Categorias

Relatos Eróticos

Ultimas fotos

Photo
Enviada por andamios

Photo
Enviada por Mujer22chaparrita

Photo
Enviada por Mujer22chaparrita


Fui victima de una aducción… ( CON fotos)

Relato enviado por: narrador el 26/9/2015. Lecturas: 3354
Etiquetas:   Confesiones
Relato completo

O por lo menos eso pienso yo. Hace unos pocos meses, me encontraba durante el fin de semana en mi casa, no tenía nada que hacer, ya que mi novio a ultima hora debido a su trabajo en la aviación, fue citado a ultima hora para sustituir a otro piloto.
Como hacía algo de calor, decidí ponerme a tomar el sol en el patio de mi casa, y como no tengo vecinos inoprtunos, en ocasiones especiales como lo era esa, me pongo a tomar el sol completamente desnuda. Algo que aun tengo fijo en mi mente es que segundos antes de que perdiera el sentido, es que desde donde estaba acostada, vi el reloj de la sala, y eran las once en punto del día.

Cuando volví en mi, me encontraba en una especie de lugar, que no puedo describir a cabalidad. Oscuro, aunque podía ver sin mucho esfuerzo a mi alrededor, seguía estando completamente desnuda, pero me encontraba recostada en algo como una camilla, yo estaba completamente asustada, pero de momento escuché, o mejor dicho sentí una suave voz dentro de mi cabeza, que me decía. Tranquilizate, no te preocupes por nada, solo quiero conocerte. Al terminar de decir esas palabras, apareció frente a mi, ese extraño ser, de muy baja estatura, al parecer se encontraba tan desnudo como yo, pero a diferencia nuestra, es decir de los humanos, yo no le vi miembro alguno, o nada que se le paereciera ni a mi coño, ni a una verga.

Eso se me acercó, y al estender su mano, y tocarme, sentí una especie de corriente recorriendo todo mi cuerpo. Y de momento el deseo de acostarme con eso se apoderó de mi. Lo más raro de todo es como ya les dije, no tenía nada. Pero aun y así algo dentro de mi deseaba revolcarse con él tal, y como lo hubiera hecho con mi novio.

Lo raro es que apenas hablamos, yo sumisamente hacía todo lo que él me decía que hiciera, y lo más raro es que aunque no lo podía ver, cuando me indicó que me pusiera a mamar, sentí algo no tan solo largo y grueso sino que sumamente viril. Que entraba y salía de mi boca, tal y como si yo en ese instante estuviera mamando una gruesa verga.

Pero al parecer no conforme con eso, en ciertos momentos él colocó, digamos que su boca sobre mi coño, y el placer que sentí, fue algo indescriptible, tanto que llegue a tener multiples orgasmos sin dejar de denerme. Era como si algúna especie de espíritu se hubiera apoderado de mi cuerpo, ya que el solo roce de sus largos dedos, indistintamente por donde fuera, hacía que mi cuerpo temblara de emoción, y de placer.

Para mi fueron horas las que pasé siendo follada por el tipo ese, yo que ne mi vida, nuncahabía llegado a tener sexo anal, en uno de esos momentos, lo extraño fue que fui yo quien se lo propuse. En ciertos momentos cuando lo veía, mientras le mamaba su imaginaria verga, está se tornaba real frente a mi ojos, siendo más larga y gruesa que cualquiera otra que yo hubiera visto o probado antes. Estaba tan y tan deseosa de que continuásemos, que las horas sentí que pasaban volando. Así que a medida que me continuó follando por todas partes, yo no quería que eso terminase, si por mi hubiera sido, aun lo estaríamos haciendo.

En ciertos momentos, yo misma me le ofrecía, o le daba una muestra de lo que era capaz de hacer, introduciéndome dentro de mi coño, culo, o boca, lo primero que encontrase al alcance de mis manos.

Pero a la vez no podía dar crédito a todo lo que yo estaba sintiendo, sus dedos exploraron en infinidad de veces, tanto mi coño, como mi culo, mis tetas, y hasta mi boca. En ocasiones aunque no lo podía ver, podía sentir que me miraba con una lujuriosa sonrisa en su rostro. Por otra parte, de momento pensé en mi novio, y me di cuenta de que realmente poco me impirtaba en esos instantes, lo que yo deseaba era seguir folla que folla con el tipo eso. Dejándome hacer todo lo que él quisiera hacerme.

En mi mente sentí que había pasado, días, semanas, y quizás hasta meses, sin dejar de follar. Pero de momento, volví a desvanecerme, y al recobrar el sentido, me encontré nuevamente el patio de mi casa, tan desnuda como lo había estado, pero completamente sola. Lo peor o más raro de todo fue que al darle un vistazo al reloj de la sala, seguían siendo las once del día, con apenas unos segundos de diferencia. Yo no podía creer lo que me había sucedido, yo estoy más que convencida que todo eso fue realidad. Además en ocasiones me basta nada más ponerme a pensar en lo sucedido, y como que lo vuelvo a revivir todo en su totalidad, quedando tan agotada, pero tan satisfecha, que no puedo creer que eso me haya sucedido a mi. Aunque no se lo he contado a nadie, por miedo a que piensen que soy una loca, y enferma sexual. Pero lo que más me asusta es que, ya llevo un más de dos meses de atraso con mi regla…