Categorias

Relatos Eróticos

Ultimas fotos

Photo
Enviada por andamios

Photo
Enviada por Mujer22chaparrita

Photo
Enviada por Mujer22chaparrita


Qué Vaginita la de Julieta

Relato enviado por: reycolegial el 23/5/2009. Lecturas: 17842
Etiquetas:
Relato completo
Al meter mi mano y tocarle su calzón sentí que estaba mojado de sus jugos vaginales e inmediatamente le subí su falda bajando su calzón poco a poco comenzando a mamarle su rajita bien chiquita y cerradita jugando con su clítoris.Hola amigos les deseo compartir mi rica experiencia con una compañera de la escuela de piano donde estudio.

Bueno comenzare diciendo que a mí lo que más me gusta es la música y por eso me metí a estudiar piano en una escuela privada en la que he avanzado bastante y por supuesto ya toco el piano más u menos bien que toda la música que aprendo es clásica y a mí me llena de júbilo la música con ella me identifico a mí y a mis sentimientos pero también les diré que soy muy caliente y daría lo que fuera por cogerme a todas las mujeres del mundo entero y claro yo ya me he desvirgado a muchas pero esta vez me logre desvirgar a una niña más que su nombre es Julieta como lo dice en el titulo, ella es aun una niña ya desvirginada claro tiene entre sus diez años altita blanca “muy bonita” que por su edad aun no le lucen sus pechos pero si sus piernitas que de tan solo al verlas a cualquier hombre se le pararía la verga pues soy muy ricas y no le puede faltar su culo muy paradito y bien formadito y a pesar es coqueta y de buen carácter pero al principio yo solo me enfocaba al estudio del piano pues quiero aprender rápido y ella casi nunca vestía de manera provocativa por su edad pero últimamente ella se ponía faldas cortas que me abrieron el encanto a ella primero sin lograr nada hasta un día normal de clase que la maestra le indico que acomodara unos libros de partituras en el estante de libros del aula que se encontraba junto de mi pero como es alto se tuvo que subir de una escalera para acomodarlo y claro se me estaba facilitando por su falda verle desde abajo sus calzones y sus piernitas al cual no pude evitar tener una erección pero como estaba sentado no se noto y mi tentación creció aun más al grado de desconcentrarme en el estudio y cada que me tocaba clase con ella solo veía y veía sus piernas que por fortuna la maestra no lo noto y así siguieron pasando los siguientes cuatro días y cada vez más ardía de excitación. Que por fortuna mis ganas no pasaron más un día martes la maestra tuvo una junta y todos los maestros también y nos dejo solos no sabiendo lo que estaba planeando y nos dejo practicando una melodía y se retiro pero para estar seguro fui a la dirección para cerciorarme de que todos estaban ocupados y al regreso no espere más la lleve al rincón del aula y le empecé a decir de cosas y a tentar sus pechitos bajando poco a poco que claro se asusto he intento huir pero no la deje e hice que se tranquilizara y luego a que se masturbara que no me fue fácil pero lo logre que al bajar hasta sus piernas acariciándoselas y besándoselas ella empezó a temblar de excitación y al meter mi mano y tocarle su calzón sentí que estaba mojado de sus jugos vaginales e inmediatamente le subí su falda bajando su calzón poco a poco comenzando a mamarle su rajita bien chiquita y cerradita jugando con su clítoris, poco a poco libere mi verga que estaba a mil y le empecé a penetrar mientras tape su boca para que no gritara y cada milímetro que entraba mi verga sentía una sensación bien bonita y al miso tiempo sus labios vaginales me la apretaban hasta que sentí como desgarre si himen y entro toda, le estuve al mete y saca como por siete minutos hasta que la saque empapada de sangre y semen que al ver que eyacule en su vagina me asuste por dejarla embarazada que afortunadamente por su edad no fue así limpie la sangre de su vagina y ella solo me veía sin decirme ni una palabra solo medio llorando por el dolor de haber perdido su virginidad le acomode su falda y le advertí que no le digiera a nadie de esto o selo volvería a hacer de nuevo con más dolor que afortunadamente me obedeció que claro por lo mismo ya no me mira tan confiadamente ni amistosamente pero por lo menos ha guardado silencio, que debo confesar que la disfrute a lo máximo pues a ninguna mujer le había encontrado su vagina así de deliciosa.