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Hacía tiempo, que no disfrutaba tanto… ( CON fotos)

Relato enviado por: narrador el 9/7/2015. Lecturas: 15695
Etiquetas:   Zoofilia
Relato completo
Recientemente mi esposo Mauricio, me llevó a pasar unos días a una vieja propiedad de su familia, la verdad es que como me encontraba algo deprimida, y por no estar escuchando lo mucho que me beneficiaría pasar unos días en el campo, le dije que si…
El detalle es que apenas llegamos, Mauricio recibió una llamada de negocio, al parecer la noche anterior alguien había penetrado, y además de dañar algunas maquinas, se robaron algo de mercancía. Ya estábamos por regresar, cuando a mí se me ocurrió decirle, que me dejase en la finca, y que una vez que resolviera lo del robo, me viniera a buscar.

Así lo hizo, me dejó, íngrima y sola. Lo que yo en medio de todo se lo agradecí mucho. Ya que el causante de mis depresiones los es mi marido. Mauricio es muy buena persona, considerado, amoroso, buen proveedor, en fin como diría una amiga mía, que no lo conoce a fondo como yo, es una joya de marido. Solo que al pobre en ocasiones, ni se le para. Y cuando lo hace, aun no termina de meterlo cuando ya se ha venido.

Bueno apenas pude me dediqué a dar un paseo por la finca hasta que llegué, a los corrales de los caballos. Fue cuando lo vi, un hermoso, y saludable ejemplar. Lo que de inmediato llamó mi atención fue el ver colgando su largo y grueso miembro. No sé que me dio, que casi de inmediato, sin tan siquiera asegurarme que no había nadie por los alrededores, me quité toda la ropa. Quedando del toda desnuda, luego como guiada por un morboso impulso me agaché, y agarrando aquel grueso miembro de aquel caballo, me lo he llevado a la boca, y sin más ni más me puse a mamárselo.

Por un buen rato, ahora mismo no sé ni cómo reuní el valor de hacerlo, exponiendo a que cualquiera me viera. Pero no conforme con ello, busqué distintas manera de ir penetrando mi propio coño, con aquella cosa. Hasta que encontré la manera más cómoda, sencilla, y satisfactoria para hacerlo.

Desde luego que mi marido ignora todo lo sucedido en su ausencia, y creo que ni idea tiene del porque a mí me ha comenzado tanto a gustar, el quedarme sola en la finca….