Relato enviado por:
Anonymous
el 19/11/2015.
Lecturas:2087 Etiquetas: Confesiones
Relato completo
De pronto me ví ensartado por ese muchacho, y lo disfrute lo confieso. Hace tiempo estaba haciendo masajes, entonces dentro de lo mismo , muchos hombres, solicitaban mis servicios sexuales. Estaba un poco cansado y entonces para seguir ganando y en el gusto de mis clientes un día se me ocurrió la idea de solictar varios muchachos y enseñarles la técnica.
LLamaron muchos y otros muchos vinieron, pero les contaré el caso de Ernesto que me hizo más grande el culo. Anticipadamente recibí su llamada y le explique a grandes razgos de lo que se trataba, también le dí la indicación que la imagen así como el aseo son básicos, por lo cual le pedí que se bañara y viniera lo mejor que pudiera, ese hombre de unos 24 años llegó , pulcramente vestido y peinadito, medía como 1.74 de estatura de piel morena clara, pelo corto, luego de explicarle, le dije que varios de mis clientes también le pedirían por lo menos hacerle sexo oral, a lo que se quedó pensativo un momento, pero dijo que lo haría dada la necesidad , y también me hizo saber que era heterosexual.
Al saber eso me exite más, entonces le dije que le haría una prueba porque una cosa es decir y otra cosa como reacciona el cuerpo en esa situación, y estuvo de acuedo, le dije que si quitara toda la ropa, y le puse una pelicula cachonda, luego le dije que me avisara cuando ya estuviera bien erecto todo aquello. Salí del cuarto y por mientras me fui a lavar el culo ( esto estaría más sencillo de lo que pensé ).
Luego me grito ¡ ya, ya estoy listo ¡ entré a la habitación y ví una verga regular de unos 13 centímetros bien peludita , rica y gruesa, las piernas tenían un buen musculo y sentí gozo bien rico al verlas y tocarls , entonces le dije que se la mamaría a ver como reaccionaba el palo, estuvo de acuerdo y comencé a chuparla bien rico,. unos lenguasos en la cabezota rica, y me la metía toda, sentía super rico al verlo poner los ojos al revés del gozo, mientras aproveche para tocarle las duras nalgas, mientras él apretaba el culo y me aventaba la verga para que me la comiera a gusto, tenía un buen cuerpo que le alavé por cierto.
El continuaba encantado ( mientras yo chupaba su camote ) pero luego comencé a sentir los deseos del sexo que nos llaman, y le dije ¨ necesito ver si eres capaz de coger a un hombre ¨ me miro un poco desconcertado y luego aceptó, me quite toda la ropa y me hunté saliva en la cola, ( la verga no se le bajó sino que continuo bien dura ) y me la metía epmìnadito, despacio , despacio, yo sentia como me iba abriendo mi culito, sentía como me entraba aquel pedazo de ñonga, como me abria todo mi hoyito de forma deliciosa y sensual.
Luego cambiamos de posición a petición de él y me puso de ¨ cucharita ¨ entonces me la metió y me la metió bien rico, de pronto comencé a sentir como aceleraba el ritmo de la cogida, hasta hacerlo casi infernal, sentía como entraba toda la verga y pensé que se vendría ya, pero no, seguió dandome pito hasta que me comenzó a arder de una forma deliciosa todo el hoyito y después el culo, pocas veces había sentído ese placer y lo deje continuar, entonces comenzó a besarme la espalda y la boca, y me exito mucho más, yo me sentía una mujer con pito, luego me paso una mano abrazandome y la otra la coloco en mi verga que ya estaba super dura ...
Siguió cogiendome bien sabroso y comenzó a hacerme una rica chaqueta, pero el pitote seguía a duro y duro , yo sudaba y él también , sentía el pito ¡ si lo sentía ¡ sentía la lengua ¡ si la sentía ¡
sentia que me llenaba todo mi hoyito de leche...¡ si lo sentíaaaaaa, ¡ hay mamasita rica me llenó todo mi culito de lechita mi Ernestito guapo, ( sentí bien chido ) ...cuando terminó me dijo que necesitaba algo de dinero para los pañales de su niño, y lo ayude con $ 150 pesos, por pura solidaridad ya que no se acostumbra en las pruebas, pero dado que aun me temblaba el culo, y no exagero , ( si me temblaba el culo ) luego le dije ¨ quiero que vengas pasado mañana y no cojas a tu mujer ¨ sólo quiero que me cojas a mi y te daré otros 150.
Ya no regreso, creo que le llegó la moralina y ese momento vivido sólo se dejó arrastrar por la necesidad y mi turgente pedorro. ( Me hubiera encantado ver la cara de su mujer, viendolo como me chingaba mi hoyito y como me aferraba a él tomandome de las caderas y de los hombros y como me empujaba toda la verga lo más dentro que podía, como si yo fuera una mujer ) .