Después de insinuármele todo el semestre al fin lo consigo Hola soy Ana, les voy a contar la vez que lo hice con mi profesor de filosofía.
Cuando entré a la prepa lo conocí. Era un tipo de unos 40 años, no muy guapo pero su manera de ser me gustaba mucho. A pesar de que en esos días andaba con un chico algo mayor y en la escuela fajaba con algunos, él me llamaba la atención. Tenía dos clases a la semana con él, una era la primera a las 4 de la tarde y la otra era a las 8 de la noche.
Era un maestro de los duros, que regañan, que siempre están de malas pero conmigo se reía, le caía muy bien y pues los compañeros me decían que era mi novio y demás. Eso junto con un amigo que me decía que lo intentara me convenció de coquetearle y ver qué pasaba.
Así empecé. Me quedaba hasta el final de las clases según a preguntarle mis dudas, lo acompañaba a su cubículo, trataba de que se fijara en mí, me acomodaba la blusa para mostrarle algo y si llevaba falda también y en ocasiones cuando me despedía le daba un beso casi en la boca.
El tiempo pasaba y no lograba nada, seguía insistiendo pero él se resistía. Le gustaba que estuviera así pero no se animaba. Los compañeros decían mucho de eso por el tiempo que pasaba con él y porque siempre me ponía 10, yo obviamente lo negaba pero me agradaba la idea, aunque no hubiera pasado nada.
Ya casi para terminar el semestre fue cuando ocurrió. Como de costumbre lo acompañé a su cubículo, ya era la última clase antes del examen final que haría a los que no pasaron, que yo evidentemente no presentaría. De camino íbamos platicando de las cosas de la clase, lo que había aprendido y de lo que tenía duda. Cuando entramos pues me despedí y decidí arriesgarme un poco y besarlo en la boca. Esperaba que se negara o algo así, pero en lugar de eso me abrazo y comenzó a besarme también, sin dejar de hacerlo cerró la puerta y empezó a manosearme por debajo de la ropa, pasaba su mano por mis nalgas, mis pechos, por todos lados. Después tomó mi mano y la llevó directo a su verga. Comencé a acariciársela por encima del pantalón, se la jugaba lo mejor que podía con cierta desesperación al saber que lo había conseguido.
Me puso de rodillas y se la sacó de inmediato me la empezó a restregar por la cara, se notaba que lo disfrutaba, lo hizo durante un buen rato para después meterlo en mi boca, comencé a chupársela, lo metía todo y lo volvía a sacar, después de algunas veces él me la volvía a restregar en la cara embarrándome toda. Yo continuaba con lo mío, se la lamia por todos lados y me la volvía a meter a la boca. Algunos minutos después me la sacó, la restregó un poco en mi cara de nuevo y se empezó a masturbar frente a mí, soltando un chorro de semen que me cayó en la cara y el cabello. Continuó masturbándose y me la volvió a acercar, entendí que debía seguir, la volví a meter a mi boca hasta que estuvo dura de nuevo, luego me tomó por la cabeza y empezó a acercarse a su portafolios que estaba en el escritorio, obviamente tuve que seguirlo así como estaba de rodillas, sentí que me raspé un poco pero no me importó. Sacó un condón y me lo dio, entendí que debía ponérselo. Ni él ni yo decíamos algo, sólo lo hacíamos.
Me subí en el escritorio, el me bajó el short que llevaba y la tanga, se acercó y me lamió un poco inmediatamente después me la metió de golpe, yo gemí un poco y el me hizo la seña de que me callara. Comenzó a cogerme. Lo hacía rápido, tuve un orgasmo, me costaba trabajo evitar gemir, justo después de un rato tocaron la puerta
-profesor, aún está ahí, debo cerrar las puertas –era el que hacía la limpieza y cerraba las puertas
-sí, ya casi acabo, en unos minutos
-ok profe, gracias
Aceleró el paso, cada vez lo hacía más rápido, se me escapaban los gemidos de vez en cuando, me bajó la blusa y me sacó los pechos, comenzó a chuparlos, cada vez era más rápido hasta que terminó. Justo después me pasó mi ropa
-ya vámonos, es tarde –se acercó y me dio mi bolsa
-si profe, gracias
-no hay de qué, desde la primera clase supe que terminaría así –sólo me reí –esto no debió pasar y de hecho no pasó, no debes decirle a nadie o me meteré en problemas
-no se preocupe profe, no le diré a nadie
–vamos te llevo a tu casa
Subí a su carro, ya cerca de mi casa fue cuando vi que ya era muy tarde, más de las 11 de la noche. Ya estaba esperando que me regañaran cuando entré a mi casa y justo recordé que no me había limpiado la cara, así que entré lo más rápido que pude al baño a limpiarme y saliendo mi mamá me regañó por la hora en que había llegado, le dije que estaba con mis amigas y que se me había pasado el tiempo. Cuando entré a mi cuarto vi que el profe me había echado el condón en una de mis bolsas y lo conservé un buen tiempo.
Sólo una parte de lo que relaté realmente pasó, lo demás lo complementé con otras experiencias. Gracias a todos los que leyeron el anterior. Mi correo es ana_27@outlook.com , sólo para comentarios. Gracias