(La versión esposo cornudo)
Como acostumbro leer relatos de sexo en mi oficina para masturbarme, leí a la autora sesentaynueve.sw, me encontré con una sorpresa gigantesca, las historias tenían cosas que se parecían a mi vida con mi amada esposa! : “Recuerdos de mi primera vez hicieron que la esposa virtuosa y fiel que soy caiga” “bella esposa virtuosa y fiel sorprendida mientras duerme por mejor amigo de esposo”, “esposa fiel y virtuosa se entregó a otro sin saberlo”, hermosa y fiel esposa en lycra manoseada y violada”, “esposa virtuosa y fiel de pastel de unos taxistas”, “mi virtud de casada fiel sucumbio por el manoseo de un morboso en el bus”, “esposa virtuosa y fiel manoseada por bruto”, “por borracha dos morbosos me montan”, “soy una esposa virtuosa y fiel acosada por esos hombres brutos”, “a mi esposa virtuosa y fiel los brutos la montan”.
Siempre soñé con ser un cornudo consentido, quise que mi esposa que era muy conservadora y tímida, cambie, por eso le compraba lycras, minifaldas cortitas, le cortaba los forros de las faldas y sus trajes de baño para que se le note su rica vagina, le animaba a que baña a su gimnasio y coja clases particulares, le invitaba a reuniones con mis amigos, para que en secreto la disfruten, por el cuerpazo que se maneja, pero en la cama, ella solamente hacía el amor conmigo cada 15 días, y la verdad ya me aburría y por eso buscaba a otras hembras solteras y casadas que me daban lo que quería: dejarse culear bien! Con esos relatos, comencé a revisar su computador hasta que encontré en un archivo oculto, todas las historias y otras en camino, bingo! Era mi esposa, y desde allí nuestra vida cambió…
Al llegar a casa, me hice el desentendido, ella llegó como siempre de su gimnasio y yo sorpresivamente la invité a tomar unas copas en un bar cercano, ella, feliz me aceptó, salimos, y luego de unas cuantas copas ya algo mareados, le comencé a tocar por encima de su lycra, la rajita, muy despacio y rico, ella, me abrió las piernas, mientras tanto, habían un grupo de unos chicos bebiendo frente a nosotros que miraban como la agarraba yo, de pronto uno de ellos, muy fuerte se acercó a mi mesa y muy simpático nos hizo conversación, yo le invité a beber con sus amigos a mi mesa, mi esposa, sorprendida y feliz, se sentaron alrededor nuestro en un gran sillón curvo que nos obligaba a estar muy pegados. Manoseaba a mi esposa ya mas mareada y decidí irme un rato al baño, adrede me demoré un poco y les pedi a los chicos que la cuiden, me acerque por la zona oscura de atrás y mire que estaban como muy pegados a ella, ella miraba hacia los baños nerviosa, pero no miraba las manos de al menos dos de ellos. Me hice notar y llegue a la mesa, todos formalitos y respetuosos hasta que el mas cercano a ella que le veía con ojos de ganas, me pidió permiso para sacarla a bailar, salió a la pista y se perdieron en el tumulto, bailaron un set completo, regresaron y ella estaba ruborizada, miraba su raja metida dentro de la lycra, estaba húmeda, la debe haber dedeado durante el baile, yo estaba feliz! Los invité a casa, llegamos, los acomodé en la sala, le pedi a mi esposa que los atienda mientras yo preparaba los cocteles, miraba de reojo, como los 4 chicos la rodeaban, conversaban, ella estaba radiante… seguimos bebiendo. La llamé un momento a la habitación, la manosee y besé como nunca unos minutos, le baje la lycra, estaba chorreando líquidos, le mamé hasta que se vino en un orgasmo riquísimo, le fascino, grito!, la volví a acomodar pero de adrede le subi más aún su lycra dejando su chochito totalmente delineado, como le saqué el sostén, le puse nuevamente su camiseta pequeñita, marcando sus pezones; ella me pregunto, seguro me veo bien? Yo le dije divina, esta es tu noche mi amor. Salimos de la habitación, y los chicos la veían con ojos que no disimulaban el deseo, uno Alfonso, era gordo, grande y blanco, el otro, el que mas se le pegaba, Juan Carlos, era fornido y atlético, moreno, Pedro era pequeño y flaco y Santiago, el mas viejo y tranquilo del grupo. Les indiqué que saldría a comprar mas licor, lo festejaron todos, los dejé salí en el auto, tenía unas ganas locas de regresarme pero preferí aguantarme y dejar al destino lo que pase… regresé a la hora, quedaban únicamente dos de ellos, entré miré sus cuerpos enrojecidos y sudados se olía a semen, mi esposa tenía la lycra con partes húmedas, seguimos bebiendo y comencé a acariciarla frente a ellos y les dije de una: Les presento a mi esposa! A quien amo! Y de quien orgullosamente festejo que sea la dueña de mis mejores pajas, la autora de relatos eróticos que mas me gustan sesentaynueve.sw, mi sueño de toda mi vida matrimonial! Y le dí un sonoro y profundo beso, ella, sorprendida, me abrazó! Ellos se nos juntaron y comenzaron a besarla y manosearla con libertad, ella comenzó a gemir, le mamábamos las tetas Juan Carlos y Alfonso, ella con voz entrecortada me contaba como le habían montado hace pocos minutos entre los cuatro y que aún tenía el semen de Santiago y Pedro, pero que lo mejor se quedo para el final… me bajé a su raja rasurada y la comencé a mamar, sentía el olor a semen, era un líquido de un sabor extraño, yo estaba totalmente excitado, los tres mamábamos como locos y ella gritaba de la emoción, hasta que Juan Carlos se ubicó frente a ella, yo agarré su verga grande y peluda, y la coloqué en la vagina chorreante de mi mujer, entró de una, ella comenzó a gemir y el no paraba de meterle y sacarle su verga, gemía mas fuerte, Alfonso no dejaba de mamarle las tetas, yo le agarraba del culo para que se levante mas y la penetración pueda ser mas intensa, le mamaba alrededor del pubis y a ratos, le mamaba alrededor de su vagina y me topaba con la vergota de Juan carlos entrando. Paramos Juan Carlos se acostó, mi esposa se monto encima, yo le acomodé la verga para que siga dándole por la raja, y comencé a acomodar la verga de Alfonso mientras mamaba su culo para abrirlo, entró Alfonso!, comenzaron a un ritmo frenético a darle verga por ambos lados!! Ella gemía y respiraba casi sin poder respirar, yo me masturbaba a su lado y los tocaba a todos para asegurarme que no era un sueño, le llenaron de leche el culo y la raja! Ella debe haber tenido unos 4 orgasmos, yo decidí que era hora de terminar, la monté! Y comencé a culearla con fuerza, en una raja abierta y llena de semen, nos besábamos y tuvimos un orgasmo juntos espectacular, mi vida cambió, nos queremos mas y desde allí, comenzamos realmente a vivir intensamente cada día de nuestro matrimonio!