Para salir de la rutina se me ocurrió hacer algo con mi esposa que se me terminó yendo de las manosPasó hace varios años, yo tenía 54 y mi mujer 32, siempre fue una mujer bellísima, con un cuerpo espectacular, rubia, de ojos verdes, piernas, cola, pechos, todo lo que se puede pedir en una mujer, pero siempre fue muy tradicionalista, otra con ese cuerpo hubiera hecho desastres, pero ella siempre fue recatada y nada exhibicionista, salvo cuando era adolescente que usaba minifaldas y blusas y sin quererlo era muy exuberante pero nunca explotó eso, desde que nos casamos en el sexo siempre fue muy tradicionalista, bastante monótona y rutinaria, increíblemente era virgen cuando la conocí, en el sexo nunca fue muy fogosa, pero siempre fue tan exuberante que me excitaba igual, siempre vestida muy tradicional llamaba siempre la atención igual, llegó un momento que se hizo todo tan rutinario que ya era insoportable, jamás tomó la iniciativa en el sexo, de no ser por mí creo que le hubiera dado lo mismo no tenerlo y cuando lo teníamos, no demostraba fogosidad alguna, estuve años pensando qué hacer para cambiar eso, hablarlo era imposible, cuando tocaba el tema se ponía como loca hasta que me resigné, no podía creer cómo una mujer con ese cuerpo pudiera ser tan fría, sería yo el problema? seguramente, sería lo mismo con otro hombre? me hice mil preguntas pero sin respuesta.
Una noche de verano se me ocurrió algo pero no tenía ninguna esperanza de que aceptara, se me ocurrió proponerle salir a dar una vuelta con el auto (jamás salíamos a ningún lado) pero para hacer algo distinto, ella tenía que vestirse casi como prostituta, por supuesto que no quiso saber nada, pero tras mucho insistir y ya enojado aceptó para darme el gusto con la condición de que jamás bajaría en ningún lado, por supuesto que acepté, la idea era ver como reaccionaría ante el deseo que provocaría en los hombres, aunque sin bajar del auto sería difícil, algo se me iba a ocurrir, se maquilló como le pedí (todo lo hacía de mala gana) le hice probarse varias viejas minifaldas de cuando era adolescente que siempre guardó, aunque mucho más apretadas y más corta le iban igual, siempre molesta pero accedía, hasta que elegí una negra tableada, una blusa muy escotada que era para usar con algo abajo, pero sin nada era un escote terrible, sin corpiño, no lo necesitaba, medias de nylon, tacos y quedó para el infarto, cuando se vio al espejo no quería saber nada, pero insistí y con la condición de no bajar ni loca en ningún lado aceptó.
Salimos desde el propio garaje de casa y sentada en el auto era alucinante, una puta que cualquiera pagaría miles de pesos por tener, la prueba de fuego vino cuando paré a cargar combustible, por supuesto se quedó en el auto y me fui al baño, cuando volví al auto lo hice por detrás del playero, el tipo cargaba mientras la miraba de reojo y para mi sorpresa, era muy evidente que ella se daba cuenta de que el tipo la estaba mirando, estaba cruzada de piernas, inclinada hacia adelante las tetas casi se le salían del escote que apenas se sostenía de los pezones, cuando me vio llegar se subió rápidamente el escote, pagué y nos fuimos, pero ya era evidente que la vanidad le empezaba a hacer efecto, la segunda fue en un lugar de comida al paso donde uno era atendido en el auto, había que estacionar en una playa, encender las luces de posición y un mozo venía, mientras esperábamos me puse a franelearla, el mozo venía del lado de ella así que en el franeleo le subí más la minifalda, le bajé el escote hasta los pezones y cuando se acercó el mozo, para mi sorpresa ni se inmutó, pensé que se bajaría apresuradamente la minifalda y se subiría el escote pero no, el tipo no podía sacarle los ojos de las tetas y ella como si nada, hasta le hizo el pedido con toda naturalidad, yo no lo podía creer, el tipo se supone que anotaba, pero los ojos los tenía en las tetas de ella y ella lo sabía, se fue caminando para atrás casi y le seguía mirando las tetas como para memorizarlas, comimos y no podía sacarme de la cabeza la naturalidad con la que estaba casi en bolas delante de ese tipo sin inmutarse y disfrutándolo evidentemente, no dije ni palabra, no hice el más mínimo comentario, comimos, volví a encender las luces y rápidamente vino el mozo y otra vez lo mismo, ella casi en bolas y el tipo que se la comía con los ojos, le dije que le pidiera café y algún licor, nuca toma y con un poco de alcohol cambia de humor inmediatamente, tardé todo lo posible en darle el dinero para que le pague y que el tipo se pueda hacer un festín mirándole las tetas y así lo hizo, no quiero ni pensar las pajas que se habrá hecho, no era para menos, yo estaba re caliente y era evidente que ella también, terminamos en un hotel de esos que se entra con el auto y le pegué la cogida de su vida y ahí sí que lo disfrutó.
Desde ese día, de entrecasa se vestía con viejas minifaldas y blusas y el sexo cambió completamente, siempre tenía ganas y yo siempre estaba excitado, parecía otra, un día se me ocurrió enseñarle a usasr la pc y aceptó, cosa que nuca había querido saber nada, le enseñé lo básico y le abrí una cuenta de correo, al lado vivía un matrimonio con un hijo de 16 años, hablando ella con la madre, le contó que estaba aprendiendo a usar la pc pero que yo no tenía mucha paciencia para enseñarle y la vecina le ofreció que el hijo podía enseñarle un rato por las tardes, el pibe era un apocado total, de esos que apenas hablan, exageradamente vergonzoso y callado, de esos que ya resultan insoportables de tan apocados, ella seguía vistiéndose de entrecasa con minifaldas y tacos y el chico venía por las tardes, yo venía del negocio a almorzar y cuando me iba venía el chico, al pasar los días, yo notaba que cada vez se producía más, se maquillaba, yo llegaba y parecía que ella estaba por salir a hacer la calle, yo sabía que ni loca iba a salir así a la calle y una vez le pregunté por qué se producía tanto y solo me contestaba que le gustaba arreglarse para mí, eso me parecía muy raro, pero ni se me cruzaba que pudiera ser por calentar a ese pendejo que era un nabo total, imposible que tuviera algo con semejante tonto, no me atrevía ni a tocar el tema porque tenía el temor de ofenderla y que todo volviera a la rutina insoportable de antes, pero tenía la duda, para colmo el pendejo cada vez que me veía bajaba la vista más de lo acostumbrado y apenas me saludaba, un día por curiosidad entré en el correo que le había abierto y ho sorpresa! ahí me enteré de todo y más de lo que me imaginaba, el pendejo no solo se la cogía a gusto, le hacía verdaderas sesiones de fotos con el celular y después se las mandaba por mail, acá pongo algunas, hasta videos grabó cogiéndola, como si fuera poco, el día antes le pedía lo que quería que se ponga para esperarlo, se cansó de cogerla durante meses y hasta el anal le hacia, cosa que yo siempre tuve prohibido, al poco tiempo se mudaron y todo terminó, jamás supo que yo estaba al tanto, poco después dejó las minifaldas de entre casa, adiós calentura en el sexo pero una cosa es segura, mi experimento dio más resultado del que pudiera haber imaginado, nunca más volvió a usar la pc, ni sale con nadie, creo que se dio el gran gusto por un tiempo y ahí lo dejó, cada tanto miro esas fotos y los videos y no lo puedo creer.