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Mi juguetito

Relato enviado por: pam el 6/8/2011. Lecturas: 13867
Etiquetas:   Masturbación
Relato completo
Fue maravilloso, era largo, grueso y vibraba de diferentes maneras. Una pasada.
Gemí como una cerda. Seguro que alguno de los niños me escuchó desde su habitación…
Mi primer juguete

Mi marido me comentaba a menudo si yo estaba a gusto con su polla. Desde luego yo siempre le dije que sí, pues no tiene mal aparato, es gruesa y venosa, todo lo que una mujer puede desear.
De cualquier modo, una sorpresa me tenía reservada. Un día, normal ( una noche más bien ), ya con los niños durmiendo, comenzamos a tontear un poquito en la cama. A mí, en que me tocas el clítoris, he caído. Haré lo que haga falta con quien sea, es mi punto más débil…
Jesús me estaba masturbando fuertemente la zona clitoriana y yo ya comenzaba a intentar ahogar los gemidos para no despertar a los niños, cuando de repente, noté como algo me comenzaba a penetrar muy lentamente la vagina.
Era más grueso que el pene de mi marido y como bien pronto pude notar, también era más largo… Me dejé llevar, por supuesto.
Me sentí un poco incómoda y de repente… un espasmo brutal me hizo gemir fuertemente y estremecerme. Oleadas de placer, me traspasaban desde la vagina a todo mi cuerpo.
Mi marido había comprado un vibrador. De los grandes, y lo estaba poniendo en marcha…
Me puse muy cachonda, y la auténtica puta que hay en mi, salió a la luz.
Mi marido dice siempre que dios me hizo para follar, que estoy en la vida para esto, me pone cachondísima. Me sentí superguarra. Os juro que en ese momento, hubiese aceptado la proposición más guarra, la fantasía más alocada que podáis tener, la perversión más diabólica, la aberración más fuerte. Deseé que mi marido me hiciera de todo, que me hiciera algo realmente guarro. Me convertí en una puta gracias a aquel vibrador, y mira que le digo siempre que no se gaste el dinero en tonterías, pero esto…
Fue maravilloso, era largo, grueso y vibraba de diferentes maneras. Una pasada.
Gemí como una cerda. Seguro que alguno de los niños me escuchó…
Es una maravilla, animo a todas las chicas a que prueben un vibrador.
A ser posible que sea más grueso que la polla más gorda que hayan probado, pues la sorpresa es… una pasada.

Cuando terminamos la faenita, pude vislumbrar el juguetito que me había regalado Txus. Era un vibrador precioso de color morado, con un gran glande .
Sus medidas son 25 x 4,5. Desde luego, que no me lo introduzco entero… pero quien sabe, quizás algún día ( seguro que sí ) entre del todo.