Categorias

Relatos Eróticos

Ultimas fotos

Photo
Enviada por andamios

Photo
Enviada por Mujer22chaparrita

Photo
Enviada por Mujer22chaparrita


Los veinte centímetros en mi mano

tony-acrata Relato enviado por: tony-acrata el 9/8/2009. Lecturas: 6879
Etiquetas:
Relato completo
Me llamo Erika, soy rubia, muy linda, a mis 16 años estoy realmente muy bien formada. Todos los que no conocen mi edad verdadera, me dan diecisiete años.Hola amigos de elite relatos, quisiera presentarme me llamo Erika, soy rubia, muy linda, a mis 16 años estoy realmente muy bien formada. Todos los que no conocen mi edad verdadera, me dan diecisiete años. Voy a una escuela católica y soy aun virgen. Soy extrovertida, y tengo muchos amigos.

En el baño ocurrió esto, que paso a narrar.
Era una mañana de invierno y me acababa de levantar, deseaba seguir durmiendo, pero debía ir a la escuela. Apenas pude abrir los ojos, y me dirigí al baño que tiene nuestra casa en la planta alta, el mismo esta entre la habitación de mi hermano Ricardo, de dieciocho años, el cual es gay (por cierto un gay muy lindo y tímido).
Llevaba yo una remera larga (la cual uso como camisón), que me cubre hasta unos centímetros debajo de mi cola, bajo esta remera, tenia mi conjunto de corpiño y bombachita rosa, esta ultima tiene la carita de Garfield en el frente, eran las únicas tres prendas, con las que siempre duermo, haga frió o calor.
Apenas entre al baño lo vi, sus veinte centímetros estaba frente a mi, sin dudarlo extendí mi brazo y lo tome con mi mano derecha (ya que mi mano izquierda estaría ocupada pronto), con firmeza, pero suavemente, lo acerque a mi, lo fui apretando poco a poco, ya que quería, que saliera de él su blanco, sabroso, y refrescante líquido. Cuando dicho líquido asomara, iba a llevármelo a la boca, para saborearlo.
Lo fui presionando con mi mano, note que comenzaba a emanar poco a poco el precioso fluido, desde la punta de ese tubo.
Cuando creí que era suficiente, no dude y sin prisa, pero sin pausa lo introduje en mi boca.
Comencé a realizar movimientos hacia adentro y hacia fuera, se sentía muy rico, realmente me daba placer sentir su refrescante liquido inundando mi boca, colmado mis cachetes, llegando hasta mi garganta (sin penetrarla) ya que no me gusta tragarlo.
Era demasiada la cantidad de blanco líquido que tenia dentro de mi boca, como no quería tragarlo, me vi obligada a escupir todo en el lavabo.
Sin embargo, volví a introducirlo nuevamente. Y de nuevo todo el sabroso liquido, poco a poco saturo mi boca, mi lengua se regodeaba con tan rico gusto, que placer me producía aquella pasta cosquillándome en la boca.
Ya era hora de terminar, porque se hacia tarde para ir al colegio.
Disfrute los últimos segundos del blanco liquido en mi boca. Nuevamente volví a escupir todo lo que inundaba mis cachetes. Me había quedado una rica sensación, muy refrescante.
Bueno, ahora ya estaban mis dientes relucientes, gracias al cepillado matinal que me había realizado.
Baje a desayunar, y luego partí hacia la escuela.