Termina aquí un relato de algo vivido que recuerdo entre mis mas profundos y calidos afectosJoven y vieja II
Termina aquí un relato de algo vivido que recuerdo entre mis mas profundos y calidos afectos
Muchos años después, teniendo Karina más de 30 años volví a verla, algo que siempre le extraño a ella de mi era que jamás dejaba de recorrer mi agenda de teléfonos y sea como sea siempre llamaba o pasaba a visitar sorpresivamente y sin motivo alguno también así sucedió esta vez.
Hablamos con la naturalidad como si jamás hubiésemos dejado de vernos, ella me contaba su frustración como mujer que se sentía que no había vivido varias cosas , yo destacaba su belleza de siempre y que a esa edad estaba mejor que nunca , se alegro al contarle que me había separado definitivamente después de 15 años de mas guerra que matrimonio y que me había prometido vivirlo todo , absolutamente todo sin plantearme los porque, simplemente disfrutar , ante su pregunta le aclare que el todo consistía en tener mujeres que por naturaleza una parte del todo no tenia cabida en mis gustos personales , ella me confeso sus ganas de vivir también pero sin compromisos ni ataduras , le pregunte si aceptaba lo hiciéramos libremente y espontáneamente , cuando me pregunto como seria le dije , tengo mi casa en ella podes ser lo que deseas y nada debe suceder obligatoriamente entre nosotros , acepto siempre que yo la guiara .
Comenzó a frecuentar mi casa como para ambientarse, se manejaba con libertad al tiempo que se adaptaba a manejarse en un ambiente extraño a lo habitual en ella, yo hacia mis cosas a veces sin siquiera enterarme de su presencia, su tarea principal fue hacerse de un vestuario acorde a su seductora personalidad, de apoco el sector reservado a ella se fue llenando de sedas y transparencias primero, después de uniformes disfraces.
Lentamente le fui indicando como deseaba verla al llegar a casa, me encantaba verla trasluciendo su hermoso cuerpo y ella se sentía plena de si al vestir de esa manera, la casa se fue llenando de espejos cada vez mas, desfilaba para admirar su figura llegando a chorrearse completamente de excitación, eso me llevo a prohibirle acariciarse, debía acabar sin tocarse.
Fuimos jugando infinidad de situaciones que yo la obligaba a representar, cuando ella deseaba tener sexo yo la frenaba recordándole su postura en la juventud, te gusta mostrarte? la desafiaba siempre con esa pregunta , pues bien eso harás exactamente mostrarte .
El desenfreno total llego cuando yo comencé a relatarle que haría si participara activamente de su fetiche, explotaba de placer y de deseos, le prepare una cinta de cuero que cubría sus pechos completamente y un arnés cerrado que tapaba su sexo para que no pudiera tocarse, debía colocarse eso antes de vestirse, me divertía contándole como me sacaría las ganas después de que ella se fuera ,incluso le presente a quien la reemplazaría en la tarea de darme placer y disfrutaría sexualmente por ella , se hicieron amigas y salían juntas , mi amante vestía exactamente como Karina confesaba sus deseos de vestir según el lugar donde fueran , mi amante se mostraba audazmente haciendo las delicias de los fetiches de Karina quien se frustraba al verla como ella deseaba estar
Con el tiempo Karina se descubrió en sus mas secretos deseos, vistió de sirvienta, odalisca, enfermera y hasta de prostituta, vio el placer en nosotros, nos vio hacer el amor salvajemente ante ella quien solo vestía y deseaba, la otra disfrutaba plenamente las consecuencias, libremente cada una vivía lo que estaba preparada para vivir y cada una se sentía plenamente mujer en el rol que cumplía, todo era mágicamente armónico.
Cuando cumplimos casi un año de esas practicas, nos juntamos los tres a cenar en casa, evaluamos como marchaba todo y los tres nos mentíamos conformes, entonces propuse algo, le dije a Karina que en honor a nuestra amistad y respeto de siempre, ella quedaba libre de obligaciones, que se manejara con naturalidad y que cuando lo necesitara nos convocara y propusiera que situación o fetiche deseaba desarrollar, que siempre eso quedaría en nuestra secreta intimidad.
Seguimos un tiempo mas hasta que por si mismo todo se fue apagando, aun hoy cuando nos juntamos cada tanto recordamos esa época con simpatía, cada uno sigue su vida, yo tome el rumbo de las relaciones dominante / sumisa y ella es una elegante madre, que cuando lo desea lee sus íntimos diarios de esa hermosa etapa y desempolva fotos que mira con picara sonrisa