Les comparto como descubrí mi afición por este mundo no tan convencional del voyeur, swinger y el exhibicionismo con mi esposa, además de como la fui
Incluyendo a mis fantasías.Era un domingo normal por la mañana, yo estaba en la mesa tomando el desayuno mientras mi esposa estaba acomodando unas cosas en la alacena, de pronto escuche que tocaron la puerta con bastante insistencia, me levante rápidamente para abrir la puerta, para mi sorpresa era un matrimonio de amigos al que tenía tiempo sin ver, inmediatamente los invite a pasar a la sala, les ofrecí un café o algo de comer pero no aceptaron, mi amiga pregunto por mi esposa, dijo que le urgía hablar con ella por un asunto de mujeres, le dije que la podía encontrar en la cocina, se levantó rápidamente para ir a buscarla, de pronto recordé que mi esposa solo traía puesta una delgada bata de dormir y pantuflas, obviamente no esperábamos visitas a esa hora de la mañana, tengo que admitir que en esa época yo era como la mayoría de los hombres machista mexicanos, no soportaba la idea que alguien más la pudiera mirar en lo más mínimo, unos minutos después las dos vinieron de la cocina a la sala, me sentía muy muy incómodo por la lo que traía puesto teniendo a otro hombre en la casa, además era una mañana un poco fría y se le marcaban claramente los pezones a través de la bata, ella se sentó con nosotros.
Casi de inmediato note que mi amigo la miraba de una manera bastante morbosa, aunque que yo hubiera hecho lo mismo en su lugar, era imposible no mirar a verla, en ese momento eso me molesto muchísimo, no buscaba la forma de decirle a mi esposa que se fuera a cambiar de ropa, ella ni en cuenta de la situación, estaba de los más natural, supongo que como su familia no es muy pudorosa eso no era nada fuera de lo normal para ella.
Me enojaba más y más de ver como mi amigo le miraba los pezones disimuladamente mientras platicábamos, incluso trate de sacarlo con el pretexto de ir a fumar pero dijo que era muy temprano, mi esposa estaba platica y platica con su amiga, en esos momento empecé a recordar algunos relatos que llegue a leer en Internet sobre situaciones similares, empecé a sentir morbo y excitación en vez de enojo por lo que estaba pasando, sentía un gran cosquilleo en mi pene, solo pensar que mi amigo pudiera sentir lo mismo que yo me dejaba súper caliente, ella es físicamente gordita con hermosas curvas, unos suculentos y enormes senos que cualquier hombre quisiera disfrutar.
Una vez que se fueron yo traía el pene como piedra, apenas cerré la puerta de la casa la tome fuertemente de la cintura, le di un beso apasionado mientras le arrebataba la bata, le baje los calzones de un jalón, la senté en el sillón con las piernas abierta, me arrodille para devorar su vagina con mi lengua hasta que la deje bien mojada, ella me recompenso con una espectacular mamada, después la recosté en el sillón, levante sus pierna y la penetre con todas mis fuerzas hasta vaciarme completamente, ella no sabía a qué se debía tanta lujuria de mi parte, la verdad no me atreví a decirle nada de lo que paso esa mañana dentro de mi cabeza, desde eso todo cambio para mí, al principio discretamente intentaba que mi esposa ande más destapada, me encanta verla con falditas, mini shorts y escotes que provoque a todos los hombres a voltear a verla pero eso solo fue el principio.