, dijo:
-¿Le gusta mi verga a la putita?
-¡Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!
Se escuchó un -Paft-, cuando lo sacó, con un sutil y quejumbroso -Ahhhhhhhhhhhh-, de mi boca, cuando separando mis nalgas, lengüeteaba y chupaba mi culo, volvió a tallar por fuera todo mi sexo, esta vez volteando un poco mi cara, sin poder replicar, vi como escupía en su mano y me imaginé que bañaba su pito, sentí una de sus manos, como se enredaba en mi cabellera y jalando mi cabeza hacia atrás, retozó y ensalivando mi coño y mi culo, produciéndome estertores corporales por el deleite, cuando de súbito, con mi alarido de –Noooooooooooooooooooooooooooo-, hundió un buen pedazo de carne en mi inmaculado culo, diciendo:
-¡La putita quería verga!, o ¿No?
-¡Perooooo…! ¡No por ahíiiiiiiiiii…! Respondí lastimeramente.
-¿Es nuevecito tu culo?
Con un ¡Siiiiiiiiiiiiiiiiiiii!, seguido de un –Uhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh- al sentir que me partía en dos al sumirlo en su totalidad, en mi trasero, dijo:
-¿Ni mi hermano lo había estrenado?
Ya me estaba dando fuertes, pero placenteros tallones cuando respondí:
-¡Noooo!, ¡Nadie me había dado por ahí!
-¿Te gusta?
-¡Siiiiiiii!, ¡Me encaaaaaaaaaaaaanta!
Mis nalgas, buscaban enterrarse fehacientemente la dura y deliciosa verga, cuando escurría de mi coño el néctar por otro buen orgasmo y él me llenaba el culo con un fuerte y delicioso borbollón, de ardiente y suculenta dosis de exquisita leche.
Agotada, me quedé sentada en el suelo con la espalda recargada en la pared, fuera de mis cavidades, se mezclaban las soluciones de ambos, escurriendo hasta el piso, en ese momento, me percaté del tamaño de verga que me había comido por coño y culo, cuando me lo puso junto a mi boca que afanosa, lo empecé a chupar y lamer, trabajosamente entre mis labios, hasta que me hizo tragar otra pequeño conjunto de mocos.
Yo sin querer levantarme del suelo, por lo adolorida que estaba y él ya con sus pantalones puestos, a punto de retirase,
Viendo que mi cuerpo estaba completamente satisfecho, dijo:
-Te has vuelto mi puta en tu casa, cuando mi hermano no te coja, me avisas, pero para la próxima vez, te quiero con las piernas bien abiertas en tu cama y tu coño bien afeitadito.
Un mes después, Ernesto se extrañó de verme muy alegre y con el coño completamente rasurado, por lo que dijo:
-¡Parece que va a tener fiesta esa panocha!
-¡Nooo!, pero espero que un angelito venga y use mi necesitado coñito, mientras tú vas a casa de tus papás.

Otros relatos eroticos Amor filial

traumatico incesto

Categoria: Amor filial
Cogí a mi hijo, aún no podemos superarlo.
Relato erótico enviado por martita el 02 de July de 2004 a las 14:39:38 - Relato porno leído 282621 veces

una historia de incesto

Categoria: Amor filial
una historia de incesto
Relato erótico enviado por Anonymous el 14 de December de 2007 a las 13:35:08 - Relato porno leído 204330 veces

minetras me hacia la dormida

Categoria: Amor filial
Lo que pasa mientras aparento estar dormida... es un secreto de hermanos, ahora tambien lo sabeis vosotros...
Relato erótico enviado por bichitita7 el 07 de December de 2004 a las 17:07:30 - Relato porno leído 181325 veces

me folle a mi hijo de 17 años

Categoria: Amor filial
Me folle a mi hijo de 17 años
Relato erótico enviado por Anonymous el 09 de April de 2007 a las 18:39:16 - Relato porno leído 170482 veces
ESTE ES EL RELATO 100% REAL Y 1000% CALIENTE DE COMO MI PEQUEÑA PRIMA Y YO HEMOS PASADO GRANDES MOMENTOS DE AMOR INCESTUOSO CALIENTE Y PROHIBIDO
Relato erótico enviado por elgoloso el 21 de May de 2008 a las 22:00:00 - Relato porno leído 154748 veces

Publica en tu muro de Facebook si te ha gustado el relato 'Al enojarme con mi esposo, mi cuñadito, me dió lo que tanto necesitaba'
Si te ha gustado Al enojarme con mi esposo, mi cuñadito, me dió lo que tanto necesitaba vótalo y deja tus comentarios ya que esto anima a los escritores a seguir publicando sus obras.

Por eso dedica 30 segundos a valorar Al enojarme con mi esposo, mi cuñadito, me dió lo que tanto necesitaba. bareta te lo agradecerá.


Comentarios enviados para este relato
filius1 (16 de February de 2013 a las 22:09) dice: yo quiero ser uno de tus angelitos putita y follarte por horas

kikechih (16 de February de 2013 a las 08:11) dice: Que rica putota. Se ve que realmente disfrutaste de una buena vergota, felicidades perra

pro2001 (16 de February de 2013 a las 04:27) dice: que puta tan rica eres


Registrate y se el primero en realizar un comentario sobre el relato Al enojarme con mi esposo, mi cuñadito, me dió lo que tanto necesitaba.
Vota el relato el relato "Al enojarme con mi esposo, mi cuñadito, me dió lo que tanto necesitaba" o agrégalo a tus favoritos
Votos del Relato

Puntuación Promedio: 5
votos: 1

No puedes votar porque no estás registrado