Esto me sorprendio yo pensaba mandarme, la fiesta con todas y Lucia,no quiso compartirme con ninguna de ellasAnte la confesión de Lujan, de cómo eran, cosa que les juro para mi impensado, pero me parece que los jóvenes de ahora, son extrovertidos, y los limites no llegan solo ellos saben.
Nosotros nos dormimos y las chicas no habían aparecido, al despertarnos, tarde, estaban todas durmiendo en sus lugares, ni modo en despertarlas, Lucia, me hacía señas, como que las disculpara, yo le dije no esta bien, vimos por los ventanales del piso, a fuera había una tormenta, se divisaba el oleaje, que rompía contra los murallones de la escolleras, estábamos cerca del medio día, y no había comida, ni bebida, e me ocurrió, que debía llamar a una parrilla que quedaba, en un local al lado, del edificio, encargue una parrillada completa, vino gaseosas, todo para la 13 30, hs. Que pasaríamos a buscar, ya me conocían, así que a la hora estaba todo a punto, las chicas bajaron con migo, pese al temporal, cuando me doy vuelta estaban, vaciándole, el stock de cervezas a un maxikiosko, que estaba, del otro lado, se les caían de los brazos, subimos todo, no pegamos un banquete, ellas, aparte el banquete, y todo el alcohol, la única, que no se plegó al abordaje de las bebidas, solo, tomo un poco de vino, acompañándome a mi, me miraba de una forma, muy especial, las otras después d una hora de haber terminado, el almuerzo, seguían dándole, a la bebida, Lucia, aprovecho un descuido, me tomo del brazo, y me metió, en la pieza, cerro con llave de adentro, yo quede sin reacción pues pensaba la gran fiesta, las otras, cuando, se dieron cuenta, comenzaron a golpear, la puerta, nosotros, estábamos, ya para ese momento, ensatados, en un Vai ven fogoso, ella gimiendo, y poniendo mucho esmero en el polvo, de repente, se puso en posición de perrito, y me dejo explorarle el culo al que lubrique con mucha leche, me extenúo, nuevamente, comenzó a corcovear, y a tener un orgasmo, tan raro,, era para mi la primera mujer que acababa, cuando le daban por el culo, ella me dijo cuando se relajo no te quiero compartir mas con ellas, las otras estuvieron todo el tiempo, gritando, abran la puerta, y un montón de pavadas, mas, me dice sigámonos viendo, cuando lleguemos a Buenos Aires, me encantas, pese a la diferencia, de edad, sos genial, me haces sentir segura, protegida y contenida .
Vaya que me dio vuelta la cabeza, claro que no seguimos viendo, no solo eso, en mas de una me la traje, aquí para entregarnos al sexo desenfrenado, se convirtió en mi amante secreta por largo tiempo, sumisa, y nunca me hizo ningún reclamo o muestra de celo alguno