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Fátima

Relato enviado por: learcu el 26/1/2016. Lecturas: 3025
Etiquetas:   Confesiones
Relato completo
Sabe que estoy mirando sus muslos y coquetamente se arregla la falda. Parece me dice que te agradan mis piernas… son preciosas le digo.Estoy detenido por un semáforo a la espera de la luz verde para continuar arriba de mi camioneta, afuera llueve con viento que pocos se atreven a caminar por las calles. En eso distingo a Fátima la ahijada de una de mis conquistas, iba acompañada por una mujer bastante agradable de físico a pesar de la ropa de lluvia que llevaba, las invito a no mojarse subiendo a mi camioneta, hubo un titubeo, pero suben.

Fátima me presenta a su acompañante, mi madre Emiliana, al subir esta enreda sus vestimentas mostrándome media pierna de esas preciosas piernas con unos admirados muslos.

Sabe que estoy mirando sus muslos y coquetamente se arregla la falda. Parece me dice que te agradan mis piernas… son preciosas le digo.

Pasamos por una panadería a comprar el pan y especias para este, baja Fátima a comprar y nuevamente la madre me muestra sus muslos y al hacerlo me sonríe, gózalos me dice, mis manos sin poder impedirlo las acarician, oye me dice son mis piernas… sigo acariciándolas y subo mas cerca de su calzón, suspira profundamente y acelerada diciéndome viene mi hija.

Llegamos a su casa y nos bebemos unos cafés con los panes, Fátima va a la casa vecina donde tiene que realizar una tarea escolar con su compañera Danitza, aprovecho cuando la madre se levanta a dejar las tazas en el lavadero para tomarla por detrás y acariciarle sus caderas y besar su cuello…, soy una mujer ninfomana excitante, si no te alejas te haré sufrir, necesito periódicamente macho y cuando los tengo los disfruto hasta fastidiarlos, me dice…, a mi no me molestarás le digo, mas bien me complacerás… toma mis manos y me lleva a su dormitorio diciéndome tú te lo buscaste, me abraza besándome mientras saca sus ropas…, semi desnuda me saca las mías… esa mujer de 33 años ninfomana cuando esta con sus períodos me recuesta en la cama totalmente desnudo y a lo amazona se monta sobre mí cabalgándome mientras mi pene escarba en su vagina, como murmulla y resuella, al tiempo que se queja alborozada y ardiente de sus deseos vaginales carnales, creo que sus quejidos y gritos se escuchan hasta la calle. Como saltaba sobre mi pene masturbándose con el, este entraba y salía de su vagina y cada entrada era un grito…. Estuvimos creo que mas de quince minutos y de repente se endurece y me abraza fuertemente diciéndome tuya, ahora eres mi macho consolador de esta hembra en celo. La giro y me permite mis propios movimientos en su sexo hasta vaciar mis emisiones de leche en sus entrañas con gran placer de su parte. Mientras regaba sus entrañas miro hacia la puerta y ahí observaba Fátima como su madre se entregaba al apareamiento conmigo. Esta chiquilla era igual a su madre excitada, encendida por las pasiones y enardecida por sus hormonas. Tenía una de sus manos entre el calzón y su cuerpo a la altura de su vagina y la otra era mordida por sus dientes, ardiente. Cuando observa que su madre se entrega sin condiciones a su macho se retira.

Emiliana la madre, en este mes es tranquilizada por mi pene otras tres veces como se entrega y como se alborota al ser penetrada apareada ese mes. Me apretaba contra su cuerpo saco sus ropas y lo succionaba sus pezones, fue el inicio de su entrega total a este macho desde hoy su amo, se entregaba al verme en cualquier lugar de su casa, hoy suspiró, se agitó, apoyada en la mesa de la cocina sus manos se aferran duramente en ella, su cabeza cae hacia atrás desesperada, entre abre su boca buscando oxigeno lo que aprovecho para introducir mi lengua en ella, pone una mano en mi cabeza, pero en vez de rechazarme me toma de mis cabellos y me aprieta a ella, mueve su cabeza librando su boca para decirme ¿me deseas?, en verdad deseas a esta vieja me dice. No eres vieja le digo, eres una diosa que sufre, la acaricio ella comienza a respirar entrecortado al ingresar mis dedos en su vagina esta por llegarle uno de sus orgasmos, sin que ella lo impida bajo sus calzones y mis ropas apoyándole mi pene en su vulva la entrega de ella es total, en esos instantes le llega su orgasmo sin haber sido penetrada diciéndome, méteme ese duro grueso y tremendo pene en mi vagina quiero ser tuya, Tenia mi pene apoyado en su vagina y comencé a ingresarlo con una dura sacudida hasta que la tenía penetrada totalmente y su vagina húmeda por el orgasmo anterior lo que me permite un agradable deslizamiento en sus entraña la penetraba en un delicioso y maravilloso apareamiento, la pobre cama crujía antes nuestras arremetidas hasta que empapándole su matriz con los chorros de mi semen ella sentía como estos inundaban su matriz reconfortándola al sentir que un macho joven la deseara, no era de mal cuerpo y eso me atraía mas a ella. Sus anhelos de ninfomana eran satisfechos por este joven semental.

En los días del siguiente mes la visito y ella la madre no puede satisfacerme por estar en sus períodos menstruales que le duran mínimo cuatro días. Me permite acariciarla, besarla y eso me excita más Emiliana sabe que si no actúa rápido puede perder a su macho, debe actuar y llama a su hija diciéndole ve si esta la madre de tu amiga y tráela, Fátima le dice si es para calmar a Leo me ofrezco estoy deseándolo desde hace meses…
Emiliana la mira y con sorpresa descubre que su hija ya es una mujer con excitaciones carnales.

Piensa y recapacita llama a su hija y le dice bien si lo deseas desnúdate y recuéstate a mi lado…, al llegar del baño donde había ido encuentro en la cama dos damiselas esperándome, me asustaba la juventud de Fátima, pero la madre me tranquiliza diciendo ella te desea y yo no voy a prohibírselo, prefiero estar presente en el acto a que me la hagan sufrir. Me recuesto entre ambas mujeres, y las dos me acarician y me excitan manoseándome mis partes íntimas. A continuación la madre se acurruca bajo las tapas tomando mi pene y me lo succiona y me lo lame, este se pone a mil, mientras yo acaricio a su niña y meto mis dedos en su vagina en busca del clítoris, la madre lleva mi pene a la entrada de la vagina de su hija, la entrega de ella es total, en esos instantes le llega su orgasmo sin haber sido penetrada diciéndome, no me hagas sufrir méteme ese duro grueso y tremendo pene en mi vagina quiero ser tuya, Tenia mi pene apoyado en su vagina y comencé a ingresarlo con una dura sacudida un grito de ella me anuncia su profanación de su himen, la tenía penetrada totalmente y su vagina húmeda por el orgasmo anterior lo que me permite un agradable deslizamiento en sus entraña la penetraba en un delicioso y maravilloso apareamiento, había dejado de ser una niña ahora era una mujer profanada con un pene penetrándole su matriz, me abraza y me dice me dolió, pero me gusta que me duela se que soy tuya…, como me muevo sobre su débil cuerpo, de repente ella comienza un baile con sus caderas de placer y gozo, se estaba entregando a mi como mujer y deseaba ser cubierta en un apareamiento hasta sentir su matriz inundada por mis líquidos, le llega un nuevo orgasmo y se altera en mis brazos desesperada al gozar con mi pene en su vagina se sentía en el limbo de los manjares siendo profanada por mi miembro y gritaba de pasión mal controlada al sentirse utilizada como una mujer.
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Comentarios (2)

katebrown 18 de October de 2022 a las 22:32
SEX? GOODGIRLS.CF
katebrown 18 de October de 2022 a las 20:00
SEX? GOODGIRLS.CF
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