Categorias

Relatos Eróticos

Ultimas fotos

Photo
Enviada por andamios

Photo
Enviada por Mujer22chaparrita

Photo
Enviada por Mujer22chaparrita


En la fiesta del almacén, perdí la cabeza… ( CON fotos)

Relato enviado por: narrador el 25/10/2017. Lecturas: 9216
Etiquetas:   Trabajo
Relato completo
Ni idea tengo, de que me sucedió, o mejor dicho, por que hice lo que hice….Como secretaria ejecutiva, de la empresa en la que trabajo, tengo muchas responsabilidades. Una de las principales, es organizar la fiesta para los empleados de tercer nivel, en otras palabras, para los vendedores principiantes, así como para los empleados de los almacenes. Cosa que por uso y costumbre, delego en algunas de las secretarias, para que seleccione el lugar, compre las bebidas, como los entremeses, y contrate a alguien que se encargue de la música. Yo me había desentendido de eso como de costumbre, cuando el viernes en la tarde, me enteré que la persona, en quien yo había delegado, simplemente renunció, sin decirme nada. Razón por la que a última hora, hasta pensé suspender la fiesta. Pero me di cuenta de que eso no sería bien visto, en mi hoja de trabajo. Por lo que como pude, sin tan ni siquiera haber almorzado, busqué algo de dinero en la caja chica, y después del mediodía me fui, separé el local, compré las bebidas, los entremeses, y contraté a un chico, para que se encargase de la música. Luego le notifiqué al gerente del almacén, donde iba a ser la fiesta, para que le informase a sus empleados. Por lo que ya a eso de las cuatro de la tarde, estaba llegando yo con todo. Y tras arreglar rápidamente el local, como estaba bastante acalorada, para refrescarme, me tomé unas cervezas, al tiempo que recibí y ubiqué al encargado de la música. Justo ya me había terminado de beber la tercera, cuando comenzaron a llegar los empleados, y vendedores del almacén. Mi idea era que cada quien se sirviera, para poder marcharme lo más pronto posible. Pero a medida que el personal fue llegando, algunos de ellos se pusieron a compartir conmigo, ya que ni el Gerente del almacén había querido asistir. Por lo que a medida que la música fue sonando, algunos de ellos, me fueron sirviendo uno que otro trago, y ya entrada la noche, como la única mujer presente era yo, no me quedó más remedio que aceptar sus insistentes invitaciones a bailar. Por suerte mi esposo, y mis hijas, se habían marchado a pasar el fin de semana en la casa que tenemos en la playa. Donde los alcanzaría al día siguiente. Por lo que realmente no me preocupe, pensando que sí salía algo tarde de la condenada fiesta, me iría a nuestro piso a dormir. Pero a medida que siguió sonando la música, y continué bailando con varios de ellos, comencé a sentir un calor por todo mi cuerpo, increíble. Y aunque me quité la chaquetilla que cargaba puesta, no soportaba el calor. Además a medida que seguí bailando, con los empleados que se habían quedado, cuando uno de ellos mientras bailábamos, comenzó acariciar mi cuerpo, yo en lugar de detenerlo, no sé si por no hacerlo pasar un mal rato, o porque me estaban gustando sus caricias, lo dejé que continuara. Y desde ese momento, en adelante todo aquel que bailaba conmigo, sino me agarraban las nalgas, descaradamente me besaban, y en ocasiones ambas cosas. Hasta que en cierto momento, me quejé del calor que sentía, y uno de ellos, me dijo. Pues si tienes tanto calor, quítate la ropa. Y la verdad es que no se en que estaba pensando yo, que aun sabiendo que si le hacía caso, terminaría siendo follada por más de uno de ellos. Cuando ese intenso calor que recorría todo mi cuerpo, en especial dentro de mi coño, hizo que sin dudarlo por un segundo, y frente a la mirada de todos ellos, me quitase yo misma toda la ropa, quedando del todo desnuda, ante los cuatro o cinco empleados de la empresa que aún se encontraban presentes. Hacer eso, fue como decirles quiero que me follen. Ya que de inmediato, todos comenzaron a sacar sus pollas, y mostrándomelas me decían que se las mamase. Yo no diré que no supe lo que estaba por hacer, pero la verdad es que me recuerdo que no me importó. Por lo que apenas agarré la primera verga al alcance de mi mano, me dediqué a mamarla intensamente. Mientras que quien sabe quién, comenzó a penetrarme por el culo. Yo estaba como loca, pero de placer. Ya que al poco rato, otro de los presentes se las apaño, para penetrar mi coño. Esa noche perdí la cuenta de cuantas vergas mamé, o cuantas recibí por mi coño, o mi culo. Lo que sí sé es que las disfruté tanto, que también perdí la cuenta del sin número de orgasmos que disfruté. Pero el lunes al regresar a mi trabajo, cuando mi jefe me preguntó cómo había estado la fiesta, le respondí diciéndole que suponía que estuvo buena, ya que después de dejar todo organizado, me marché a la casa de playa con mi familia, además le entregué las facturas, y tras observarlas, me comentó que los empleados del almacén, estaban encantados como había quedado la fiesta, y a uno se le escapó decir, que hasta había una puta, que se acostó con todos. Yo haciéndome la tonta, solo le dije. Habrá sido la mujer de alguno de ellos que de seguro se emborrachó, porque nuestra empresa no paga por esos servicios….