Finalmente llegamos y al abrir la puerta de la habitación que rentamos, no me hice de esperar y sin mediar palabra, la tome por detrás, comencé a manosear sus redondas y hermosas tetas hasta dejarlas al aire, para luego mamarlas con desenfreno, luego deslice mis manos por sus piernas y debajo de su minifalda apretándole ese culo parado… acto seguido, le rompí el panty y empecé a acariciarle el coño… ya no podía mas, así que incline a luz maría sobre una mesa, le abrí un tanto las piernas y me agache…comencé a mamarle desde su vagina hasta llegar a su ano… luz maría gemía; ¡aaaahhhh! ¡aaaaahhhhhh! ¡aaaaahhhhh! ¡aaaaahhhhhh! ¡aaaaahhhhhh! ¡aaaaahhhhhh! Mientras yo no paraba de comerle el coño, yo tenía la verga como un fierro de dura… me incorpore y me dispuse a penetrarlaLa mujer de mi amigo… me la pone dura con solo verla, pues es una mujer muy hermosa y sensual, Luz maría es su nombre… acaba de cumplir 27 años de edad, mide 1,67 de estatura, tez clara, cabello castaño, pechos de buen tamaño, un culo redondo y unas piernas bien torneadas, para mí es una mujer prohibida pues es la esposa de Ernesto mi mejor amigo… el cual organiza reuniones en su casa los fines de semana, donde nos reunimos los amigos del bachillerato, para jugar póker, ver algún partido o solamente pasar el rato.
Obviamente cuando nos reunimos no podemos evitar ver a su agraciada esposa, la cual a veces se viste muy sugestivamente y nos deleita la vista, mi amigo Ernesto tiene una racha de buena fortuna, pues su modesta empresa ha florecido en tan solo un año… dándole una vida cómoda, no es de extrañar que luz maría se fijase en él y mi amigo Ernesto perdiera el piso ante semejante hembra… no fueron ni siquiera 5 meses cuando mi amigo se caso. Todos sus allegados sabemos que es por el factor dinero, nuestro concepto de luz maría es una mujer interesada y materialista, pero aun así… no negare que me masturbo a menudo pensando en ella, esa mujer me vuelve loco ¡me obsesiona!
Fue un día viernes cuando por azares del destino, mi suerte cambio… eran alrededor de las 10 de la noche, ese día me sentía un poco deprimido pues a pesar de que ya rondo los treinta, aun no logro mis metas profesionales, no acostumbro a beber pero pensé que no me haría mal tomarme unos tragos, así que me dirigí a un bar que casi nunca frecuento… al cabo de un rato, cuando disponía a marcharme, vi que en un rincón del bar, había una pareja… pero mi mayor sorpresa fue ver que se trataba de luz maría, la muy zorra estaba con otro tipo que se la estaba comiendo a besos… en ese momento me sentí mal por mi amigo Ernesto, lo único que se me ocurrió fue sacarme el celular y hacerle un video, me acerque en sigilo y me pose frente a la mesa – ¡luz maría, mira donde te vine a encontrar! – exclame, mientras ella sorprendida no sabía qué hacer, por un momento la vi ponerse pálida y muy nerviosa – ¿y este quién es? – Pregunto el tipo que la acompañaba – ¡soy amigo del esposo de esta hembra… que seguro te andas cogiendo! – Dije con un tono fuerte y claro, tanto así que algunas personas en las mesas alrededor centraron sus miradas en nosotros y comenzaron a murmurar – ¡por favor vamos afuera, no quiero un escándalo! – dijo luz maría visiblemente nerviosa, mientras nos dirigíamos a fuera… yo caminaba atrás de luz maría la cual estaba alterada y discutía con el tipo, mientras yo le observaba por detrás, ella lucía una minifalda negra y una blusa muy escotada, tacones altos que denotaban esas bien formadas piernas – ¡no es mi problema! ¡Arréglalo tú! – escuche que dijo el tipo que le acompañaba y se alejo rápidamente, dejándola completamente sola y a mi merced.
– ¿Dígame Luis, cuanto me va a costar su silencio? – dijo luz maría.
– ¡La verdad… no quiero dinero!
– ¿entonces que quiere?
– hay un motel aquí cerca… ahí podemos llegar a un acuerdo. – exclame visiblemente excitado, mientras luz maría… resignada y al mismo tiempo impotente acepto.
Nos dirigimos a mi carro y luego al motel, durante el transcurso… luz maría no exclamo ni una sola palabra, pero si veía en su rostro que no estaba contenta, pero de no hacerlo perdería la vida de lujos que llevaba al lado de Ernesto, por un instante me sentí culpable por lo que le haría a la mujer de mi mejor amigo pero la lujuria que sentía por esa mujer… me nublaba el pensamiento.
Finalmente llegamos y al abrir la puerta de la habitación que rentamos, no me hice de esperar y sin mediar palabra, la tome por detrás, comencé a manosear sus redondas y hermosas tetas hasta dejarlas al aire, para luego mamarlas con desenfreno, luego deslice mis manos por sus piernas y debajo de su minifalda apretándole ese culo parado… acto seguido, le rompí el panty y empecé a acariciarle el coño… ya no podía mas, así que incline a luz maría sobre una mesa, le abrí un tanto las piernas y me agache…comencé a mamarle desde su vagina hasta llegar a su ano… luz maría gemía; ¡aaaahhhh! ¡aaaaahhhhhh! ¡aaaaahhhhh! ¡aaaaahhhhhh! ¡aaaaahhhhhh! ¡aaaaahhhhhh! Mientras yo no paraba de comerle el coño, yo tenía la verga como un fierro de dura… me incorpore y me dispuse a penetrarla – ¡luz maría! ¡Vas a ser mi puta! – exclame jadeando, mientras le acariciaba las tetas con mi manos… finalmente la tome de las caderas y empecé a pasarle la cabeza de mi verga por su rajita… hasta que se lo deje ir, luz maría empezó a sentir mi verga en todo su esplendor, empecé a embestirla una y otra vez, tanto así que ella quedaba con sus tacones de punta con cada arremetida, me excitaba en gran manera ver como sus nalgas rebotaban con cada penetrada que le daba y qué decir de sus gemidos de placer ¡aaaaahhhhhh! ¡aaaaahhhhhh! ¡aaaaahhhhhh! ¡aaaaahhhhhh! ¡aaaaahhhhhh! – ¡me corro¡ me voy a corro! – exclamo luz maría mojada y excitada, al tiempo que le provoque semejante polvaso y eyacule mi leche dentro de ella.
Aunque le acababa de dar una gran cogida a luz maría la cual estaba sentada en un borde de la cama de la habitación, aun mi lujuria no cesaba… y mi verga en tan solo unos instantes comenzaba a ponerse dura de nuevo. Esta vez me tome mi tiempo y no fui tan brusco, me acerque a luz maría y le dije que se recostara en la cama, la desnude por completo y contemple su hermosa silueta… esa mujer era más que una obsesión, para mi… quizás amor o lujuria no lo sé realmente, comencé a besarle, lamerle desde la punta de los pies, hasta subir por sus piernas, su vientre, sus deliciosas tetas hasta culminar en los húmedos labios de su boca… parecerá irónico pero luz maría comenzó a responder de una forma que me daba a entender que no solo lo estaba disfrutando sino que deseaba mas – ¡cómeme el coño, me vuelve loca… pero esta vez, disfrutaremos ambos! – dijo luz maría, así que hicimos la posición del 69 y ella comenzó a chupar mi verga mientras yo disfrutaba su depilada rajita y lubricaba su ano con mi lengua… pues yo tenía en mente, cogérmela por el culo… así que se lo hice saber, luz maría se puso en cuatro y yo me coloque por detrás, puse mi verga en medio de sus nalgas y comencé a rozarlas, finalmente empecé a meterle la cabeza de mi verga suave y delicadamente, no me tomo mucho tiempo pues ella estaba muy excitada y dilatada, finalmente se la clave toda…¡aaaaahhhhhh! ¡aaaaahhhhhh! ¡aaaaahhhhhh! Gemía luz maría mientras yo la embestía ¡aaaaahhhhhh! – ¡qué rica estas! ¡qué rica estas! – le replicaba mientras se lo clavaba eufóricamente, después de unos momentos le inunde su culo de semen y ella dio un largo gemido ¡aaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhh!!!! Le había provocado otro polvaso… Irónicamente después de esa noche de chantaje y lujuria, luz maría se volvió mi amante y mi amigo Néstor en un gran cornudo… ya ha pasado meses y aun me la sigo follando.