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ESCUELA SECUNDARIA PARA JOVENCITAS ADOLESCENTES REBELDES

Relato enviado por : julieta_s24 el 23/11/2007. Lecturas: 166304

etiquetas relato ESCUELA SECUNDARIA PARA JOVENCITAS ADOLESCENTES REBELDES .
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Resumen
Los padres de una chica muy rebelde y terrible la internan en un Colegio pupilo donde va a aprender a través de diversos métodos sexuales a comportarse como toda una señorita.


Relato
ESCUELA SECUNDARIA PARA JOVENCITAS ADOLESCENTES REBELDES

Tatiana era una adolescente muy rebelde. Tendría unos 17 años. Estaba en el último año del colegio secundario y no hacía caso alguno a sus padres, Miriam y Patricio. Quiénes no sabían más que hacer. Como controlar ni criar a su hija.

Tatiana, tenía un lomazo, espectacular. Era toda una hembra. Caliente, sexual y muy deseable. Pasando por una etapa de su vida muy alborotada y desordenada como es la adolescencia. Tenía el pelo castaño claro y levemente enrulado, unos hermosos ojos verdes, mediría 1,76 mts, y tenía un culo grande espectacular y hermoso. Bien lleno, carnoso, jugoso, ideal para tocar o penetrar. Eso no es todo, también tiene un par de hermosas tetas. También muy carnosas, jugosas, bien grandes y sabrosas. Ideales para hacer una buena “turca”.

Entre otras cosas, pese a que era muy inteligente, a Tatiana le iba mal en el colegio. Estaba más preocupada por los chicos que por el estudio. Un día sus padres se enteraron que había un Colegio Secundario (High School) especial para este tipo de casos. Sus padres cuando vieron que la situación se hacía insostenible, decidieron cambiarla de colegio y llevarla a este nuevo colegio.

Hicieron un llamado telefónico y pidieron una entrevista con la Directora. Les dieron un turno para esa semana, el viernes a las 15 hs.. Llegó el día y se dirigieron al futuro Colegio de Tatiana, ella y sus padres. La Directora (La Sra. Irma) los recibe muy amablemente y los hace pasar a todos a su oficina.

Luego de los saludos y presentaciones correspondientes, la Directora la observa bien. La mira de arriba a abajo. Y dice: “Mmm, sí, este es un caso claro de rebeldía adolescente aguda. Nosotros tenemos la solución. Sugiero que empiece ya mismo el tratamiento y quede internada hoy mismo”.
Los Padres (al mismo tiempo): “¿Internada?”.
Directora: “Claro, este es un colegio pupilo. Las alumnas pueden ir a sus casas solo un fin de semana al mes y por supuesto si se portan bien”.
Los Padres: “Y bueno, sí es lo mejor para ella”.
Directora: “Perfecto. Vamos a comenzar la primera etapa de tratamiento ya mismo con ustedes aquí presentes”. Acto seguido, la Directora llama a la Lic. Fernanda Vázquez. Esta última entró en la oficina de la Directora, se presentó y saludó: “Hola, ¿Qué tal? Mucho gusto, yo soy la psicóloga Fernanda Vázquez, quien dirige técnicamente los tratamientos”. Luego del saludo y las presentaciones, hizo una breve reseña de su currículum académico-laboral y les contó un poco cuál era la orientación teórica del tratamiento. Los padres escuchaban atentamente y parecían en todo de acuerdo con lo que la Licenciada les comentaba. De ninguno modo se iban a imaginar, lo que verían en breves momentos acerca de cómo la Licenciada llevaba a la práctica la teoría que estaba desarrollando.

Tatiana seguía siendo el centro de la escena y de las miradas. En un momento, determinado y repentino, La Lic. Vázquez se acercó a Tatiana y comenzó a desnudarla delante de sus padres. Muy bruscamente, tiró de la falda que tenía puesta, rompiéndola y la arrojó a un costado. Dejando a Tatiana en culo delante de sus padres. Ella se sonrojo instintivamente un poco, pero todo fue tan rápido que ni tuvo tiempo de resistirse o hacer movimiento alguno. La clase de tanga (muy chiquitita, fina y blanquita) hizo que su padre al verla pensara que su hija había crecido demasiado. Pero volviendo a Tatiana, ella tenía puesta una remera color lila y bastante atrevida, escotada. La psicóloga tomó un cutter (cuchillo pequeño de oficina) y le cortó la remera de abajo hacia arriba, por adelante y por el medio. Pasando bien la línea del corte, entre las dos bellas tetas de Tatiana. La Lic. Vázquez parecía saber lo que hacía y lo hacía con decisión. No tuvo reparos en dejarla en corpiño y tanga delante de sus padres. Los pechos eran enormes. Se salían del soutien por todos lados. Tatiana no entendía nada, sus padres tampoco y todos se miraban desorientados, shockeados, sin poder reaccionar. Luego Fernanda le preguntó a La Directora, Irma: “¿Ténés alguna tanguita del instituto ahí?”. La Directora contestó: “Sí, acá tengo una tomá” y sacó de un cajón una pequeña y delicada bombachita de color azul con elástico blanco y con el nombre del instituto. La Lic. Vázquez, muy intempestiva nuevamente, se acercó a Tati, y le bajó su blanca bombachita hasta los pies y luego se la sacó. Y le puso la bombachita del instituto. “Ya está, bienvenida al Instituto. Ahora ya sos una más de nuestra comunidad” le dijo al tiempo que le daba una palmadita en la cola (todo delante de sus padres). Lic. Vázquez: -“Ahora luego, iremos a la secretaría y te daremos la ropa del colegio, el jumper (uniforme de colegiala) y demás cosas”.

Tatiana se despide de sus padres y se va así como estaba casi desnuda, junto a la Lic. Vázquez a la secretaría, dónde esta le da el kit de ropa del colegio. Este constaba de:
- 3 pares de medias blancas, que llegaban hasta la rodilla.
- 3 polleras bastantes cortas, que casi le dejaban las nalgas al aire.
- 3 bombachas con la insignia y logo del instituto, muy chiquititas todas. A Tati se le perdían en el culo.
- 3 corpiños con la insignia y logo del instituto. Con forma de triángulo, con lo cuál las tetas se le escapaban por todos lados.
- 3 remeras del instituto, de un color blanco bastante clarito. Con un poco de transpiración o a contra-luz esas remeras se transparentarían de seguro.
- 2 pares de zapatos y 1 par de zapatillas.
- 2 sweaters del instituto.

Tatiana se incorporó a este Colegio en Mayo y los primeros dos meses, mientras tanteaba el terreno todo transcurrió con normalidad. De a poco se fue desatando y rebelando, volviendo a ser la chica terrible que era en el otro Colegio. Al empezar a sentirse a gusto en este Colegio y entendiendo como funcionaban aquí las cosas, comenzó a volver a ser la rebelde que era. Sin embargo, en este Colegio las cosas funcionaban de manera distinta. Es por eso que un día a mediados de Julio, la Directora la llamó a su oficina. La Directora ya venía con la idea de llamarle la atención por distintas cosas, pero comenzó por lo más evidente.

Directora. “Señorita, veo que usted no cuida el uniforme. Esta es la primera advertencia que le hago, si sigue sin respetarlo va a terminar por no usar ninguno. Ya que ese uniforme lleva los colores, escudo e insignia del instituto y debe ser honrado y respetado”.
Luego de esa primera llamada de atención, Tatiana prometió cumplir con las reglas, pero Tatiana que era bastante rebelde, siguió incumpliendo las reglas en cuanto al uniforme y poco tiempo más tarde la Directora la volvió a llamar a su despacho por segunda vez.

Directora: - “Bueno señorita, veo que no ha aprendido la lección”.
Mientras la Directora le hablaba, Tatiana mascaba chicle y un poco se burlaba de ella.
Tatiana: -“Sí, no aprendí la lección ¿Y qué?. ¿Cómo me va a castigar? ¿Me va a dar tarea?”.
De a poco la Directora se iba enfureciendo.
Directora: -“Usted está muy mal acostumbrada señorita. Es una mal educada. Pero a encontrado la horma de su zapato. Este no es un Colegio común, es un Colegio exactamente para señoritas como usted. Entrégueme inmediatamente el uniforme”.
Tatiana, seguía mascando chicle y no se movía.
Directora: -“Señorita, déme el uniforme que tiene puesto, es propiedad del Colegio”.
Tatiana que no se dejaba intimidar, ni le gustaba retroceder se desnudó ahí mismo en el despacho de la Directora, como si la cosa fuese de la menor importancia. Desafiante le contestó: “Así está bien”. Y la verdad que estaba muy bien ... su cuerpo.
Directora: “No me desafíe señorita”.
Tatiana accedió un poco fácilmente a desnudarse, no porque desnudarse en público fuera algo común para ella, sino porque pensó que esto iba a provocar un escándalo y esto le traería serios problemas a la Directora, es decir el hecho de que haya una alumna desnuda en su despacho. Pero la realidad es que nadie se inmutó por el hecho. Este era un Colegio realmente especial.

No conforme la Directora con la actitud de Tatiana decidió darle una lección.
Directora: -“Veo Señorita que no ha entendido el castigo, así que si tanto le gusta estar desnuda, justo es la hora de gimnasia y usted va a tomar su clase de gimnasia precisamente desnuda”.

La clase fue una clase normal de gimnasia. Pero mientras el resto de sus compañeras estaban vestidas con ropa de gimnasia, ella debió hacer todo desnuda. Correr por el patio desnuda, hacer abdominales desnuda, hacer flexiones desnuda, jugar al volley desnuda. En fin todo lo que se hace en un clase de gimnasia. (Queda para el lector, imaginarse como se bamboleaban sus pechos al correr y la belleza de su colita torneada y transpirada al aire libre). El patio del colegio no estaba perfectamente cerrado, con lo cuál se juntaron un par de mirones que disfrutaron gratis de ver el hermoso cuerpo de Tatiana.
Una vez finalizada la clase la Directora estuvo satisfecha con el castigo propinado y la dejó tranquila por el momento.

Sin embargo Tatiana, no se curó del todo con el castigo de la clase de gimnasia nudista. Y un día luego de una discusión en el patio del Colegio, le contestó muy mal y le faltó seriamente el respeto a uno de los porteros. Que a la vez era uno de los caseros del Colegio y vivía en la parte de atrás del mismo.
Nuevamente la Directora la llamó a su despacho y luego del regaño general y típico le dice cuál es su castigo esta vez. Y el mismo fue: -“Deberás vivir con él unos 3 días como si fueras su esposa. Harás absolutamente todo lo que te pida o sino serás expulsada del Colegio y tus padres sabrán que fue por tu pésima conducta”.
Tatiana: -“No, por favor no me expulse. Mis padres no tolerarían otra expulsión de un Colegio”.
Directora: -“Mirá si cumplís el castigo de manera obediente, no te voy a expulsar”.

Ese mismo día a la noche, se tuvo que presentar en casa del casero. El Sr. Wilson. El Sr. Wilson, tendría unos 57 años de edad, era viudo y de origen mulato. Era muy bueno en su trabajo y de suma confianza de la Sra. Directora. Era un persona super responsable y honesta. Era siempre el primero en levantarse en el Colegio, lo hacía a eso de las 6 de la mañana y era uno de los últimos en retirarse, ya que su vivienda estaba ubicada en el fondo del Colegio. Hacía unos diez años que había enviudado con lo cuál hacía bastante que no tenía una mujer entre sus brazos. Ni bien entró Tatiana en su casa, luego de que se saludaran, le dijo: -“Necesito un poco de alegría visual, así que sacáte toda la ropita”. Tatiana obedeció a medias y se quedó en bombachita y corpiño. Pero ya la vista de Wilson estaba arreglada.
Wilson: -“Nena, preparáme la cena. Que sea algo rico” le dijo. Era un hombre bueno, pero rústico, con lo cuál sus formas de hablar no eran de las mejores. Tatiana fue a la cocina a prepararle la cena. El se sentó a ver televisión. Al rato, le dijo: -“Traéme una cerveza”.
Tatiana sacó una cerveza fría de la heladera y se la llevó. Cuando se acercó, empezó a acariciarle el culo, siempre por arriba de la bombacha. Justo en la televisión estaban pasando una película erótica o de soft-porn en la que una señorita en un cabaret o nightclub le estaba haciendo a un señor lo que los norteamericanos llaman “baile de la falda”. Y Wilson le dijo: -“Quiero que me hagas algo así” al tiempo que señalaba la televisión.
Tatiana se le sentó encima y empezó a restregarse por encima de su miembro. Wilson, comenzó a elevarse, a erectarse. Tatiana se frotaba por todo el cuerpo de Wilson, tratando de darle placer. Wilson le tocaba el culo y las tetas, una y otra vez. En un momento se aburrió del corpiño en el medio y se lo sacó. Tati quedó en tetas. Luego se excitó y comenzó a estrujarlas, magrearlas y apretarlas con más intensidad. De a poco también empezaba a meterle mano por debajo de la bombacha y cada tanto, estiraba el brazo, tomaba un trago de cerveza, y pasaba la botellita fría por los pechos de Tatiana, para que sus pezones se erectaran. También le convidaba tragos de cerveza a esta. Luego de manosearla un buen rato Wilson, fue por un poco más de acción. Hizo que Tatiana se corriera de encimar y bajara para hacerle una fellatio. Tatiana todavía con su blanca tanguita puesta se arrodilló, delante de Wilson y comenzó a lamer su miembro. El miembro del hombre negro era inmenso. No cabía completo en la boca de Tatiana. Tatiana comenzó su labor, su castigo, su penitencia y Wilson comenzó a disfrutarla. Se relajó, se recostó y dejó que Tatiana chupara su miembro de punta a punta. Era grueso, y erecto como un tronco. A Tatiana, que no tenía una abultada experiencia en el sexo oral le gustó este pene. Tenía algo especial, era como chupar un tronco. Grueso y duro. Necesitaba de toda su boca y de su lengua bien extendida para chuparlo. Wilson, parecía estar en otro mundo. Hacía tiempo que no disfrutaba de una situación así. Llevaba mucho tiempo de viudez. Y la pendejita sabía como proporcionarle placer. Incluso parte de su inexperiencia, hacía aún más excitante la situación. Como su boquita recorría tímidamente su miembro le calentaba. Aparte, el hecho de verla ahí, arrodilladita ante él, como si fuera todo un señor importante y no el portero del Colegio, era una situación muy excitante. El verla con esa chiquita tanguita blanca también era un lindo espectáculo. Que linda bombachita y que bien que le quedaba. Que bien se metía ese hilito en ese precioso culo. Mientras Wilson, pensaba y/o sentía todo esto, Tatiana no dejaba de lamer. Wilson, parecía estar en otra dimensión, de placer y relax y a Tatiana le daba la impresión de que no acabaría jamás. A medida que Tatiana chupaba, el pene de Wilson cobraba más tamaño y vigor y esto a Tatiana inconscientemente le gustaba, la excitaba un poco, el hecho de saber, que lo que estaba haciendo, lo estaba haciendo bien. Wilson volvió un poco a la realidad, dejó ese limbo de relax y placer al que había llegado y de solo ver y concentrarse un poco en el espectacular cuerpo de Tatiana se llenó de líbido y lujuria. Verla en tetas, en tanguita y con su pene en la boca, lo devolvieron al maravilloso y apasionante mundo del sexo y se puso casi por acabar. Pero fue bueno y le avisó: -“Cuidado nena que ahí va”. Tatiana se sacó la pija de Wilson de la boca, pero enseguida Wilson la agarró por la cabeza y atrayéndola hacia él le puso nuevamente su miembro en la boca y le dijo: -“Te dije que ahí va, no que te ibas a salvar de probar mi semen”. Y acto seguido acabó un impresionante torrente de leche en la garganta profunda de Tatiana. Lo que no lo pudo tragar, Wilson se encargó de que lo recibiera en la cara y las últimas gotas, en los pechos.

Luego de esto, Wilson se acercó a la mesa y se puso a comer la cena que Tatiana había tenido que prepararle. No la dejó vestirse, le hizo quedarse así solo en tanguita e incluso no la dejó sentarse. Wilson pensaba que luego de 30 años de servicio a la comunidad educativa en general era momento de que lo sirvieran un poco a él. Era la hora de aunque sea por un rato, ser protagonista en esta vida que siempre lo había tenido por un segundón. Por eso Tati debió quedarse parada al lado de la mesa, como una camarera/mucama de lujo y servir vino o cerveza para Wilson según él le pidiera y/o servirle la comida. Tatiana comenzó a entrar en conciencia de la situación y a sentirse incómoda con su desnudez, pero Wilson no la dejó vestirse. Una vez que terminó de comer, se tomó un tiempo para descansar, para que le bajara la comida y luego volvió a la acción. Le dijo: -“A ver pendeja, vení por acá. Parate acá”. Tatiana se le acercó y se paró al delante de él, esperando alguna reacción típica de viejo verde como que se le abalanzara encima y le empezará a tocar el culo o las tetas. Sin embargo eso no ocurrió. Wilson le ordenó: -“Sacate la tanguita que el Tío Wilson se la va a quedar de recuerdo”. Tatiana se la quitó delicadamente, y se la entregó (como si de una ceremonia solemne se tratase) a Wilson en las manos. Ahora sí estaba completamente desnudita y eso la hacía estar un poco más expuesta a la lujuria de este señor. “Que lindo ahora tus dos orificios principales están descubiertos. ¿No te sentís como vacía? ¿Cómo si te faltara algo en ellos? No te preocupes que eso que sentís que está faltando es justo lo que yo te voy a dar. Ya probaste el sabor, ahora vas a sentir la potencia y el grosor” dijo Wilson. Y efectivamente, se la hizo sentir. La tomó por la espalda y la puso contra la mesa, en posición de 90 grados con la boca hacia abajo. Sus pechos quedaban aplastados contra la mesa, su cara de costado y su culo ... en la posición ideal para ser penetrado. Estaba más durito y paradito que nunca, ideal para romperlo todo. Wilson metió dos de sus dedos en la boca de Tatiana. Los untó con la saliva de Tati y luego se los introdujo bruscamente en el ano. Para lubricar e ir dilatando la zona. Tati sintió un poco de asco y repulsión al sentir los dedos grandes y calientes del portero del Colegio entrar en su boca. Igual se olvidó rápidamente de ese asco, cuando sintió un colosal pene entrando en su orificio anal. Primero Wilson empezó empujando despacio, pero luego fue cobrando velocidad como una locomotora a vapor y empezó a bombear y empujar a toda máquina con todas sus fuerzas. Tatiana pensaba que era verdad todo lo que decían acerca de los negros. Pues si este hombre, a su avanzada edad, podía empujar de esa manera y con esa fuerza y vigor, no quería imaginarse lo que habría sido de joven, la hubiera partido al medio, desgarrándole el ano. Sin embargo era muy tarde para volver atrás, ella había sido castigada, y debía cumplir el castigo para demostrarle a la Directora que no iba a poder con ella y por supuesto, para evitar que la expulsaran del Colegio y que sus padres tomaran medidas mucho más severas con ella. Entonces puso el culito y aguantó una y otra vez los duros embates de Wilson. Wilson ajeno a todo lo que Tatiana pensara, no paraba de darle pija por el culo. La tenía tomada por la cintura y empujaba fuertemente, bombeando su pene dentro de ella. Alguna nalgadita le dio, pero no muchas. Lo que si hacía era pasarle sus grandes y negras manos por la espalda. De manera que Tatiana debiera quedarse si o si contra la mesa y no se pudiera incorporar en lo más mínimo. En esta posición, Tati sentía mucho más el pene de Wilson entrando en ella. Pene contra culo, pene contra culo, chocaban una y otra vez, haciendo mucho ruido por la fuerza que Wilson le imprimía al movimiento. A Tati le gustaba ese brusco choque entre cuerpos, el ruido a carne en movimiento, a sexo salvaje que hacían ambos.
Se estaba por venir, Tati sintió que Wilson comenzó a moverse un poco más despacio, un poco más despacio y PLASH se vino con toda su leche dentro de ella. Wilson cerró los ojos y dio un suspiro de alivio y placer, Tati ya se había corrido dos veces. Era un castigo, es cierto, pero hay reacciones del cuerpo que no se pueden evitar, y si bien disfrutaba de esas sensaciones, se sentía un poco puta por estar teniendo sexo con un hombre mayor y en esa situación. Podría haberse negado y arriesgarse a ser expulsada del Colegio, pero ella veía al sexo como un arma, con la que se podía sacar provecho. Era toda una mujer y lo estaba demostrando. No era la nenita rebelde que sus padres creían y esto era un poco una forma de vengarse ante la educación y formación puritana y católica. Por otro lado era toda una mujer y no arrugaba.

Era un hombre grande, con lo cual no pudo echarse más de dos polvos, polvazos pensó Tatiana. Así que una vez que acabó esta segunda vez se dirigió a su recámara e invitó a Tatiana a que lo siguiera así desnuda y se acostará con él. Ambos durmieron en la misma cama. No hubo más sexo esa noche. Algo de una tosca y limitada charla. Cuando Wilson se cansó de ver todos los programas de TV que veía habitualmente se recostó de costado durmiendo “cucharita” con Tatiana adelante. Aunque como dije, no hubo más sexo esa noche, Tatiana sintió el miembro de Wilson apoyado directamente en su culo toda la noche mientras dormía, incluso llegó a soñar con él y cuando se levantó a la mañana se dio cuenta que estaba algo mojada y que había tenido un sueño erótico con quién la había cogido la noche anterior.

Los dos días que siguieron para cumplir el castigo fueron bastante parecidos a este primero. Wilson no dejó ir a Tatiana a clase, se la pasó teniendo sexo con ella o haciéndola bailar desnuda para él. Hacía mucho que no tenía sexo y quería aprovechar los tres días que la Directora le había concedido con todo.

Como todos los castigos que le fueron dando a Tatiana, este tuvo un efecto pasajero. En un principio, Tatiana comenzó a portarse bien, pero luego su naturaleza rebelde la volvía a llevar por mal camino.
Un día, no estudió para una prueba y tuvo una fuerte discusión con el profesor de geografía. El castigo que le impuso la Directora, fue el mismo de la vez anterior, se tuvo que ir a vivir con el profesor de Geografía. Esta vez por una semana.

Tatiana en la prueba ya había sido aplazada, pero debía estudiar para el recuperatorio. Ahora estaba en la casa del profesor de geografía, que mejor lugar para aprender. Pero, para ello, el Profesor empleó un método muy particular de enseñanza. Antes de irse a dar clases al Colegio dejaba a Tatiana esposada a su cama de dos plazas y media, desnuda y con todos los libros de geografía que Tatiana tenía que leer y estudiar. Le decía que capítulos tenía que estudiar y cuando volvía a la tarde/noche de su trabajo le tomaba lección. Si Tatiana no la sabía a la perfección, aplicaba distintas medidas correctivas dependiendo de la lección de Tatiana.
Al Profesor, que era un tipo muy recto y al que le gustaban las reglas claras, desde un principio le aclaró a Tatiana que los castigos por no estudiar correctamente podían ser cosas como desde practicarle sexo oral, hasta ser cogida por el ano en seco, sin la más mínima lubricación o meterse las bolas chinas en el culo, y también cualquier otra cosa que su imaginación se le ocurriera y que pudieran hacer efecto en Tatiana y lograr que estudiara geografía. Con lo cual, con esta amplia definición, el Profesor podía hacerle casi cualquier cosa, pero respetando sus “reglas claras”.

El primero de los días en que convivieron, por ejemplo, el profesor dio a Tatiana tres capítulos, del libro de Geografía para estudiar. Los capítulos 8, 9 y 10. Cuando volvió de su trabajo, llegó, entró a su departamento y saludo a Tatiana con un “Hola” desde la puerta de entrada. Se dirigió a la cocina, pero sin pasar por el dormitorio donde Tatiana permanecía atada a la cama dando los últimos repasos a la lección. Se hizo un café, bien cargado, cómo a él le gustaba y cómo siempre lo tomaba y se dirigió a la habitación. “¿Cómo andás?” le preguntó a Tatiana en una especie de segundo saludo. “Bien” respondió ella. “Con el cerebro quemado de tanto estudiar” agregó.
Profesor de Geografía: -“Espero que hayas estudiado mucho, porque si no las consecuencias van a ser bastante duras”.
Le tomó una lección muy difícil, demasiado tal vez. Casi como si quisiera que Tatiana, que había estudiado bastante, no tuviera ninguna chance de aprobar. Cuando terminó de formular la última de las 25 preguntas que hizo a Tatiana se tomó unos minutos y luego le dijo: -“Tatiana, debo decirte que tenés un dos”. Tatiana se afligió un poco, pero más que nada, por el hecho de haber desperdiciado todo el día estudiando para un examen tan injusto, en el que tuvo nulas chances de aprobar. Incluso si hubiera ido respondiendo las preguntas bien, el Profesor hubiera ido subiendo el nivel del examen para que desaprobara.
Profesor de Geografía: -“Bueno, en vistas de que has desaprobado me veo obligado a hacer lo que corresponde” dijo y dejó en suspenso la situación.
Profesor de Geografía: -“Venga ese culito para acá”.
Tatiana que estaba esposada a la cama se dio vuelta, medio poniéndose en cuatro y apuntó con el culito hacia el profesor, sabía que no tenía mucha alternativa. Se preguntó para sí misma que le haría este, ya que no se veía como la clase de tipo que la penetraría por el ano directamente.
Tatiana: -“Profesor, le pido un favor. No me haga nada en la colita, ya que hace pocos días he sido castigada yendo a la casa del portero, el Sr. Wilson y me ha dejado la cola destruida con la enorme verga que tiene”.
Profesor de Geografía: -“Así que Wilson Eh. La verdad me importa poco, lo que te haya hecho Wilson. Esto es Geografía. El castigo anterior que te dio la Sra. Directora nada tiene que ver con esto. Ahora venga ese culo para acá. Y tranquila que no lo voy a romper, solo voy a jugar con él”. Tati dejó su culito en punta. El Profesor sacó algún accesorio de su maletín. Las había comprado hoy y eran las bolas chinas. Una a una las fue metiendo por el conducto anal de Tatiana quien se aguantaba los dolores y las sensaciones sin chistar. Cuando metió la tercera, le preguntó: -“¿Qué sentís?”. “Algo de dolor” contestó ella.
Profesor de Geografía: -“Aguanta que hay varias bolas más”.
“¿Por qué me hace esto” le preguntó ella.
“Para que aprendas” le contestó él.
“No creo que esto tenga nada que ver con Geografía” dijo ella.
“Sí, tiene que ver con Geografía. Con la Geografía de tu cuerpo, que es lo que estoy explorando en este preciso instante” contestó él. “Además te recuerdo que luego de este período de “estudio” yo tengo que hacer un informe a la Directora y seguro vas a querer que ponga que te portaste bien y que estudiaste mucho en el” agregó el Profesor.
“Ponga lo que quiera. No me interesa” dijó Tatiana haciéndose la desafiante para tomar algo de control en la situación, pero la realidad era que las bolas chinas le seguían entrando una a una en el culo.
Finalmente el Profesor logró meter la última. “Me duele” le dijo ella. “Que bien” le respondió él. “Y preparáte porque vas a estar un ratito largo así. Acostumbrate porque las vas a tener adentro un ratito”. Y así le dejó las bolas chinas en el culo por intervalo de entre 45 minutos y una hora.
“¿Querés que te saque las bolas chinas del culo?” preguntó él esperando la suplica de ella y para hacerle sentir su estado de sumisión.
“Sí por favor, se lo agradecería” respondió Tatiana, a la vez que por su cabeza pasaba el pensamiento de que nunca pensó que un tipo tan correcto en lo público, como era el Profe de Geografía pudiera ser alguien tan perverso en lo privado.
Profesor de Geografía: -“Para que yo te saque las bolitas del culo, vas a tener que hacer algo por mi”.
Tatiana: -“Haré lo que sea”.
Profesor de Geografía: -“Nunca digas lo que sea, ya que “lo que sea” puede ser aún peor que lo actual”.
Tatiana: -“¿Y que puede ser peor que este dolor insoportable?”.
Profesor de Geografía: -“No sé aún algo se me va ocurrir”. Penso un poco y luego dijo: -“Ya sé, me vas a tener que chupar el culo, masturbarme y hacerme acabar”.

Con esto Tatiana se terminaba de convencer que el Profesor era un tipo raro al 100 %. Lo que le estaba pidiendo, no era algo que a todos los hombres les gustara, ni algo a lo que todos se animen. Tampoco a ella le agradaba la idea. Ya había tenido que soportar varias pijas en su boca como castigo, pero esto era algo nuevo. El Profesor se paró al lado de la cama. Ella en cuatro como estaba se acercó, poniendo su cara al lado del culo del Profesor. “Tiene un lindo culito” pensó. Blanquito y parado. Le gustaba. Sin saber bien que hacer metió su lengua en el ano de su Profesor. Este casi ni se inmutó. La cosa arrancó mal y todavía tenía las bolas chinas en el culo, debía esmerarse, hacer acabar y contentar al Profesor para que se las sacara. Siguió tímidamente metiendo su lengua en el orificio anal del Profesor. Este parecía no sentir mucho. Luego se dio cuenta que debía y podía ayudarse con sus manos. Comenzó a masturbarlo suave y delicadamente con la mano derecha y con la derecha le acariciaba los testículos. También se dio cuenta al poco tiempo que no debía chupar siempre en el mismo lugar. Bajó un pocó y lamió el punto que está entre el ano y los testículos y ahí el Profesor pareció sentir algo. Siguió lamiendo en el mismo lugar, aunque de distintas formas y con distintas intensidades y el Profesor se encendió definitivamente y comenzó a disfrutar el momento. Con su mano derecha por momentos los masturbaba rabiosamente para acelerar el trámite y por momentos bajaba el ritmo y lo hacía con suavidad, para desconcertarlo y excitarlo más de esta forma. Así el Profesor no sabía que iba a pasar. No era del todo agradable para Tatiana el lugar donde tenía que lamer, pero ya estaba metida en eso. Chupó y chupó por un largo rato. Hacía lo mejor que podía con su lengua que pasaba un poco por los huevos del Profesor y un poco por el ano propiamente dicho. Otra cosa que excitaba mucho al Profesor eran las suaves caricias que le proporcionaba con su delicada manito por debajo de los testículos. Tan bien hizo Tatiana su labor que el Profesor, a quién no se lo veía un tipo super-potente sexualmente hablando, acabó un torrente de leche. Esta vez, no sobre Tatiana ya que acabó para adelante y Tatiana estaba ubicada detrás de él.
El Profesor cumplió su promesa y le dijo: -“A ver vení que te voy a sacar las bolas chinas del culo”. La salida también fue algo dolorosa, especialmente cuando salieron las primeras. Pero al final la sensación fue de alivio. Sin duda el ano de Tati se había agrandado, ahora estaría más preparada a futuro para disfrutar del sexo anal.
Tatiana se imaginó como ya estaba acostumbrada, que luego de un descanso, el Profe iba a volver a la carga y se la iba a coger nuevamente esta vez probablemente de una forma más tradicional. Pero eso no ocurrió. La desesposó de la cama y luego comieron juntos, charlaron, miraron televisión y luego se fueron a dormir. El profesor había quedado satisfecho y no volvió a tocarla con intenciones sexuales durante esa noche. Eso sí le dejó instrucciones muy claras para la mañana siguiente.

Era un tipo de levantarse muy temprano a las 06:30 hs. ya estaba arriba. Las instrucciones que había dado a Tatiana eran las siguientes: A esa hora exactamente debía estar paradita al lado de la cama, en bombachita solamente y con el desayuno servido. Ella no iba a desayunar con él, sino que lo haría más tarde, para poder atenderlo bien y que él no se demorase. Tati puso el despertador de su celular algo más temprano, a eso de las 6 de la mañana. Se levantó y fue a la cocina a preparar el desayuno. Con café, tostadas, mermelada, manteca, jugo de naranjas recién exprimidas y todo lo que le gustaba al profesor. A las 6 horas y 28 minutos. Se paró con la bandeja del desayuno al lado de la cama. Se quitó la poca ropa que traía puesta, se quedó solo vestida con una insignificante, casi inexistente tanguita y despertó al Profesor. Este bostezó y tardó un rato en despertarse realmente. Que manera de hacerlo. Que bella forma de despertar. Que hermosa visión al despertar. Una linda joven en tetas, que más se puede pedir, y encima con el desayuno listo. El tipo se tomó muy tranquilo su café, su jugo y comió algunas tostadas con manteca. Mientras tanto, Tati permanecía parada al lado de la cama con la firmeza de un soldado. El Profe una vez que terminó el café cada tanto le tocaba y/o acariciaba un poquito la cola, pero no hacía nada más que eso. Llamaba la atencion de Tatiana el hecho de que ni siquiera hubiera tocado la mermelada. Pero todo tenía un porque, tratándose de alguien tan pulcro y metódico como el Profesor de Geografía.
“Vení acercaté” le dijo. Tatiana se subió a la cama por el otro lado y se quedó como arrodillada.
“Hoy quiero comer mermelada, pero no con tostadas. Quiero comer tetas con mermelada” dijó el perverso profesor. Acto seguido untó en el seno izquierdo de Tatiana mermelada de durazno y en el derecho mermelada de naranja. Tati sintió el frío de dichas sustancias. Era una sensación rara, pero no llegó a sentirlas mucho, ya que enseguida, atrás de la mermelada, se vino la lengua del Profe en cada uno de sus pechos barriendo con toda la mermelada a su paso.
“Que rico” remató el Profe. “Es algo que alguna vez deberías probar. Es maravilloso sentir el dulce sabor de la mermelada combinada con la suave y firme a la vez textura de tus tetas”. Que tipo raro seguía pensando Tatiana mientras se dejaba chupar los senos una y otra vez. El profesor le untaba mermeladas de distintos gustos y las devoraba todas sin dejar rastros. También le untó la típica crema y el dulce de leche. Le hubiera gustado también al Profesor, untarle cosas en la vagina y en el culo, pero hubiera sido más incomodo para “comer” y se le haría tarde. Tenía un día complicado y debía irse. Sin embargo antes de hacerlo, encomendó a Tatiana los capítulos 11, 12 y 13.

Esta vez Tatiana decidió que no se iba a matar estudiando, si después de todo el Profesor sabía de Geografía muchísimo. Era también profesor universitario y de una forma u otra elevaría el nivel del examen para que ella no aprobara y tener que hacerle “cositas”.
Al volver al atardecer, su ingresó fue similar al del día anterior. Cuando llegó a su dormitorio, en dónde Tatiana estaba estudiando, llegó con su café en mano y la saludo. Le tomó un examen, pero esta vez uno mucho más fácil. Tatiana se sintió una boluda, se hubiera leído un poco lo hubiera aprobado, pero no lo hizo.
Profesor de Geografía: -“Ay, Tatiana, Tatiana. Lo tuyo es un caso serio. No sé que voy a hacer con vos”.
Tatiana: -“Eso mismo decían mis padres y acá estoy”.
Profesor de Geografía: -“La verdad no sé como te voy a castigar ahora para que aprendas. Yo pensé que con lo del otro día ibas a escarmentar pero veo que no”.
Tatiana iba a decirle que él le tomó un examen para que desaprobara pero era inútil.

“Ya sé” dijo él. “Vas a tener que ir a tocar el timbre del tipo que vive en el 1ero. “A” medio desnudita y le vas a tener que pedir un poco de azúcar y luego una prenda más y te dejo descansar por hoy”.
Tatiana preguntó: -“¿A que te referís con medio desnudita?”
Profesor de Geografía: -“Sólo con dos prendas”.
Tatiana pensó que le iba a dar una falda y una remera.
Profesor de Geografía: -“Vas a ir con la bombachita y con esa remerita”. La remerita era una remera muy cortita, ombligo afuera y muy escotada por cierto. Además el tipo del 1ero. A era un tipo evangelista muy religioso y vivía con su familia, compuesta por su señora un hijo y una hija. Tatiana salió del departamento, así como el Profesor la había mandado, casi desnuda. Miró que no viniera nadie y se metió en el ascensor. Por suerte era tarde y nadie la vió. Descendió hasta el primero. Nadie tampoco por suerte en el pasillo del primer piso. Se acercó sigilosamente a la puerta del 1ero. “A” y golpeó. Don Carlos, el evangelista, miró por la mirilla de la puerta y vió el rostro de una chica. No la alcanzaba a verla de cuerpo entero a través de dicho dispositivo. Al abrir la puerta casi se infarta. No entendía nada. Igualmente era religioso, evangelista, pero no era de vidrio, inmediatamente se calentó con la joven aunque dado lo moralista que era, temió un escándalo con su mujer y su familia.
Tatiana: -“¿Hola, no me daría un poco de azúcar?” preguntó Tatiana con un tono que mezclaba lo sexy y lo inocente/ingenuo.
Apenas pudo pronunciar palabra y decir “Sí, ya te traigo” apresurándose a cerrar la puerta.
Su señora preguntó: -“¿Quién es cariño?.
“No es nadie” respondió él.
“Cómo nadie. Yo escuché el timbre” le retrucó su señora.
“Te dije que no es nadie” insistió él.
Su señora, también muy religiosa y no conforme con la respuesta se acercó a la puerta y la abrió. Al ver el gesto de extrema de sorpresa de su madre los hijos también se acercaron a la puerta y vieron a la bella joven casi desnuda parada en su puerta y esperando algo.
“Hola” dijo Tatiana quien ya había perdido a través de las distintas experiencias casi toda su timidez.
Enseguida llegó Carlos con una tacita de azúcar y se la entregó y cerró la puerta inmediatamente. Miró por la mirilla una última vez y vió como la chica se iba y subía al ascensor. Mejor dicho, no reparó tanto eso como en el fino hilo de tela que se colaba entre los dos cachetes de sus nalgas. La vista era deliciosa. Su esposa, puertas adentro le hizo un gran escándalo, pero que no hace a la historia principal.
Tatiana subió y volvió con el azúcar. La primer parte de la misión estaba cumplida. ¿Qué le aguardaría ahora? Seguramente esto habría sido un ardid del Profesor para ganar tiempo y pensar algo mucho más sucio.
Cuando volvió al departamento el Profesor estaba esperándola con toda su lujuria y líbido a pleno.
“Ya tengo el castigo de hoy para vos, mi querida. Vamos para el dormitorio”.
En el dormitorio el profesor le ató las muñecas una con otra y se las puso por la espalda. Le vendó los ojos con un grueso paño negro que no dejaba pasar una gota de luz. También le ató los pies. Tomó una tijera, cortó un poco y luego rompió la remera dejándola en tetas nuevamente. Tomó la bombacha por el elástico hizo un corte con la tijera, otro en el otro elástico y luego retiró la bombacha dejando a Tatiana con su conchita al aire nuevamente. Para Tatiana la incertidumbre era total. No sabía que le harían. Y eso la ponía loca. El profesor se desnudó completamente. Y empezó a excitarla de diversas formas. La besaba en la boca. En el cuello, dulcemente. Una y otra vez. Le acariciaba los senos delicadamente. Los lamía, pero todo con una suavidad distinta a la del día anterior. El trato era muy distinto. Le tocaba el culo por el costado. Tatiana se iba excitando de a poquito. Quería evitarlo. Pero no podía. De a poquito se iba humedeciendo y excitando. Incluso de tanto en tanto se le escapaba algún gemido que ella intentaba reprimir. “No lo reprimas” le decía él “Dejáte llevar”.
Entre tanta caricia y tanto beso, empezó a pasar su pene por la concha de Tatiana pero sin penetrarla en lo más mínimo. Le rozaba la vagina. Para un lado, para el otro. Amenazaba con introducirle la puntita, pero enseguida la retiraba del todo y volvía con las “caricias” de su pene sobre la vagina de Tati.
Durante una hora, estuvo repetiendo estos procedimientos. Tatiana ya estaba muy excitada. Muy caliente. Y el hecho de estar vendada, y atada. La colocaba a ella en un sitio mental donde solo había lugar para el placer. No debía hacer nada, solo relajarse y gozar. Al estar vendada no pensaba en quien le estaba haciendo todo ello, solo se dedicaba a sentir las sensaciones.
El Profe le seguía rozando su vagina con el pene, pero no la penetraba y Tatiana se mojaba cada vez más, pero sin llegar a acabar.
El juego del profesor, no era sólo sexual era primordialmente psicológico, lo que le estaba haciendo en este preciso instante y le preguntó: -“¿Que es lo primero que se te viene a la mente? ¿Si me tuvieras que pedir algo ahora ya, pero sólo una cosa, que me pedirías?”.
Tatiana gritó como una loca, como una desesperada: -“¡Metéme tu pija YA! Por favor, no aguanto más. ¡Metémela Ya! Estoy re-caliente. Penetrame”.
“No” respondió seca y simplemente él. “Te vas a quedar con las ganas putita”. Y así fue, la dejó al borde de la explosión, super caliente, pero no le dio lo que ella le pedía. Y ese fue el peor castigo, la peor tortura que le podía hacer. Tatiana estaba tan, pero tan caliente que casi no pudo dormir en toda la noche, y como estaba atada tampoco pudo proporcionarse ella misma placer. Al día siguiente el profesor levantó y desató a Tatiana para que le preparara el desayuno, pero antes de preparar este último para el Profesor, Tatiana fue al baño y se masturbó porque no podía aguantar la excitación.

El resto de la semana transcurrió de manera similar con distintos castigos, pero de manera similar. Incluso Tatiana logró aprobar dos días distintos la lección y esos dos días se salvó de la reprimenda.

Una vez que terminó su período de estudiar Geografía de manera intensiva, Tatiana se portó mejor por un tiempo y todo transcurrió por los cauces normales de un Colegio Secundario. No sé si lo dije en otra parte del relato, pero Tatiana estaba en quinto año. Con lo cuál, luego de finalizado el mismo, era tiempo de realizar el famoso viaje de egresados. Durante el transcurso del año las alumnas de ese colegio realizaba distintas actividades para juntar fondos y dinero para el mismo. En otros colegios, mixtos, en general una de las actividades que se hace para dicho fin, es realizar un desfile de modas, en el que se cobra entrada y se venden bocadillos y bebidas a los asistentes. Sin embargo en el desfile de unos años atrás había habido algunos inconvenientes que no vienen al caso contar y que obligaron a la Directora del colegio a tomar la determinación de no permitirlos en adelante.
Sin embargo la misma, había conseguido una mejor fuente de ingresos y financiación del viaje. A la vuelta había otro Colegio, el Colegio Industrial - Técnico Nro. 17 “Don José de San Martín” que era un Colegio sólo de varones. Ellos también debían juntar fondos, pero al ser todos varones, un desfile de modas no sería demasiado exitoso. Por eso la Directora, que era una mujer brillante en algunas cosas, había negociado con el Director que por cada chica que ella le enviaba (“alquilaba”) en este caso para su desfile este le debía pagar U$S 200.
El Director del otro colegio, cuando se sentaron a negociar le dijo: “Irma, estás perdiendo la cordura. Si yo te pagó U$S 200 por cada chica de tu colegio que venga al mío para el desfile no voy a poder juntar fondos para el viaje de egresados de mis alumnos. La única forma de recuperar la plata, sería cobrar entradas más caras que la gente no va a pagar. Salvo que desfilaran desnudas”. Pero esto el Director lo dijo, como una locura, no como algo que el quisiera hacer, ni que fuera correcto, o que fuera a pasar.
Sin embargo la Directora Irma, una mujer implacable contestó rápidamente: “Veo que vas entendiendo. Yo sabía que sos un tipo inteligente”. Vos pagáme, que las chicas vienen como parte de sus obligaciones extracurrículares y luego lo que pase en este colegio ya no es responsabilidad mía. Aquí estarán bajo tu cargo y si vos querés que desfilen desnudas lo harán”.
Director: -“Bueno, dejámelo pensar”.

El Director se tomó 1 semana para pensarlo y pasado ese plazo llamó telefónicamente a la Sra. Irma diciéndole: “Irma, bueno vamos a hacer el desfile, que sea en agosto”.
Irma: -“Ok. Entonces lo haremos. Te voy a mandar a todas las chicas de 5to. año que son unas 22 y también a una de 4to. año que aunque no va de viaje es un “avión” y le va a encantar al público que vaya al desfile”.

En los primeros días de agosto, se realizan los preparativos previos del desfile. Los organizadores eran los varones del otro colegio, con la mínima coordinación y superior de un profesor. Los varones del otro colegio fueron quienes eligieron la ropa, definieron los distintos estilos y pasadas del evento. Como era de suponerse, los varones organizaron todo para su propio deleite visual y eligieron ropa muy provocativa, para que las chicas del otro colegio se vistieran muy perras.

Finalmente llegó el gran día, luego de un breve discurso de apertura que dio el abanderado del curso, el desfile lo abrió una chica llamada Nati. Rubia, hermosa. Menudita pero hermosa, ojos celestes, hermoso cuerpo. Lindo culo, lindos pechos, lindas formas. Un regalo a los ojos para abrir el desfile y lo abrió desfilando en ropa de noche, que fue la primera de las pasadas.

El desfile estaba organizado en dos partes. En la primer parte había cinco pasadas o estilos diferentes. Primero venía la ropa de noche, de fiesta. Luego, la ropa común, casual, informal. Luego venía una pasada con los uniformes de los distintos colegios. En cuarto lugar venía la pasada en ropa de gimnasia. En quinto lugar, los disfraces. En esta primer etapa en todas las distintas pasadas por la pasarela participaban tanto los chicos del colegio como las chicas del otro colegio.

Los dos primeros estilos pasaron sin mucha repercusión en el público, aunque las chicas se veían verdaderamente muy bien en los vestidos de noche y los chicos se veían muy elegantes. Ya en el tercer estilo, las chicas vestidas de colegialas, con sus polleras a cuadros características y más cortas que lo usual, comenzaron a despertar la líbido de parte de la platea masculina presente.

Cuando llegó la cuarta pasada de Tatiana, en ropa de gimnasia bien ajustada, que le marcaba todo el cuerpo el evento comenzó a tornarse más caliente. Fue una especie de punto de inflexión. Para esa pasada los varones organizadores habías elegido para Tatiana una “calza” de Lycra de color rojo fuerte, Ferrari desde el cuello a los pies. Esta vestimenta que marcaba una por una, todas las curvas de su cuerpo, sumada a la belleza natural de Tatiana y a su altura, impactaron de lleno en la platea masculina que empezó a despertar verdaderamente y a disfrutar y deleitarse con este desfile. En los preparativos previos, Tati, viendo lo ajustado de la indumentaria que le tocaba había decidido que para esa pasada no iba a utilizar ropa interior, ya que sino se le marcaría demasiado la tanga por encima de la ropa y también el sostén y quedaría a la vista del público casi como una verdadera zorra, una ramera. Sin embargo, el remedio fue peor que la enfermedad y al no usar ropa interior, sus pezones se marcaron terriblemente por encima de la calza de Lycra y en la parte de abajo, su culo se encargó de “comer” la tela que se le introdujo de lleno en él y también se le marcó de manera excesiva la vagina. Tatiana no se dio cuenta, hasta que terminó de realizar su caminada por la pasarela. El público mientras tanto fascinado y agradecido. Tati se sintió un poco avergonzada, pero no se hizo problema, ya que sabía que la cosa luego se pondría más caliente.

Luego venía una segunda parte, que era la que realmente estaba esperando el público presente y los mismos alumnos del colegio, en el que sólo participaban las chicas del otro colegio. Y cuyas pasadas les voy a contar a continuación: venía en primer lugar el segmento de las bikinis y ropa de playa, luego ropa erótica variada y/o lencería y por último desnudez total o semi total dependiendo a lo que se animarán cada una de las chicas que desfilaban.

Primero vino como estaba previsto, la pasada en bikinis. No fue lo que más gustó al público de esta segunda etapa, pero aquí ya se comenzaba a ver y a descubrir los cuerpos hermosos y privilegiados que tenían algunas de las chicas. A Tatiana en esta parte le tocó desfilar con un bikini amarillo.

La segunda pasada de Tatiana, en esta segunda parte del desfile, fue con una tanga blanca y una musculosa deportiva, suelta y sin corpiño de manera que los que estaban en las primeras filas pudieron ver perfectamente el nacimiento de sus pechos.

A cada pasada del desfile, la temperatura y la provocación por parte de los organizadores iba subiendo. Hubo varias “pasadas” de distintos estilos, pero cada vez más “hot” y más subidas de tono.

La tercera pasada de Tatiana fue con una microtanga roja dos florcitas de brillantina en sus pezones. Fue la primera en pasar así. Abriendo el segmento de la desnudez o semi-desnudez. Le tocó a ella, por ser la “nueva” del otro colegio. Ya que nadie quería ser la primera en este segmento. Nadie se animaba, pero alguna tenía que abrir el juego. Tatiana llegó a la punta de la pasarela, solamente vestida con su tanguita roja, que prácticamente era inexistente y se perdía en su culo, ya que ella había pedido “semi-desnudez”. Sin embargo, una vez en la punta de la pasarela, viendo al público tan “contento” con su figura y viendo lo animados que estaban tomó su tanguita roja por los elásticos de los costados, se la bajó y la arrojó al público. Exponiendo su sexo ante todos. “Un aplauso para la belleza de Tatiana pedía el conductor de la ceremonia a través de los micrófonos”. Tatiana pego la vuelta y se fue, mientras unas 300 personas miraban su culo y la aplaudían de manera impresionante. Se llevó el aplauso más importante de la jornada. Luego continuaron desfilando las chicas algunas desnudas y otras semi, para deleite de los hombres presentes. Eran todas bellísimas. Y que bien les quedaban las tanguitas o directamente la desnudas. Era un mar de tetas y culos hermoso.

Tatiana hizo otra pasada más en esta sección, pero ya esta vez completamente desnuda, excepto por un lindo collar plateado que se puso y un aro en la vagina.

El cierre definitivo del evento lo hicieron Tatiana, Nati y Brenda (la chica de 4to. año) las tres que fueron consideradas las más lindas, por votación de los varones del otro colegio y lo hicieron “vestidas” solamente con tanguitas blancas y sin corpiño. Se pararon de izquiera a derecha en el siguiente orden: Natalia, Tatiana y Brenda. La tanguita de Nati decía la palabra “DESFILE”, la de Tatiana “DE MODAS” y la de Brenda “2007”.

El Director y la Directora finalmente cerraron el desfile con un discurso muy emotivo que termina con los dos diciendo a coro “El desfile ha sido un éxito” y la gente aplaudiendo de pie emocionada. En la pasarela los chicos del colegio Industrial y las chicas del otro colegio (desnudas o en ropa interior) también aplaudieron a los directores de sus respectivos colegios y agradecieron al público en general.

El año no terminó allí, pasaron algunas cosas más que les contaré seguramente en un próximo relato.


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el rolas (3 de August de 2009 a las 06:11) dice: Wow me la pase con el pene a casi reventar durante todo el relato, me gustaría conocerte a ver si eres igual de buena que tatiana.

estrellita (24 de November de 2010 a las 01:26) dice: muy erotico

conejitaputa (18 de December de 2010 a las 04:16) dice: AME TU RELATO !

mak1233 (16 de March de 2009 a las 21:19) dice: esta bien bueno este relato me gustaria poder cogerme a tatiana

sammysamuel (15 de May de 2012 a las 23:43) dice: super caliente el relato.. ufff...

CICP (15 de March de 2009 a las 15:14) dice: este relato es uno de los mejores que he leido me gustaria que practicaramos algunas cosas de estas tu y yo en persona si te parece mi correo es cordovachristiam@hotmail.com comunicate para una secion de sexo

nestor1402 (13 de April de 2013 a las 05:33) dice: Ardiente no se como m contuve lo leere con mi esposa esta noche..

carlosfe (11 de August de 2012 a las 18:41) dice: excelente. sigue escribiendo.

lobocalientee (1 de February de 2011 a las 00:44) dice: SI BUENISIMO RELATO A MI TAMBIEN ME ENCANTARIA COGERME A TATIANA


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