Manolo es el protagonista de mis sueños humedos.Mi vecina y yo tenemos bastantes cosas en comun, somos viudas ya no cumplimos los 60 y las tetas son victimas de la ley de la gravedad. Aunque la gran diferencia es que a la muy zorra la visita con frecuencia el marido de su hija. A quien se folla mientras grita como una perra, tanto que yo la escucho desde el otro lado de la pared, mientras yo no lo pruebo desde que murio mi marido y el buen hombre no era un virtuoso en la cama.
Manolo esta llamando a la puerta de su suegra quien a salido, abro mi puerta y le invito a esperarla en mi casa, en cuanto cierro la puerta me agarra de la cintura y aprieta contra mi culo su dura polla, la noto gorda y mis bragas se encharcan, me agarra las tetas y mi coño sigue derramando liquido, de un tiron arranca mi vestido dejandome solo las empapadas braguitas, las toca y nota mi excitacion,
las baja hasta el suelo me agarra de los muslos y me sienta sobre el mueble recibidor, se arrodila ante mi pone mis piernas sobre sus hombros y hunde su cabeza en mi coño:
- aaaaaaa
Es la primera vez que me comen, me vacio en su boca y desplomo mi espalda sobre el espejo. Manolo se abre la bragueta y saca al aire un cipote tan gordo que me da miedo que no pueda entrar dentro de mi raja. Al momento se disipan mis miedos. De un golpe me la clava y grito, cada una de las embestidas consigue que salga una eyaculacion de mi chocho, me desplomo sobre el abrazandolo y me coge del trasero para llevarme al dormitorio en volandas con su pija dentro de mi.
Me deja caer sobre la cama y pone la polla en mi boca, intento chuparla lo mejor posible, no tengo experiencia en eso tampoco aunqu parece que le gusta, acaricio sus cojones hinchados noto que esta a punto de estallar, baja su nabo entre mis pechos y con las manos apreto mis tetas, su verga gorda folla mi canalillo hasta que se corre llenandome la cara, el pelo, las tetas... con una enorme lechada.
Por ahora no puedo seguir, imaginando esto me he puesto tan cachonda que necesito desahogarme, ya seguire.