Te recordamos que los contenidos de esta página son eroticos. Por eso si no eres mayor de edad pulsa aqui. Eliterelatos no se hace responsabe del contenido de los relatos. Los relatos son propiedad del autor y en ningún caso hacen referencia a historias reales. A pesar de eso
Eliterelatos lleva a cabo un filtro exhaustivo para no publicar contenidos que vayan contra las leyes vigentes. Estamos en contra de la pedofilia y condenamos cualquier práctica ilegal. Si encuentras algún relato que vaya contra la ley o sea condenable de cualquier manera te rogamos te pongas en contacto con nosotros a través de la dirección que figura en la página.
Si mayor de edad y aceptas nuestras condiciones puedes leer nuestros relatos eroticos aquí. |
| Datos relato |
:: Relato enviado por : Masta
:: Fecha envío: 11/09/2008
:: Lecturas: 8081
:: Título : Mañana pasaré por ti
:: Categoría : Anal. Otros Relatos de Anal |
|
| Resumen |
| -¡QUIERO QUE ME COJAS CON TU VERGOTA PAPI!-, gritas a todo pulmón logrando que el sonido traspase las paredes del cuarto, y satisfaciéndome. |
|
| Relato |
Te llamo al celular para decir que pasaré por ti para llevarte a la escuela y de ahí a recoger a tu hermanita a la preparatoria, no olvido mencionarte que voy sin mi hijo. Así que estaríamos los dos solos.
Sales de tu casa radiante como siempre, hermosa y coqueta con esa blusa sin tirantes que me encanta y esos jeans en los que con solo verte su rico trasero se me pone el miembro duro. No hemos avanzado más de dos calles cuando tengo que parar para concentrarme en ese rico fuerte y húmedo beso que me brindas, haciendo vibrar mi entrepierna y volar mi imaginación.
Y ahí en el auto vamos, rumbo a la universidad, muy contentos de vernos y aun sin decirlo pero consientes que acabaremos en alguna cama.
Aprovecho el momento y te meto mano bajo la blusa para tocar y amasar ese exquisito seno, a ti le gusta y bajas el resto de tu blusa y su sujetador para presumirme a tus grandes y hermosas amigas.
Me encanta que se te muestres así, que seas atrevida y te comportes como una puta para mí.
Ahí mismo en el camino y yo manejando con una mano, te desabrocho sus jeans y según tratando de adivinar el color de tu ropa interior te acaricio el sexo por encima de la prenda. Ya vamos excitados y mojo con saliva el dedo medio de mi mano, lo meto por debajo de tu tanga y froto tu clítoris masturbándote con lujuria pero suavemente, lanzas un gemido y mueves tu pubis rítmicamente.
Aprovecho el lubricante que sale por tu vagina para mojar mi dedo y no paro de frotar tu clítoris hasta que tu, ya descaradamente y, con las piernas abiertas vas gimiendo y gritando tu orgasmo mientras sigo conduciendo.
Después de esto te acomodas y abrochas tus jeans y seguimos el camino, mientras yo voy pensando en lo mucho que me gusta sacarte orgasmos en la vía pública, rodeados de gente desconocida, algunas veces mes han visto metiéndote mano, incluso teniendo orgasmos, pero al saber que son desconocidos y que seguramente nunca nos los volvamos a encontrar me excita más.
Llegamos a la universidad y apresuramos a realizar el trámite que debes hacer para salir volando hacia un hotel, urgidos más por nuestros deseos que por el poco tiempo que tenemos disponible.
Arribamos al hotel y al pedir un cuarto nos asignan uno del tercer piso, así que en las escaleras dejo que te adelantes para deleitarme con el contoneo de sus caderas y disfrutar la subida mirando tu delicioso culo. Entre el segundo y tercer piso ya va tu tanga asomando por encima del pantalón el cual, ahí en las escaleras, bajo un poco para admirar tu trasero enmarcado con la prenda fucsia. Se me ocurre entonces sacar la cámara del estuche y te pido que pose para mi, accedes bajando un poco más tu pantalón y empinándote un hacia delante permitiéndome ver tus bellas piernas con la vulva tapada en medio y el hilo que nace en tu culo y pasa por tus nalgas. Una sola toma y seguimos avanzando hacia el cuarto del hotel. (Foto aqui)
En cuanto entramos ni siquiera cierro la puerta, simplemente aprovecho que estás recargada en el marco de la ventana mirando hacia afuera, te saco la blusa y el sostén besando tus senos, mordiendo tus pezones, te quito el pantalón de una sola pieza y me arrodillo para meter mi cara entre tus glúteos besando y lamiendo desde la parte frontal de tu vulva, pasando por tus labios vaginales, y hasta tu ano. Solo gimes, me acaricias el cabello y te arqueas un poco mostrando placer y facilitando el acceso hacia tu sexo ya mojado por la lubricación.
Ahí arrodillado ante ti, te giro y beso tu entrepierna, subo tu pierna izquierda sobre mi hombro y hundo mi cara sobre tu vagina, succionando labios y clítoris al tiempo que aprieto tus glúteos y te empujo hacia mí. Volteo a mirarte el rostro y tienes una expresión de lujuria y excitación, pero sin dejar de mirar la puerta abierta.
– ¿Te excita?- Pregunto
-Síííí- me respondes
–A mi también, mucho!-
Sigo besando apasionadamente tu vagina hasta que se oyen voces en el corredor, me empujas haciéndome entender que cierre la puerta.
-Eso ya no me excita tanto-, me dices
Voy y miro que viene el personal de limpieza por el corredor, cierro la puerta y regreso para recostarte sobre la cama. Ya no tienes ropa, tan solo tu tanga que inmediatamente quito del camino.
Me arrodillo nuevamente frente a la cama con tus piernas abiertas al borde y disfruto nuevamente de tus labios inferiores, me gusta muchísimo el sabor de tu “nena”, me gusta que me mojes toda la cara con el líquido que te lubrica, me gusta comerte y que te corras cuando lo estoy haciendo, me gusta lamer el orificio de tu culo y morder tus nalgas justo junto a él. Desde mi privilegiado lugar estiro mis brazos para tocarte las tetas, suaves, grandes, frondosas; pellizco tus pezones forzándote a que mantengas tu postura acostada; mi verga está que explota, pero no quiero sacarla del pantalón aún. Comienzas a gritar y a mover tu pelvis arriba y abajo, arrastrando mi rostro que está adherido como una sanguijuela a tu coñito. Me regalas entonces tu primer orgasmo de la tarde.
Aunque estoy sumamente excitado y ardo en deseos de clavarte mi grueso miembro me mantengo ahí, solo estático presionando fuertemente con mi lengua tu pulsante clítoris; mientras sigues retorciendo tu cuerpo espasmódicamente y sigues disfrutando de mi boca en tu sexo.
Me aparto de ti, me embriaga la mente que ha llegado el momento para cogerte, me despojo de mi ropa con una natural velocidad y saco de mis pantalones el tubo de lubricante que siempre cargo en el carro, lo pongo sobre la cama junto a tu cuerpo. Me acerco a ti abriendo nuevamente tus piernas y jalando tus caderas para acercarte más al borde de la cama, arrodillándome nuevamente, en esta ocasión sobre el colchón.
-¡Ay papi !- Exclamas al mirar mi verga apuntando a tu coñito exquisitamente rasurado, maniobro mi pene para golpear suavemente sobre tu sexo con él, y paseo su cabeza a todo lo largo de tu raja con movimientos suaves pero firmes. Coloco mi verga sobre el orificio de tu vagina y me dispongo a empujar, todavía no ha entrado completamente el glande cuando retrocedo. Comienzo nuevamente a pasearte mi pito sobre tu nena, lentamente, pausadamente. De nuevo coloco el glande sobre la mojada entrada a tu ser, me inclino sobre ti y dejo caer un poco mi peso para que mi verga entre, solo un poco y lo saco nuevamente
-¡Ayyy puto!-, me gritas excitada y ansiosa.
-¿Qué quieres? –
-¿QUÉ QUIERES?- Repetí con voz más fuerte
Paré mis movimientos y me incorporé para mirarte a la cara.
-¿Quieres verga?-, pregunto
-Sí-, solo susurras
-¡Pues grítamelo!-
-Quiero tu verga-, dices con voz fuerte, entrecortada. Y coloco mi miembro nuevamente en la entrada a tu cuerpo.
-NO OIGO-
-¡Quiero verga!-
-¡MAS FUERTE!-
-¡QUIERO QUE ME COJAS CON TU VERGOTA PAPI!-, gritas a todo pulmón logrando que el sonido traspase las paredes del cuarto, y satisfaciéndome. Inmediatamente clavo mi verga en ti, sacándote un fuerte suspiro y comenzando a moverme firmemente hacia a dentro y hacia fuera. Solo gimes muy fuerte y avientas el rostro hacia atrás. De repente te la dejo ir de golpe, a todo lo largo y ancho de tu coño; gritas de dolor y te avientas un poco hacia atrás. Te he lastimado, pero no dejo de realizar mis movimientos, ahora con más cuidado de que solo disfrutes sin dolor.
Gimes, gritas y te mueves frenéticamente. Beso tus labios con pasión, lujuria, y sobre todo, amor.
-Así mi amor-, -Cójeme-, -Méteme tu vergota mi cielo-, me dices una y mil veces.
Pasado un rato, y después de no sé cuantos orgasmos tuyos, junto y alzo tus piernas, sacando mi miembro de tu “nena” y resbalándolo hacia tu orificio anal.
-¿De quién es ése culito?-, te digo
-Es tuyo papi-
-¿Me invitas?-
-Sí mi amor, es tuyo. Para que te lo cojas mi vida
Presioné un poco tu rico culito con mi verga y abrí tus glúteos con mis manos, más no era posible meterlo ahí, está muy apretado y mi verga muy hinchada. Te ayudo a incorporarte y te giro inclinándote hacia delante, te empujo para que avances a gatas sobre el colchón y presiono tu espala hacia abajo. Quedas ahí con el torso y tus rodillas apoyados sobre la cama, y con ese magnífico trasero abierto y mojado solo para mí.
Tomo el tubo de lubricante y aplico generosamente sobre mi miembro, te doy una fuerte nalgada y paso mi verga bien lubricada desde tu ano hasta tu vagina, dejando un rastro viscoso. Intento abrirme paso por tu orificio trasero pero aun no es tiempo, sin perder movimiento lo resbalo hacia tu conchita entrando fácilmente y haciéndote estremecer de placer. Te cojo frenéticamente tomando tus caderas y apretando tus nalgas como te gusta que lo haga, me pides más y te doy más. Me encanta cogerte en esa posición, me haces gritar de placer; y me excita muchísimo oírte gritar. Lentamente comienzo a desplazar mi dedo hacia tu ano, metiéndolo traviesamente solo un poco sacándolo varias veces hasta que en un momento lo meto un poco más y percibo perfectamente la lisura del interior de tu culo, muero de ansias por poner mi trozo ahí pero sigo cogiéndote y jugando con tu culo ahora con mi dedo pulgar, despacio como haciendo cosquillas y sintiendo como lo comprimes y lo relajas involuntariamente. Ahora ya puede entrar mi dedo pulgar sin dificultad, lo meto hasta no poder más sin dejar de follarte por tu “nena” y logrando que grites fuerte
-¡así papi, dame, dame!-
Me calienta mucho el sentir mi verga en tu concha con el dedo metido en tu culo, con la otra mano te suelto nalgadas.
Por fin es el momento, saco mi miembro de tu vagina y coloco mi dedo índice en el interior de tu culo, te pido que lo aprietes y lo aflojes una y otra vez, ¡wow! Que culo más rico y apretado.
Coloco más lubricante en la cabeza de mi verga y en tu entrada posterior, empujo solo un poco, lentamente. Siento ahora como se va deslizando mi grueso palo por tu interior y me arrancas fuertes gemidos de placer, llega solo a la mitad y retrocedo despacio. No dejo que salga completamente y avanzo hasta que te lo tragas todo, hasta que las curvas de tus nalgas las tengo incrustadas en mis ingles. Comienzo a acelerar el movimiento de poco en poco jalándote cada vez con más fuerza hacia mí.
Te tomo el cabello y coordino los jalones con el vaivén de la cogida, después de un rato comienzas a gritar muy fuerte y a tener otro orgasmo, me prende mucho oírte y no puedo aguantar más, te tomo con fuerza por tus resbalosas caderas y dejo escapar mi semen por el interior de tu culo, acompañado de un inmenso grito de placer. Me quedo ahí quieto durante varios segundos, disfrutando del bello paisaje formado por tus glúteos con un pene incrustado en el centro.
Me salgo de ti lentamente, dejándote satisfecha y estando satisfecho yo también.
Nos apresuramos porque ya es la hora en que sale tu hermana del colegio y nosotros seguimos aún desvestidos.
Hace un par de horas te he marcado, para pedir acompañarte mañana a la universidad e inscribirte al siguiente periodo.
¿Sabes? Dejaré encargado a mi hijo y me las arreglaré para pasar más temprano por ti.
Te amo.
(Hecho real)
sirmcoil73@gmail.com
|
|
Puntuación Promedio: 4.15384615385
votos: 13
|
|
|