Relato enviado por:
Anonymous
el 17/1/2016.
Lecturas:3250 Etiquetas: Confesiones
Relato completo
Así es la vida de rancho, los caballos hermosos y las mujeres más aún con rica pepita. Trabajo en una granja donde hay muchos animales, también sembradíos y mujeres inquietas a las que me gusta mucho admirar y con algunas logro más que eso .
Soy Carlos tengo 19 años y tengo tres años trabajando en la hacienda ¨ La bonita ¨ en alguna parte de la república mexicana, hago de todo, como buen peón, alimento caballos, borregos, ayudo a parir a los animales y más cosas, en las vacaciones pasadas, llegó una familia ( amigos de los dueños ) entre ellos venía Anaí una chica bastante bonita y apretada, pero buena onda, ojos verdes, pelo largo y su piel bien bonita, rápido los conduje por todos lados, pero yo no perdía detalle cuando caminábamos entre los sembradios, esa rica colita me gustó mucho.
Nos fuimos tomando confianza ya que pasarían todas las vacaciones y un buen día me dice Anaí ¨¿ Oye cuando me enseñar a montar el bayo ?¨ - ¿ cual bayo? se llama Caballo, okey el bayo cuando me enseñas a ¨ montarlo ¨ y eso me lo dijo en un tono más cabrón...
Obviamente me hice el desentendido para poder hacer de las mías con ese culito y no me viera tan avorasado y se me fuera la oportunidad, le respondí: ¨ El día que gustes mija ¨ - luego acotó pues ¿ qué te parece hoy en la tarde?, total que salimos como a las seis de la tarde por unos caminos, yo maldosamente sólo le puse la silla y me senté en ella, después de ayudar al culito a subir, ví el rico pedorrito con ese tremendo par de nalgas bien esponjadas y me sentí sexual.
Fuimos por el camino y en tanto yo aprovechaba, para detener la rienda y tocarle las piernas con disimulo, el hecho de ir los dos en la misma silla, hizo que irremediablemente su trasero se pegará con mi camote lechero, entonces le dí un espuelazo al bayo y que corre, haciéndonos brincar y ella se asustó un poco, pero cada que brincaba el bayo, Anaí se daba unos ricos sentones en mi verga, lo cual me ponía muy feliz y creo que ella también.
Al día siguiente saldríamos de nuevo, sólo que esta vez la acompañó David su hermano de 14 años y claro que hice jeta, pero le dí unas vueltas muy a la carrera y lo mandé a la verga rápido, después subí el culito de Anaí y le dije ¨ Ahora si prepárate porque será el galope mayor y nada de gritos ¨ - ok esta bien dijo muy gustosa, metí el espuelazo y la tomé de la cintura, ya no andaba con mamadas, sentía su pedorrito rebotar bien chido en mi macana, y mientras galopábamos me acomodaba bien rico ese par de nalgas...
Para ese momento ya sentía la verga bien dura, y llegamos a un río, debieron ser como 5.20 de la tarde y ya sudamos, luego le dije ¨ vamos a meternos al agua, ya ando bien sudoroso ¨ ella se resistió un poco, pero al ver que estaba resuelto a meterme, se quedó pálida al ver como me quitaba la playera y el pantalón y me quedé sólo en calzones, ella como que se chiveo y le dije ¨ ¿ anda a poco no has visto a un hombre encuerado ?mientras la bajaba del bayo, luego entre al agua, y ella se quedó al borde sólo enjuagándose el rostro, ya no aguanté más y salí del río y tenía la verga a mil, se quedó viendo y me dijo ¨¿ qué es eso ¨?
Ya solos me entró lo descarado y le digo ¨pues es la vergota mija ¨ porque ando bien caliente tu disculpa, es que el roce de tu colita me prende, ¡ con razón, por eso sentía algo duro pensé que era la silla ¨ ¡ que te digo que se llama verga mira ¡ y que me la saco completa con un tupido bello que la hizo abrir más los ojos diciendo ¡ vaya que la tienes bien grande ¡
---Grande, caliente y dura ya viste, ¿ me la chupas ? ella se quedó pensando o en shock no supe, y luego se la acerqué a la boca y trato de retirarse, pero para eso tengo unas piernas duras , grandes, pecho marcado y macana de sobra ¡ se la metí casi a la fuerza y la mamó, la ¡ mamó rico y se la estuvo comiendo sola un rato, Luego la levanté y sin pedirle premiso, le quité el chichero y comencé a mamarle las ricas tetotas para sus diez y seis años, me las comía con un perro, andaba bien cachondo que le tocaba la pucha y las nalgas que tantas chaquetas me hicieron tener.
Luego le bajé el jeans a tirones y de la misma forma los calzones y me puse a mamarle todo su coñito, aunque al principio me apartaba después me dejo mamárselo bien rico, todo el conejito, éste le babeaba como una llave , hasta que me cansé de chupársela, y la puse encima de una piedra grande y se la fui metiendo despacio, al ver que no se quejaba mucho le se la dejé ir completa y que pega el grito ¡¡¡ aaaaay me lastimas ¡ aaayyy mi cosita aaayy mija -perdona es que ya ando bien cachondo, descendí y le abrí el culito que parecía un corazón de carne, ¡ de ¡ carne deliciosa y caliente , de mujer cachonda y prendida , me despedía un aroma embriagador la papaya, y se la mamé de nuevo para que no la hiciera de frijoles, y nuevamente se la metía toda ¡ total virgen no era ¡.
Se la estuve encajando ya que no me importaba que se quejara, ya no era quinto y ya había comido pito, le seguí dando bien rico hasta que sentí que me venía, y se me salieron los balncos dentro de su jeans y se los mequie todos, la verdad es que tenía una panochita bien rica y cerradita, ya no quiso ir a montar, seguro que le saco a la verga.