suplante al cura y segui sus habitos me comi como postre a una de sus ayudantes.EN LA IGLESIA DEL PUEBLO … por Felipe Pan
Soy Juan tengo 35 Años, hace 2 años quede viudo, eso golpeo mucho mi vida, soy carpintero ebanista, profesión que herede de mi padre y mi abuelo. Vivo en Realicó (Ciudad de la Provincia de la Pampa) de unos quince a veinte mil habitantes, Mi casa esta
Ubicada en el casco urbano, en la salida del mismo, vivo solo, pero estoy muy poco allí Tengo mi taller de carpintería en el Centro de la Ciudad pegado a la Iglesia.
Mi principal cliente, era Don Julián el cura del pueblo (que nunca pagaba nada) Al que después de que quede viudo, le hacia de Sacristán, con el tiempo me recibí de diácono.también daba alguna misa.
Con eso aplacaba mi soledad y lo retraído que me había quedado. El cura era bastante pícaro, yo siempre sospeche, que tenía asunto por lo menos con dos o tres de las mujeres que estaban casi todo el día en la Iglesia. Eran unas de las que arreglaban la Iglesia, le que le hacían la comida, las que colaboraban en casi todos los días con los quehaceres de la iglesia
Yo no me metía con sus cosas, pero eso que hacia de confesiones privadas que se encerraba y tardaba un rato bien prolongado a veces casi dos horas (que se la contara a otro, y la casualidad siempre eran mujeres). Yo conocía a muchas de las mujeres de Allí.
Cuando estaba en pareja me compuse bastante porque era muy mujeriego y muy buscado porque de apodo de joven me decían “anguila” (no era por mi aspecto sino por mis 29 cm. De largo por 5 de ancho.) En pueblo chico todo se sabía.
La mayoría de las que me buscaban eran las casadas insatisfechas, siempre tenían algún trabajo de carpintería que hacer en la casa. Y terminaba tapando algún agujero Pero cundo me case termine con todo eso. Me dedique a mi mujer exclusivamente.
Una Noche era muy tarde Llaman a mi puerta y al abrir estaba Don Julián el cura, que me venía a decir que el Obispo pidió su traslado de forma urgente y que era mejor que se fuera de noche, (Disparo por que creo que si lo agarraba algún marido lo mataba a palos) Me entrego todas las llaves de la Iglesia y me tenia que hacer cargo de la misma, y de todo lo de allí, ya que yo era Diacono y podía dar misa hasta que viniera nuevo cura.
Todo marchaba normalmente, la cosa se complicaba porque tenía que trabajar en la carpintería y cumplir con las otras cosas eclesiásticas.
Al medio día comía en la iglesia, ya que las mujeres seguían haciendo todo como cuando estaba el cura se turnaban en los quehaceres. En unos de esos medio días, le había tocado a la que para mi era la mas linda de todas se llama Celeste mujer de mi edad, (casada con un comisionista que viajaba a Buenos Aires levando y trayendo cosas para todos los del pueblo) no muy alta medio rellenita portadora de un culo espectacular que movía con desparpajo para que el pasara se lo mirara y ella era feliz
También sobresalían un par de pechos redondos como dos globos.
Estaba terminado de comer. Cuando Celeste me dice si quería postre, le digo que no que gracias, ella me dice (cara de glotona) mire que es especial, sin entender mucho, le seguí la corriente. Y le digo bueno si insiste.
Me pide que la siga , cuando transpuso el cuarto echo llave ,se saco lo sujetadores y afloraron los dos globos ,(que a mi que hacia un buen tiempo que no tenia relación sexual me hizo para mi verga en forma recta), me dice riéndose el postre, yo no dude en empezar a chuparlas ,y a lamerlas nos besamos , le metía la lengua hasta la garganta, la fui desnudando y la deje sin nada con los dientes le arranque su tanguita que tapaba su cosita depilada, mi lengua ,le penetraba y subía y bajaba, entraba y salía, loquee la fue mojando de a poco hasta que se vino apretando mi cabeza, entre sus piernas. Todo me hacia tener placer que hacia tiempo no tenía. Me desnudo y cuando saco mi trozo de carne, ella se petrifica, porque ya les dije , lo que calzaba(con mi finada tenia que usar tope sino era muy doloroso) le dije que me la chupara y no respondía le miraba, yo estaba hirviendo , lleve su cabeza hacia ella ,se la hice tomar con una sus manos y se la puse en la boca despacio empezó a chupar y a tragarlo, la cabeza porque, de ahí no pasaba , en rato estando bien parada, cuando le pedí que se acomodara la puse en posición y la empecé a penetrar con mucha suavidad pero su vagina era estrecha y reflejaba dolor nunca fui hasta el fondo ella fue tomando confianza y empezó a gozar gritaba y gemía se movía , me decía que la estaba rompiendo como fue su primera vez, yo apure, mis movimientos y termine sacando y llenando de semen todas sus tetas, dónde derrame todo, ella quedo acariciándome y diciéndome que hacia rato no había sentido tanto placer, intente seguir para penetrarla por el culo y se negó dijo que por ahora no que si le había dolido esto no quería imaginar tener todo eso dentro su cola. Que lo haríamos pero tenía que preparase que no había tenido dentro de ella semejante pedazo de carne. Me reí y deje todo así sabiendo que en poco tiempo podría perforar su divino tesoro que ella mostraba orgullosa.