Después de que mi mamá falleció en un accidente de auto, mi papá decidió mudarse a una vieja finca de la familia. Bien retirada de todo, así que mi hermano mayor y yo en ocasiones cuando nos aburríamos nos poníamos a jugar juntos…
Como el viejo se marchaba desde bien temprano, y regresaba bien tarde, después de haber estado trabajando en la finca, en ocasiones se quedaba durmiendo fuera. Por lo que mi hermano, y yo después de salir de la escuela, estábamos solos en casa, la mayor parte del tiempo. Así que después de hacer las tareas de la escuela, y de las que nuestro padre nos dejaba. Mi hermano y yo nos poníamos a jugar.
En ocasiones cartas, en otras domino, o monopolio. En fin hasta que llegaba el momento en que nos aburría todo eso. Por lo que para divertirnos, comenzamos apostar primero la ropa, hasta que uno de los dos quedaba completamente desnudos. Luego, y quizás por curiosidad propia de chicos adolescentes. Comenzamos a tocarnos, y así poco a poco, fuimos ganando mayor confianza, hasta que un día Guillermo me preguntó si dejaba que él me besara. Yo la verdad es que tenía mucha curiosidad por besarme con un chico, solo que los que conocía en la escuela a la que voy, son muy pequeños, y el único chico de mi edad fuera de mi hermano, era retardado. Así que nada que ver con él.
Ambos habíamos estado jugando cartas, y habíamos perdido gran parte de nuestra ropa, por lo que prácticamente los dos estábamos desnudos. Guillermo apenas comenzó a besarme, me abrazó, y sentí como su lengua entraba dentro de mi boca, y sentí contra mi vientre, como su miembro se puso además de caliente bien duro.
Aunque habíamos visto ocasionalmente como los caballos, o los toros, montaban a las yeguas y las vacas. Seguimos con el besuqueo, y las caricias, hasta que tanto él como yo deseábamos, probar lo que seguía. Por lo que yo simplemente abrí más mis piernas, y dejando quemi hermano deslizara su verga dentro de mi coño, lo fui sintiendo como me fue penetrando, hasta que se se topó con mi himen.
Pero fui yo la que desesperada por seguir sintiendo esa sensación tan sabrosa, que comencé a mover con fuerza mis caderas, de tal forma y manera, que en ese momento sentí como se rompió mi himen. Bueno esa fue nuestra primera vez, después de eso prácticamente a diario tanto mi hermano como yo queríamos tener sexo.
Así que por estar de ociosos, seguimos explorando, yo en ocasiones le doy tremendas mamadas, o le hago lo que llaman una cubana, o una rusa. Colocando su parado miembro entre mis tetas, y con ellas los masturbo, hasta que finalmente acababa dentro de mi boca, o por toda mi cara. Guillermo también en ocasiones se pone a mamar mi coño, y cuando estoy recién bañada, hasta el culo me mama.
Claro que cuando el viejo llegaba a casa, nos comportábamos de lo más bien, nunca llegamos hacer nada que lo hiciera pensar, que mi hermano y yo nos entendíamos íntimamente. Pero cuando Guillermo terminó la escuela, yo fui la primera sorprendida cuando dijo que deseaba irse a estudiar a la universidad. Cuando se lo reclamé, me dijo. Realmente no voy a estar muy lejos, y además vendré todos los fines de semana. Cosa que no ha cumplió del todo, por lo que estoy pensando, en como darle a mi papá una sorpresa...