Categorias

Relatos Eróticos

Ultimas fotos

Photo
Enviada por andamios

Photo
Enviada por Mujer22chaparrita

Photo
Enviada por Mujer22chaparrita


Busconas al lado de la playa

Relato enviado por: Anonymous el 30/11/2021. Lecturas: 1821
Etiquetas:   Lugares Públicos
Relato completo
En mi viaje a Alicante paseando junto a l a playa aprecié una actividad de una señora entrada en años que perseguía poner en danza a algún hombre necesitado.
Parecía un juego pero no lo era , era actividad habitual y lo corroboré con ella misma.
Me dejé llevar por el señuelo . La señora sentada en un banco con las piernas entreabiertas y un canalillo incipiente en el escote estaba de caza.
Y frente a su banco había otro banco propicio para insinuarse frente a gente propicia.
Y me instalé allí y me puse a mirar. Las piernas las entreabría y las cerraba de nuevo.
Miraba a ambos lados y cuando me puse frente a ella entendí todo.
Yo no soy jovencito ni ella tampoco , vamos , los dos jubilados.
Pero con ganas. Y ella una profesional como os lo diré luego.
Después de varios pantallazos de abre y cierra y sabedores los dos del juego , me acerqué.
La necesidad acucia y ella ,mitad fervor , mitad necesidad , se apostaba por las tardes en el paseo.Entablé conversación y salimos de allí a dar un paseo .
La señora era correcta , tenía clase y por eso congeniamos más .
Me propuso acceder a ella en su casa y que creía que la podría ayudar .
La ayuda era siempre a cambio de , ella en ese aspecto era profesional.
NO había sexo a cambio de nada y por eso sus favores siempre eran parte del trato.
Ni trampa ni cartón decía.
Al grano si se desea y si no fuese así , puerta .
Al pasar el umbral de la puerta de su casa tomó mi mano .
Me llevó a un sofá y me acariciaba . Era como un aperitivo de lo que vendría después.
Y poco a poco entramos en ambiente y desplegó todo su arte en seducirme , besarme abrazarme y tocarme.
Y en la hora de la verdad de entrar a matar tomó las riendas y se puso encima .
Como veía que no lllegaba me pidió ayuda para ella y se la dí . Para entonces su vulva ya estaba bastante húmeda y mis dedos traviesos jugueteaban dentro de ella.
Poco a poco , con habilidad besos y chupetones en los pezones estalló en lamentos, sollozos y gritos.
La vuelta al ruedo fue mi premio porque después se entregó con fruición a conseguir que saliera agradecido.
Con una mano, con las dos , con la boca y por fin zarandeando la zambomba y chupando mis pezones consiguió lo que se proponía.
Los dos rendidos yacimos un buen rato mientras acariciaba sus tetas.
Una larga sesion de besos con lengua remataron todo .
Y como no había estipulado precio me pidió que la invitara a cenar .
Se pueso sus mejores galas y me llevó a un buen sitio de marisco.
Así que comí marisco dos veces ese día.
La acompañé a su casa y me dijo, vuelve cuando quieras , eres un buen amante.