dice que sentia tan rico como aquel el fierro se le iba metiendo entre las nalgas, que no dudo en recargarse por completo, me dice que podía sentir como el fierro rozaba su ano por encima de la ropa, y que inclusive se comenzó a mojar
hace unas semanas me hicieron llegar unas fotos en donde se veía a mi esposa, en un vagón del metro enterrándose si asi es, al final del relato veran la foto, cuando se las mostré, ella solo me respondió que hacia mucho que no la atendía como se debe y que tenia tanta necesidad de sentir algo duro entre las nalgas, que en ese vagón del metro, vio la mejor opción para satisfacer sus deseos,
y sin ninguna pena me comenzó a narrar lo siguiente, dice que cuando apoyo sus nalgas en ese duro fierro sintió tan bien, que después de unos minutos decidió por acomodarse por completo aquel tubo entre sus nalgas y comenzó a darse de recargones,....
dice que sentia tan rico como aquel el fierro se le iba metiendo entre las nalgas, que no dudo en recargarse por completo, me dice que podía sentir como el fierro rozaba su ano por encima de la ropa, y que inclusive se comenzó a mojar, dice que los minutos pasaban y ella no podía dejar de meterse aquel tubo, inclusive hasta se paso de estación, pero no le importo, ya que la sensación en su culo era muy placentera.... también me comento que un chico se le comenzó a acercar bastante, pero que eso a ella no le importo, asi que simplemente bajo la mano y el chico le arrimo su verga y ella comenzó a frotarla, las estaciones pasaban y ella no dejaba de recargarse en el tubo y tampoco soltaba la verga del chico, hasta que el convoy llego a su fin, el chico se aparto de ella y no le quedo de otra mas que bajar del metro
cuando ella me comento todo esto, estaba entre excitado y molesto, pero decidi dejar asi las cosas, pensandolo bien el culpable fui yo por no darle fierro a mi esposa como se debe