Categorias

Relatos Eróticos

Ultimas fotos

Photo
Enviada por andamios

Photo
Enviada por Mujer22chaparrita

Photo
Enviada por Mujer22chaparrita


Finalmente se la di, por el anillo de compromiso… ( CON fotos)

Relato enviado por: narrador el 7/7/2015. Lecturas: 5146
Etiquetas:   Confesiones
Relato completo
Mi novio Esteban, durante todo el tiempo en que estuvimos comprometidos, no había ocasión u oportunidad que él no aprovechase, para pedirme que me acostase con él. Cosa a la que yo siempre le respondía que después de que nos casáramos.
Pero un día en que yo estaba sola en casa, Esteban se presentó, y por su manera de mirarme me imaginé que seguramente, me pediría que me acostase con él. Pero no fue así, de momento Esteban cambió, y de la manera más romántica que pudo, sacando, lo que me pareció a mí, un hermoso anillo de compromiso, me pidió que me casara con él.

Yo la verdad es que no me esperaba eso, estaba tan emocionada, que prácticamente rompí a llorar, pero de alegría. De la manera más delicada que pudo, Esteban me abrazó, y comenzó a darme apoyo, además de uno que otro beso, y sutiles caricias. Ya en esos momentos, mentalmente, yo misma me decía. Rosa no vayas a caer de pendeja, si te pide que te acuestes con él, dile que no.

Pero en ningún momento Esteban dijo algo que se llegase a relacionar con eso, simplemente me siguió besando y acariciando, al tiempo que yo lo fui dejando, que poco a poco me fuera quitando la ropa. Ya sé que debí detenerlo, en esos momentos, pero me sentía tan y tan feliz, que a medida que me fui quedando desnuda, permitiendo que me tocase por todas partes, no se me volvió a ocurrir negarle nada.

Cuando vine a ver, prácticamente y sin darme cuenta de cómo pasó, ya Esteban me había penetrado, había perdido la virginidad en un abrir y cerrar de ojos, yo no podía creer que durante tanto tiempo yo me hubiera negado a mí misma, semejante placer. El sentirme entre sus brazos, apretándome contra su cuerpo, con el aroma de él embriagándome completamente, me sentía tan y tan feliz de lo que estaba pasando, que ni pensé en las consecuencias.

Por un buen rato mi novio, me estuvo penetrando divinamente, una y otra vez, de manera incansable. Mientras que yo movía mis caderas, restregando mi coño contra su cuerpo, buscando sentir más y más adentro de mí, el placer que me producía su miembro.

En varias ocasiones cambiamos de posición, y todas y cada una de ellas, me las disfrutaba completamente. Es más cuando mi novio, finalmente de vino, sacó su miembro de mi vulva, y de inmediato me puso a mamárselo. Cuando yo escuchaba a algunas de mis amigas decir que se la había mamado a su novio, sin expresárselo a mis amigas, me decía a mí misma, que jamás, haría una asquerosidad como esa con mi boca, por mucho que quisiera a mi novio.

Pero en esos momentos en que vi frente a mis labios su pene, como que no me quedó más remedio, que gustosamente, ponerme a mamárselo. Yo sentía como todo el tallo de su cosa pasaba entre mis labios, y como aquella cosa roja, o colorada, con forma de casco alemán, prácticamente golpeaba mi garganta, una y otra vez. Sin que yo hiciera nada por impedirlo, es más les confieso, que se la chupe con ganas. Hasta que nuevamente volvió a tomar esa forma erecta.

Yo continué chupa que chupa, mama que mama, disfrutando de Esteban plenamente. Hasta que de la misma manera sin decirme nada en lo absoluto, sacó su verga de mi boca, y la dirigió a mis nalgas. Cuando comencé a sentir que aquella cosa caliente y dura, que me entraba completa, por mi culito, no lo podía creer.

Después de ese día, no había momento en que yo no estuviera pendiente, de que mi novio se acostase conmigo. La cosa es que cuando mi hermano mayor, me descubrió teniendo sexo con mi novio, el muy hijo de la gran puta, de mi hermano, me dijo. O lo hacemos tú y yo, o se lo digo a los viejos, tú decides. Como se podrán imaginar, aun hoy en día, después de que me casé con Esteban, mis padres ignoran, que ya yo me acostaba con él antes de que nos casáramos….