Categorias

Relatos Eróticos

Ultimas fotos

Photo
Enviada por andamios

Photo
Enviada por Mujer22chaparrita

Photo
Enviada por Mujer22chaparrita


La de barbaridades que hago, por darle gusto a mí esposo… ( CON fotos)

Relato enviado por: narrador el 21/10/2017. Lecturas: 7977
Etiquetas:   Confesiones
Relato completo
Cuando recién nos casamos, rápidamente comprendí que Alfonso era diferente a otros maridos. Ya que a las pocas semanas, me pidió, o mejor dicho me ordenó, estando en una fiesta, que me emborrachase, y cuando estuve algo mareada, me presentó a un amigo de él.
Pero bueno, nada de eso hubiera sucedido, de no ser que estoy locamente enamorada de mi esposo. Y lo peor de todo es que él la sabe, y se aprovecha de eso. En ocasiones exigiéndome cosas, que yo sé que otros esposos, jamás se les ocurría pedírselo a sus esposas. Esa noche, perdí el control, ya que bebí tanto, que después de que Alfonso me presentase a su amigo, lo invitó a que nos acompañase a nuestra casa. La verdad en esos momentos no me importó, ya que ignoraba cuales eran los deseos de Alfonso. Pero apenas llegamos, me llevó a nuestro cuarto, donde me ordenó desnudarme, y que me acostase en la cama. Yo en medio de mi borrachera, simplemente le hice caso a mi marido. Cuando al poco rato regresó, con su amigo, que al igual que yo, estaba completamente desnudo. Esa fue la primera vez que, frente al mismo Alfonso, yo tuve sexo con otro hombre. La cosa es que estaba tan borracha, que en ningún momento cuestioné sus deseos, y simplemente abrí mis piernas, dejando que el tipo aquel me penetrase. A la mañana siguiente, al levantarme de la cama, me encontré con aquel tío, durmiendo a mi lado. Yo me levanté asustada, sin la menor idea de lo que había sucedido, y cuando fui al baño, para asearme en medio de mi desesperación, por no salir preñada de ese extraño. Que entra al cuarto de baño Alfonso, yo me le quedé viendo asustada, llorando, sin saber que decirle. Cuando él, me dijo. Tranquila que todo está bien, has hecho justo lo que yo deseaba que hicieras. Sus palabras me dejaron, aparte de confundida, sumamente bruta, ya que no entendía nada, de lo que había pasado. Su amigo, se vistió, y sin decir nada, se marchó. Yo quería que habláramos de lo sucedido, pero Alfonso, cuando yo trataba de hablar de lo que había pasado, tan solo me decía. No tienes por qué preocuparte, tú has hecho, lo que yo te pedí que hicieras. Y tras decirme eso, me colmaba de besos, y caricias, hasta que terminábamos teniendo sexo. Luego en otra ocasión, o mejor dicho la segunda vez, salimos a bailar, y después de un buen rato, y sin estar borracha, Alfonso me hizo notar que un tipo, no dejaba de verme. Y al rato mientras bailábamos, frente a ese tipo, me comenzó acariciar las nalgas, de manera tal que me di cuenta que le estaba mostrando mi culo, al tipo ese, de la manera más descarada posible. Yo pensé en reclamárselo a mi esposo, pero justo antes de que yo abriera la boca, me dijo. Ya es todo tuyo, quiero que te acuestes con él. Yo me le quedé mirando indignada, y le dije que si estaba loco, o qué. Alfonso, solo me miró y me dijo tranquilamente. O sea que tú no me amas, sus palabras hicieron que yo de inmediato, me quedase callada, diera media vuelta, y me dirigiera directo a donde se encontraba aquel tipo. Que apenas me vio, de pie frente a él, me invitó a bailar, y a medida que fuimos bailando, comenzó acariciar todas mis nalgas, mientras que me besaba. Yo busqué a mi esposo con la vista, y al no verlo, pensé en irme. Pero aquel tipo, con sus caricias y profundos besos de lengua, encendió mi deseo. Por lo que cuando me llevó a un apartado rincón tras unas cortinas, no pude, o mejor dicho no quise, detenerlo, y en ese mismo lugar, tras levantar mi vestido, y bajarme las bragas, sentí como me penetraba. Así que mientras él seguía dándome placer, yo restregaba mi cuerpo contra el de él, sintiendo como una y otra vez su duro y caliente miembro, me penetraba divinamente, hasta que disfruté de un tremendo orgasmo. Tras el cual él también se vino por completo dentro de mi coño. Yo pensé que todo había terminado, y buscaba con la mirada a mi esposo, cuando el tipo ese, me agarró por la nuca, y me puso a mamar su verga, hasta que estuvo nuevamente en forma, para volver a penetrarme. Lo que para mí resultó ser algo inesperado, fue darme cuenta de que Alfonzo, nos estaba observando. Yo me puse algo nerviosa, sabiendo que Alfonso nos observaba, por lo que apenas el tipo ese volvió acabar dentro de mi coño, por segunda vez. Salí corriendo directo al baño, donde de manera desesperada me comencé a lavar todo mi coño, ante la atónita mirada de otras mujeres. Cuando salí del baño de damas, Alfonso me estaba esperando fuera, me tomo del brazo, y como si nada hubiera sucedido, se puso a bailar conmigo, mientras me acariciaba, y besaba. Por lo que apenas llegamos a nuestro coche, sin pérdida de tiempo, me penetró en el asiento trasero. Después de eso, ya he llegado a agarrarle el gusto a tener relaciones con otros hombres, incluso sin que Alfonso se enteré, como fue la vez que él estando de viajes, se me ocurrió pedir una pizza. La cosa es que vi a ese joven, en tan buenas condiciones, que no dudé ni por un segundo, en seducirlo para que tuviéramos una rica, y salvaje sesión de sexo, en la sala de mi casa.