Relato enviado por:
narrador el 19/1/2016.
Lecturas:7774 Etiquetas: Gay
Relato completo
Durante un buen tiempo, me he mantenido practicando fisiculturismo, ocacionalmente salía con una que otra chica, que lo que realmente querían era que me las follase.
Lo cierto es que con el tiempo digamos que me cansé de eso, y me busqué a una que no fuera una adicta al sexo. Y estando saliendo con ella, fue que conocí a su hermano. Para mi mayor sorpresa, al igual que yo practica, el desarrollo físico.
Aunque en principio no nos llevamos bien, una tarde que mi novia no pudo salir por estar acatarrada, de mala gana invité a mi futuro cuñado a que me acompañase hasta mi casa, para mostrarle el nuevo equipo que recien y había adquirido.
No fue hasta que comencé a demostrarle como hacer los ejercicios de calentamiento, que comenzamos a darnos cuenta de lo mucho que él y yo teníamos en común.
De momento me inventé el cuento de que la mejor forma de hacer todos los ejercicios era completamente desnudo, para poder observar el desarrollo físico. Yo no esperaba que mi futuro cuñado me creyera, pero en un dos por tres, se quitó toda su ropa, dejando su hermoso y bien desarrollado cuerpo ante mis ojos.
Desde luego que yo también hice lo mismo, y fue él el que se quedó maravillado con mi cuerpo. Así sin buscarlo, de momento nos encontramos viéndonos a los ojos, y el comenzar acariciarnos, y besarnos, como que fue la única consecuencia lógica, desde nuestro punto de vista.
Yo fui el primero en penetrarlo a él, agarrándolo por sus nalgas, lo comencé apretar contra mi cuerpo. Sentí como mi verga se fue abriendo paso entre sus bien formadas y fuertes nalgas.
Pero cuando me tocó a mi, con mucho gusto me dediqué a mamarselo, hasta que extraje todo su semen. Hay un no se que entre nosotros dos, que por aquello de que su hermana no se sienta mal, no se lo hemos comunicado todavía.