Categorias

Relatos Eróticos

Ultimas fotos

Photo
Enviada por andamios

Photo
Enviada por Mujer22chaparrita

Photo
Enviada por Mujer22chaparrita


Mis dos excompañeras de clase, y yo…. ( CON fotos)

Relato enviado por: narrador el 3/10/2017. Lecturas: 7035
Etiquetas:   Lesbianas
Relato completo
Recientemente y gracias al Facebook, me puse en contacto, digamos que con Gina, y Tina, por aquello de que sus verdaderos nombres, así como el mío, permanezcan en el anonimato.No sé cómo no se me ocurrió antes, hacer eso. Ya que ellas dos y yo, éramos más que amigas cuando estudiábamos juntas. Después de varias semanas de estar contactándonos, nos pusimos de acuerdo, durante el siguiente fin de semana, pasarlo en un lujoso hotel en la costa, que pertenece a la cadena de hoteles en la que mi esposo es uno de los tantos gerentes. Solo me basto llamarlo, y decirle que mis dos amigas y yo íbamos a pasar un fin de semana en uno de los hoteles, para que él me hiciera la reservación, con cargos a su cuenta. Penas llegué al hotel, me encontré en el lobby del hotel, a ellas dos que también recién llegaban. Luis mi esposo, nos había separado una lujosa suite, con tres habitaciones. A la que subimos de inmediato, para instalarnos y cambiarnos de ropa, para ir a disfrutar de la playa, y la piscina. Al principio, a pesar de lo contentas que nos encontrábamos las tres, cada una al momento de cambiarnos de ropa, lo hicimos en nuestras respectivas recamaras. Lo que en parte me hizo sentir rara, ya que mis dos amigas y yo, cuando estudiábamos juntas, nos tomábamos bastante libertades, como las de andar en ropa íntima, la mayor parte del tiempo en que las tres nos encontrábamos solas. Cosa que ya estando en la piscina, mientras nos tomábamos unas fuertes piñas coladas, se los comenté, mientras nos poníamos al tanto de nuestras vidas. Gina, al igual que Tina, y yo estaba casada, las tres teníamos hijos, y nuestros esposos, son prósperos profesionales. Pero algo en la manera de hablar de Gina, me hizo pensar que no nos estaba diciendo, todo con respecto a ella. Fue cuando Tina, nos confesó que tenía un amante, y yo por no quedarme atrás, también hablé un poco del mío. Quizás motivada por nuestra sinceridad, Gina finalmente también nos dijo, que aparte de su esposo, en su vida, había otra persona. Yo no sé porque tanto Tina como yo asumimos que se trataba de un hombre, hasta que Gina nos dijo, que Mabel era su verdadero amor. Lo cierto es que ni a Tina, ni a mí, nos sorprendió mucho eso. Ya que cuando las tres nos la pasábamos juntas, en ocasiones, teníamos nuestros encuentros cercanos de todo tipo. Estando las tres en la piscina, actuando como unas colegialas, cuando tres tipos nos buscaron conversación, digamos que en cierta forma, les hicimos caso. En consecuencia, cada una de nosotras, pasó el resto de la tarde, acompañándolos en sus respectivas habitaciones. Pero cuando volvimos a nuestra suite, las tres ya algo bebidas comenzamos a contarnos, como nos había ido. En fin, si nos acostamos con ellos, pero fue algo pasajero, y sin trascendencia, como dice mi esposo, cuando le cuento algunas de mis escapadas. Pero esa noche, las tres tras quitarnos la ropa, y darnos una ducha, nos estábamos vistiendo, con la idea de ir al salón de baile del hotel, pero en cierto momento, nos reunimos las tres, estando en ropa íntima. Fue cuando le comenté a Tina, que aún tenía unos hermosos senos, al tiempo que sentí la necesidad imperiosa de agarrárselos. Lo que por lo que pude observar, a mi amiga, eso no le incomodó en lo más mínimo. Por su parte Gina al verme acariciando, las tetas de Tina, sin más ni más también comenzó acariciarlas. Bueno ya al poco rato, las tres nos habíamos olvidado de que queríamos ir a bailar, y nos encontrábamos besándonos y acariciando, nuestros cuerpos. Tal y como lo hacíamos, como cuando estudiábamos juntas. En cierto momento yo me encontraba, con mis piernas abierta, mientras que Tina me mamaba el coño, y de manera deliciosa me introducía su lengua, dentro de mi culo. En otro momento mientras que Gina, le prodigaba una atención especial, al culito de Tina, yo le separaba sus nalgas. Y así estuvimos jugando las tres gran parte de la noche, hasta que Gina, nos dio la agradable sorpresa de mostrarnos su juguete. Con el cual nos penetró tanto a Tina como a mí, de la misma forma y manera que nosotras dos a ella, posteriormente. Cuando nos despertamos al siguiente día, pedimos el desayuno a la habitación, donde las tres tras desayunar, continuamos jugando, de la misma forma y manera que lo hacíamos, cuando estudiábamos juntas. Pero al regresar a casa, lo primero que Luis me pidió al irnos a dormir, fue que le contase todo lo ocurrido, en el hotel. Cosa que a medida que él me fue penetrando, yo fui contándole, incluso lo que hice con mis amigas….