Si por culpa de él, es que he pasado tremenda vergüenza. Mi esposo, es de los que parece que tiene una competencia contra el solo, para ver cuan rápido se viene, dejándome a mi mirando el techo de casa, sin tan siquiera comenzar a satisfacerme.
Bueno ya cansada de que me haga siempre lo mismo, siempre lo mismo, estando el la finca, me fijé que el potro moro, dejaba caer su miembro, y de golpe se golpeaba con el lo que vendría siendo su pecho, o su barriga. Eso me dejo deseosa de sentir eso dentro de mi coño, como a manera de venganza por lo que mi marido no me hace.
Así que pensando que estaba completamente sola, me quité toda la ropa, y por un corto rato me dediqué a mamar la verga de ese caballo, luego no contenta con eso y de manera descuidada, tal y como me encontraba, busqué un banco en donde poder recostarme para sentir aquella cosa dentro de mi coño. y así lo estuve haciendo, recostada en el banco que encontré, también lo hice estando de pie, una y otra vez. Lo que yo deseaba era continuar sintiendo el placer que me proporcionaba el tener semejante verga dentro de mi coño.
Fue cuando pasé la más grande de las vergüenzas. Dos de los peones que trabajan para mi mrido, estuvieron viéndome desde un principio, y cuando yo ya bastante satisfecha comencé a lavar mi coño, para volver a vestirme, salieron ellos dos tras el establo. Se me acercaron hablando alto entre ellos, diciéndole uno al otro. Te enterastes, vieron a la mujer del patron dejando que un caballo se lo metiera. Y el otro le respondió, no solo eso sino que también se lo mamó al pobre animal. Así que se pueden imaginar lo que sucede, para que ellos no hablen debo dejar que me hagan lo que les de la gana. Lo peor de todo, es que como que le estoy agarrando el gusto, no tan solo a lo del caballo, sino a que los dos peones me entierren sus vergas al mismo tiempo….