Ella era compañera de oficina con problemas de parja me pidio consejos para recuperar el marido, lpor ser inexperta le expliqur con lujos de detalles, en una tremenda cogidaMariana es una mujer medianamente joven y con hijos, de ideas muy conservadoras, se casó muy joven con su novio de toda la vida. Todo su mundo eran sus hijos por los que se desvivía. Trabajaba en la misma Oficina que yo, nuestra relación dentro de la misma es buena a pesar de algunas broncas típicas de trabajo, compartimos café juntos todos los días y algunas veces algún almuerzo juntos.
Un día se notaba muy triste, le pregunté el motivo pasaron los días y seguía igual, le insistí tanto y tanto.
Finalmente se sincero con migo, tenía problemas con su marido. Me confeso que su marido prácticamente no la tocaba me extraño esta confesión porque con ella nunca hablábamos de sexo, me reconoció que en ese momento hacia mas de dos meses que no lo hacían y que estaba segura que tenía otra.
Le pregunté como lo sabía contó que antes lo hacía una o dos veces a la semana y que no creía que él pudiese aguantar tanto tiempo así. Se corto el relato el que se ponía interesante porque llegaron unos clientes.
Mas tarde, volvió a entrar en el tema, y lo más era pedía concejos, cosa que me gustaba, como experto mujeriego sabía muy bien que le gusta a un hombre de una mujer, y mas en la cama. Me pregunto que podía hacer para recuperarlo, le dije con mucha presición y casi catedrática “el problema esta en la cama tendrás que solucionarlo en la cama” seguí dando presiciones “Seguro no se siente satisfecho, tenes que ser mas sensual y esas cosas, ponerle un toque especial”. Me miraba y se notaba en su rostro que hablaba en chino básico me confeso no sabia por donde empezar, me dijo se que sos experto decime como empiezo lo que le gustaba a los hombres” como era amiga me vi corto, sin darle mas que alguna presicion genérica, por algún pudor que guardo no supe como definir mas profundamente a eso, le dije mañana te traigo algo, que te va a ayudar ella dijo “gracias Carlos sos amigo de verdad” le compro una revista de relatos eróticos y al otro día se la entregue, le dije que los leyera y que le ampliaría con otras cosas, además comencé a convertirme en especie de maestro, ella me había confesado que era una inexperta, total, el juego comenzó a emocionarme, y claro soy lo que dije así también me excite con todo eso, la cosa se fue poniendo linda cuando me preguntaba por algo en particular de las revista de relatos eróticos, lo que llego a ponerme al palo, me convertí ante su atención en mas lanzado le enviaba relatos y fotos eróticas a PC, empezó un juego del que yo sin querer vi que podía sacar un partido claro, llevármela a la cama. Ante algún progreso en sus formas y algún cambio pronunciado en su personalidad como siempre había sido muy mojigata, recuerdo que cualquier broma relacionada con el sexo la ponía roja como un tomate, cosa que ahora no, además siempre que estábamos solos hablábamos de sexo, me preguntaba cosa sobre los relatos, pero se veía que todo estaba haciéndola entrar en un estado de excitación por como iba preguntaba, y demás de las cosas que preguntaba. Como sobre tener relaciones anales y de todo tipo, pero su situación de pareja no mejoraba por mas intento que ella hacía llego a decirme, “creo que lo he perdido es evidente que lo esta atendiendo alguna de esas putas, como aparecen en algunos relatos” el cuadro se ponía propicio, ella estaba en mi mente sin querer, ese fin de semana ella confeso que se quedaba sola, decidí pasar al ataque, con algo de astucia la puse en la duda de los cuernos del marido con sutileza, sin mencionar eso entro y la convencí de vernos el vienes noche, la idea era seducirla esa noche. Todo el día estaba ansioso, y con mi verga como hierro, de dura, no veía la hora de que pasara el día .
Después del trabajo pase a recogerla por su casa para ir a cenar, ella me recibió con un vestido medio transparente, no es que fuese provocativo, pero se notaba que no llevaba sujetador y sus pechos quedaban libres. Nos dirigimos a un Restaurante que era un poco alejado de Capital, pero muy concurrido por el ambiente de parejas de trampa, combinaban cena con baile, apartado de Bar todo en uno, Durante la cena nos despachamos una botella de vino, ella estaba ya algo alegre, ante cualquier cosa mínima tomaba sus manos, hasta llegue a acariciar su cara con delicadeza, luego estuvimos bailando, allí la apreté, y acaricié yo aprovechaba cualquier ocasión para rozar sus pechos por encima del vestido, y traerla contra mi, apretadita, eso fue algo positivo, iba de a poco, no protesto ni una vez, y vaya que algunas eran muy descaradas, no quería que se emborrachase del todo le dije irnos. En el viaje en mas de una ocasión, apoye mis manos sobre sus falda, hasta acaricie su cabello, y demostraba muy romántico, por algo que expreso “como hace tiempo, que no tengo una velada así algo me estuve perdiendo” le dije si pasábamos por mi apartamento que tenia que levantar algo (una excusa que casi siempre surte efecto) ella aceptó después de dudar unos instantes. Al llegar entre a estacionamiento subterráneo, le dije de subir no me gustaba dejarla esperando allí sola en el auto, no pensó mucho acepto, En el ascensor decidí atacar y me lance a besarla en la boca, primero tuvo algún intento reflejo de separarse, pero yo comencé a besar su cuello, sus lóbulos, pase a su boca donde le entre con mi lengua, apasionadamente y ella no solo lo acepto si no que respondió con pasión.
Traspusimos la puerta, nos besamos, descaradamente, ella estaba para darse una fiesta, la lleve directamente al dormitorio. Empecé a quitarle el vestido. Sin dejar de juguetear con su cuerpo, en un momento ella me paró me dijo que le daba vergüenza, la tranquilice diciéndole que no se preocupe, que no se iba a olvidar del momento que pasaríamos, que tenia un cuerpo divino, el que merecía ser tratado , con dulzura y pasión continué dejándola solo con su tanga,, tenia los pechos bien formados y con unos pezones grandes, hice que se tendiese en la cama, me desvestí y me acosté a su lado, empecé por acariciar sus pechos, fui bajando hacía su vientre hasta llegar a su tanga, acaricié su entrepierna por encima de ellas, se dejaba hacer su respiración iba en aumento mostrando su excitación, introduje la mano dentro de su tanga y empecé a acariciar su almeja, estaba húmeda poco me costo introducir un dedo. Ella permanecía quieta, solo abrió un poco las piernas para facilitar mis maniobras, no tardó en empezar a gemir, proseguí manipulando su vagina jugaba con sus labios, presionaba su clítoris, introduje un segundo dedo en su interior y empecé a moverlos y masturbar apunte directamente a su clítoris, donde estuve unos minutos, lo que en momentos hacia arquear su cuerpo para arriba, intensifique el ritmo, que la hizo, gritar, balbucear, sus gemidos eran mas intensos y no tardo nada en llegar a su primer orgasmo, para no estropear el comienzo, la dejé descansar. Pero sui con mis dedos, acariciando, sus puntos vulnerables y lograba que se excitara, llego a confesarme que su marido se limitaba a acariciar sus pechos y luego subirse encima para penetrarla, la puse a mil cuando le dije que su mente la debía poner en este momento, entregarse y que esa noche iba a ser muy distinta que estaba dispuesto a hacerla disfrutar de todas las formas posibles, empecé a besarla primero en la boca para luego bajar a su cuello y de ahí a los pechos, los lamí enteros entreteniéndome en sus pezones, vi que reaccionaba de una forma exagerada a los pequeños mordiscos que le daba, así que seguí bajando hacia su sexo, empecé a bajarle la tanga con mis dientes de un fuerte tirón arrojarlas fuera de la cama, quedó al descubierto su hermosa vagina, se veía perfectamente los labios vaginales, me lance a lamerlos deliciosamente , los chupaba y penetraba en ellos con mi lengua ella estaba súper caliente me tomaba la cabeza como queriendo apartarla para luego apretarme contra si “Ayy que lindo es nunca me lo habían hecho” y se sintió, un ugghh, se vino expulsaba como vientos, que le salían de adentró me apretó la cabeza, contra su almeja, ella no terminaba de dar espasmos no esta vez seguí comiéndole con mis labios lengua, boca , cuando parecía que no podía mas capturé su clítoris con mi boca y chupé con fuerza provocando que arquease su cuerpo al tiempo que tenía otro orgasmo brutal, gritaba como una loca hasta el punto que tuve que aflojar sin evitar que ella, dijera “Asesino, me matas, pero me gusta nunca viví algo así hermoso” cuando se relajo liberé su clítoris y me tumbé en sus tetas como almohada, acariciando su cuerpo, con mi lengua mientras ella se relajaba., su espiración seguía agitada, y su corazón latía a un ritmo aceleradísimo
Fui a buscar algo para tomar, vine con dos copas de wiskie con un para de rocas de hielo, Luego de sorber unos traguitos, nos relajamos un poco sobretodo ella ya tranquila, se largo a hacerme unos mimos caricias, hasta que sus manos se fueron a mi verga y empezó a masturbarme mientras besaba mi pecho, estaba tendido, se refregaba contra mí cuerpo, le comencé a correr la cabeza para abajo, le pedí que me la chupara, me dijo que nunca lo había hecho, le indique como, colocó su boca encima de mi miembro y empezó a chupármela, torpemente, le daba mis indicaciones, Lo hacia con ansia y le costaba poder respirar, la emoción de que sea yo el que le hiciera poner en su boca mi pene, yo tuve que hacer auténticos esfuerzos para no llenarle la misma con mi semen, no podía mas le avisé, pero no entendió solo atine, a querer evitar no pude descargue toda mi leche en el interior de su boca, lo acepto algo trago, lo otro chorreó por su cara mi pelvis.
Tras un respiro, volvimos a besarnos, y entrar en un fogoneo, hasta conseguir mantener mi erección, luego me pidió que la penetrase, no me costo lo mas mínimo pues estaba enormemente dilatada.
Gracias a mí reciente acabada, mi serruchada fue espectacular, como me costo consiguiendo arrancarle otro orgasmo sin tener que hacer el mas mínimo esfuerzo por aguantar. Me quede con poco ganas de seguir, algo agotado ella estaba tan alegre, que me puse como relajado haber logrado, llevarla hasta donde llego, Si darnos cuenta, nos dormimos, hasta pasada la media mañana al despertarse se asusto, me hizo pegar un salto, sin saber mucho lo que pasaba pero luego de recordarle, que en su casa no había nadie que la espere, y teníamos hasta el otro día ella volvió a relajarse y aponerse mimosa lo que sigue es para la otra que le cuento.-