Categorias

Relatos Eróticos

Ultimas fotos

Photo
Enviada por andamios

Photo
Enviada por Mujer22chaparrita

Photo
Enviada por Mujer22chaparrita


El disgusto con mi novio lo pagó mi hermano… ( CON fotos)

Relato enviado por: narrador el 5/8/2015. Lecturas: 8163
Etiquetas:
Relato completo

Yo estaba como agua para chocolate, si no lo entienden, estaba furiosa con mi novio, ya que me había enterado en mi trabajo, que Efraín mi novio, él muy hijo de la gran puta, había preñado a la tonta de la hija de su jefa. Se podrán imaginar como yo estaba, que si lo agarraba lo mataba. O por lo menos haría el intento.
Para colmo de males, apenas entró en mi dormitorio, me encuentro a mi hermano menor, de lo más tranquilo, semidesnudo, con su polla entre sus dedos, masturbándose, mientras miraba un video porno, y olía una braga usada mía.

De momento sentí que toda la rabia, el odio, y quien sabe que más, que tenía contra mi novio, lo dirigí contra mi hermano menor. De no haber sido, que al mismo tiempo que todo eso bullía en mi mente, mis ojos se fijaron en el pedazo de polla que se gasta, mi hermano menor. Y de igual forma, como por arte de magia, en menos de lo que cuentas hasta tres, todo ese odio, y rabia, se convirtió en admiración.

Digamos yo sabía que mi hermanito tenía lo suyo, pero constatarlo de esa manera, jamás lo pensé hacer. Por lo que actuando como si estuviese hipnotizada, tomé asiento en mi cama, y sin hablar, comencé a despojarme de toda mi ropa frente a él.

Mi hermanito se me quedó viendo, y no es que él sea un genio, pero creo que de inmediato se dio cuenta de lo que yo deseaba, por la forma en que me le quede viendo su erecto miembro. En cosa de pocos segundos, sentí una ganas locas de ponerme a mamar su parada verga, cosa rara n mi, ya que no soy de las que les gusta mamar, sino más bien soy de las que me gusta, que me mamen el coño, hasta hacerme llorar de felicidad.

Por un buen rato mi hermanito y yo estuvimos mutuamente mamándonos, hasta que ya no pude aguantar más y le pedí, o mejor dicho prácticamente le rogué que me penetrase, él algo asustado creo que me dijo algo, de que éramos hermanos. Pero la verdad es que si lo dijo no lo escuché, yo estaba tan y tan deseosa de sentir aquella cosa dentro de mí, que de haber sido mi mismo padre, de seguro tampoco me hubiera opuesto a que me lo enterrase.