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Doble penetración anal ( CON fotos)

maurohotxxx Relato enviado por: maurohotxxx el 21/5/2017. Lecturas: 15003
Etiquetas:   Gay
Relato completo
Había fantaseado muchas veces con darle el culo a dos activos vergudos para que me clavaran despiadada y morbosamente juntos en mi estrecho agujero que se dilataría para recibirlos y sufrir y gozar intensamente como la perra puta que soy...Había fantaseado muchas veces con darle el culo a dos activos vergudos para que me clavaran despiadada y morbosamente juntos en mi estrecho agujero que se dilataría para recibirlos y sufrir y gozar intensamente como la perra puta que soy...

Esa tarde ya anocheciendo recibí una llamada de uno de mis activos preferidos: Michael, que quería saber si podía hablar... Cuando le dije que sí, que estaba solo, porque mi mujer había tenido que viajar por cosas de su trabajo, me soltó todo el rollo. Bueno, eso es lo que me dice mi mujer, pero le creo...quedo solo con mis morbosos y homosexuales pensamientos listo para desarrollar toda la trama de encuentros con varones calientes que se dedican a follar el culo de pasivos maduros como yo...

-¿Puedo ir con un amigo a verte hoy después de la pega? Es estilista y atiene en un céntrico local para clientes exclusivos que pagan sus altos precios por el privilegio de su arte.
-Sí, por supuesto. Pero esta vez es mejor que sea verdad. Otras veces ha quedado de traer un amigo, pero llega siempre solo. Al parecer en esta ocasión no mentía...

Aproveché de realizar todas las maniobras apropiadas para estar en las mejores condiciones. Ya estaba cachondo y no me fue fácil derrotar la impaciencia y esperar el desarrollo de los acontecimientos... Me depilé culo y piernas, después cubrí todas las partes con abundante crema. Miré en el espejo mi silueta y me sentí tan caliente que tuve que introducirme uno de mis juguetes favoritos para aquietar mi ansiedad.

Conseguido el primer orgasmo anal, mientras me miraba en el espejo, decidí hacer todo aquello que siempre había querido: mamar hasta recibir todo el semen en mi boca mientras me enculan... dejar que me den sexo oral en mi sensible agujero...

La cámara de la entrada me avisó de la llegada de Michael y su amigo. No estaba mal del todo. Aunque yo prefiero los hombres rudos y mal agestados. No soporto la falta de higiene pero me gustan los hombres feos y...calientes.

Abrí la puerta y besé a Michael en los labios ardientemente, mientras le sobaba el miembro. No es que lo haga siempre, esa vez tenía un destinatario: el nuevo pico que me iba a comer. Como si fuera poco lo recibiría acompañado del duro y rígido pene del estilista. De pronto sentí una mano que se deslizaba por mis nalgas. Me revolví rindiéndome ante esa inesperada provocación... Sentí que me bajaban el pantalón y dejaban al desnudo mi hermoso culo en que un colales rojo se asomaba entre los cachetes...

Nos desnudamos apresuradamente. Michael sacó su verga y yo la mamé como si fuera la última cosa que haría en mi vida... En medio de esa faena, siento que una barba raspa mis nalgas y una lengua poderosa y ancha se abre camino hasta mi hoyo... Siento que voy a desfallecer. El beso negro me enloquece. Grité con ansias y pedí verga. Me enculan con violencia. Mi anillo anal interno se enrosca alrededor del pene y siento un dolor intenso, pero ya lo he experimentado y sé que después de ese dolor se abre el universo de placer sin límites.

Estoy demasiado caliente para razonar. Le pido, le gimo, le exijo a Michael que comparta mi estrecho canal con su amigo. Ni corto ni perezoso, se abre camino junto al primer pene y ahora el dolor se traslada a la entrada en que el grosor de ambas vergas amenaza con romper mi rajita...

Ya enculado por ambas vergas, dilatado mi canal de perra caliente, se viene la tormenta erótica de gemidos (míos) y de imprecaciones de los machos que pujan por ser el más duro y el más resistente. No supe cuantos orgasmos tuve. Solo sentí que en un momento perdía la noción de las cosas, y sentía que era una cueva en que luchaban dos feroces perros salvajes... El paroxismo del placer llegó cuando cada uno concluyó su tarea y entregó su carga líquida en mi interior. Cuando sacaron sus vergas, sentí correr su leche caliente por mis nalgas y mis piernas...

Lo que vino después es parte de otro relato...si es que éste ve la luz del día...