Si aunque no lo crean, Carlos Juan mi esposo, insistió tanto, y tanto en que deseaba que me hicieran una pintura de cuerpo completo, que después de tanto pedírmelo, lo complací. Así que a regaña dientes fui al estudio del pintor que él había contratado. Pensando que me encontraría con un vejete amanerado, ya que era con quien lo había escuchado hablar de hacerme un cuadro….
Pero al llegar a la dirección que Carlos Juan me dio, me encontré con la agradable sorpresa de que el pintor escogido, resultó ser Pedro un ex novio mío, bueno tras charlar un rato y recordar el montón de locuras que ambos hicimos en la parte posterior de su auto. Pedro me pidió que comenzara a posar.
Yo la verdad es que al verlo, y recordar todas esas cosa que habíamos hecho, lo que me provocó fue desnudarme completamente y pedirle que me hiciera suya, como en el pasado.
Pero en lugar de eso, se me ocurrió jugarle una pequeña broma. Así que haciéndome la tonta, comencé frente a mi ex novio, por encima de mí vestido a agarrar mi coño de manera distraída. En cosa de segundos tras él fijarse en lo que yo estaba haciendo, me di cuenta de que su miembro comenzó a crecer dentro de su pantalón.
Fue cuando me le acerqué y agachándome frente a él, sin dejar de verlo a los ojos, comencé a extraer su miembro del pantalón. Ya afuera y completamente erecto, se lo acaricie por unos segundos, y sin que mi ex me dijera nada, me dedique a mamárselo, como cuando éramos novios.
Así estuvimos un buen rato, para luego sin esperar a que yo me desnudase completamente, Pedro me penetró divinamente. Yo sentía su buen pedazo de carne entrando en completo contacto con toda mi vulva, tan diferente al pobre remedo que mi marido tiene por miembro. Así que cuando, en cierto momento escuché a Pedro decirme que deseaba que lo hiciéramos como cuando éramos novios, de inmediato supe que deseaba darme por el culo.
Cosa que jamás en la vida Carlos Juan ni tan siquiera me lo ha insinuado, y con lo mucho que a mí me gusta que me hagan. Yo estaba que reventaba de felicidad, al sentirme entre los fuertes brazos de mi ex novio, fue cuando se me ocurrió preguntarle por qué razón él y yo habíamos terminado. Fue cuando a medida que no dejaba de seguir enterrándome por completo toda su verga entre mis nalgas, me dijo. Zuleika acuérdate que fuiste tú la que me dijiste, que te ibas a casar con Carlos Juan por lo rico que él era.
La verdad es que eso no me importó mucho, ya que yo estaba como loca disfrutando de aquel fuerte abrazo que Pedro me daba a medida que continuaba clavándome con fuerza su sabrosa verga por mi apretado culito. Yo en todo momento no dejaba de gemir, y de gritar pero de placer. Hasta que en cierto momento, Pedro sacó su verga de mi culo, y colocándola frente a mi boca, no hizo falta que me dijera nada, ya que yo voluntariamente nuevamente me dediqué a mamársela, hasta que se vino en mi boca.
Bueno, tras unos tres meses de estar, supuestamente posando para mi ex, Pedro terminó la pintura, pero ahora soy yo quien insiste en que me vuelva a realizar otra pintura, pero completamente desnuda. Cosa a la que mi marido en principio se opuso, pero cuando le di una pequeña mamada a su cosita, no dudó ni por un instante en decir que si….