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Cómo hice puta a mi mujer

Relato enviado por: Anonymous el 6/3/2011. Lecturas: 28820
Etiquetas:   Confesiones
Relato completo
Con la calentura loca del deseo de probar el sexo con un hombre, con un macho que me cojiera y me echara su lechita y me quitara por fin las ansias desesperadas de sentir la verga al fondo de mis entrañas, convine con mi mujer, que a cambio, yo dejaría que a ella se la cojiera el hombre que más le gustara. Y sí sucedió, yo me probé el miembro de un macho, pero hice puta a mi mujer.Bien, yo tenía unos seis o siete años de casaado. Cojía con mi mujer de manera normal. Ibamos al cine a ver películas porno, y salíamos bien calientes, deseando cojer de inmediato. Llegábamos a la casa y nos metíamos a bañar, para de ahí , saltar a la cama. Desnudos, cojíamos como locos, hasta que yo le echaba la última gota de leche en sus entrañas deseosas de que le vaciara los jugos del sexo.
Asi duramos varios años, después de los 35, cuando no sé qué fue lo que me pasó que se me despertaron unas ganas locas de follar con un macho, con un hombre, sentir su verga dentro de mí. Sentir su leche caliente en mi culo. Empecé a salir por las noches, metiéndome al cine a gozar de las pelícunas pornográficas, pero más que nada, a echarle el ojo a algún chico u hombre maduro, que fuera caliente como yo.
Una de tantas noches, encontré a un chico como de 19 años, que estaba en el baño de caballeros. Al entrar lo ví que se encontraba en un sanitario que tenía la puerta entreabierta, y el se estaba bajando y subierndo el cuerpo de su miembrote bien parado, puñeteándosela, para que yo lo viera. Al instante me calentó en extremo, deseando su carne dentro de mí. Me paré frente al espejo para ver cómo segúia pelándose el miembrote, y enseguida, él se vino detrás de mí, abrazándome y pegándome su verga en mias nalgas y el culo.
Me quería cojer, pero le dije que ahí no, que fuéramos a mi casa. Salimos y al llegar a casa le dije a mi mujer que era el hijo de un amigo a quien le iba a mandar unos libros.
Subimos a un cuarto del segundo piso, y el caliente chico me empezó a agarrar las nalgotas y el culote que yo tenía en ese tiempo, las nalgas bien paraditas. Me dice que me empine de perrito, me baja los pantalones y los calzones, me apunta la cabeza de su verga gruesa y curveada y me empieza a culear para adentro y para afuera, bombeándome con fuerza, al grado que me hace mujar. El me dice: "Ya tienes mi verga a mero adentro. Estás bien apretado". Siento que va a descargar sus huegos y que me va a aventar litros y litros de su leche...
En eso, escucho pasos y que alguien se acerca. Me quero levantar rápidamente, pero volteo y es mi mujer la que me mira sorprendida, bien ensartado del garrote del chico. Bien sodomizado.,Lo que siguió fue el acabose.
Pasó mucho tiempo sin que mi esposa quisiera cruzar palabra conmico. Hasta que luego de muchos ruegos, súplicas y promesas, le día en su lado flaco. Yo desde recién casados, me dí cuenta que a mi joven mujer le gustaba mucho mirar los miembros de otros hombres. Que se les quedaba viendo fíjamente, a ver de qué tamaño y cómo lo tenían. De seguro cuando hacía eso, le palpitaba su vulva, su panochota, y se ponía bien caliente.
Bueno, pues yo para contenrarla, se me ocurre decirle que así como yo tendo la debilidad por la carne de hombre, de macho, y que me deje seguir probando la verga, a cambio de que ella también pueda hacer realidad su deseo de probar la verga de otro hombre, porque le digo que me daba cuenta cómo lo deseaba, confesándome que, en efecto, se muere por sentir un garrotote de 20 o 22 cm., que es su fantasía. Yo pensaba que era sólo eso, pura fantasía y calentura, pero luego de un tiempo, comenzé a verla muy cambiada, rejuvenecida. Muy bien maquillada y pintada de su boca, con vestidos entallados y el pelo perfectamente arreglado. En otras noches llegaba tarde y con alienteo alcohólico, Con extrañeza, al estar cojiendo con ella, sentía que tenía su panocha, o vagina guanga, dilatada. Otras veces traía el olor característico de la leche, o semen de hombre, Se veía que estaba gozando en grande no sé con cuantas vergas de machos, cojiendo de lo lindo con los chicos y hombres maduros que le gustaban, o que tenían el miembote gigante, como le gustaba... Así fue como hice puta a mi mujer. j.cago8@hotmail,com















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Puntuación del relato

Promedio: 2/5 ★★☆☆☆  (1 voto)

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Comentarios (1)

katebrown 18 de October de 2022 a las 20:08
SEX? GOODGIRLS.CF
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