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Reencuentro con Isaias

Relato enviado por: anahi_miau el 4/6/2012. Lecturas: 3025
Etiquetas:   Amor filial
Relato completo
Anos tenia que no veia a Isaias, una coincidencia en el subterraneo que hizo de un dia normal en mi casa con mi hermana y mi madre en una tarde extante!Esta es otra de mis historias, esta paso con Isaías, Isaías era un compañero más grande de la secundaria, era muuuuuuuy alto, ancho, güero, de ojo azul, súper lindo y simpático, por lo mismo nos traía muertas a todas, años después, cuando iba en el subterráneo, me lo encontré, al parecer a él también le daba gusto verme, ya que mi cuerpecito de niña de secundaría había cambiado, los años no pasan en vano.

Platicamos un poco pero yo bajaba antes que él, así que me despedí de él, pero mi sorpresa fue al decirme que me acompañaba sino me acompañaba, emocionada, llegamos a casa dónde mi madre y mi hermana menor me esperaban para que hiciéramos de comer.

El me ayudaba, me coqueteaba y cuando mi madre se descuidaba me besaba, al parecer a mi madre se le olvido comprar unas cosas en la tienda así q nos mando a nosotros, mientras íbamos caminando Isaías se puso tras de mí y me abrazó, comenzó a tallarme su verga, que ya era muy grande, sus brazos los cruzó y para su suerte quedaban a la altura de mus enormes tetas, ya que él era más grande. Así, sin pena comenzó a masajearlas en la calle, lo hacía tan normal, como si fuera común, yo me dejaba hacer, cómo traía una playera de tirantes por su altura vio más fácil subir sus manos y mallugarme las tetas por debajo del brasier, yo me comenzaba a excitar, nunca me había agarrado las tetas en la calle y sin tanto pudor, era delicioso, llegamos a la tienda, compramos y de regreso fue lo mismo, más de sus enormes manos en mis tetas mientras me pegaba su polla a mi culito, era delicioso.

Terminamos la comida, comimos con mi hermana y mamá, mi madre dijo que se tenía que meter a bañar, que bajaba en un rato, al escuchar esto a Isaías y a mí nos brillaron los ojos, íbamos a poder terminar lo que habíamos iniciado, así que nos fuimos a la sala, que da frente a las escaleras a “ver la tele” me senté al lado de Isaías, pero este me tomo me alzo y me sentó sobre él, le daba la espalda, me encantaba como me trataba como su muñeca, me volvió a amasar las tetas por debajo del basier, pasando por arriba de mis hombros, yo excita comencé a moverme en su verga, sentía como se hacía grande en mi culito y eso me hacía mojarme más, me hacía voltear mientras me besaba y seguía entretenido con mis tetas.
Al ver lo incomodo de la posición, me sentó dándole mis tetas de frente, las sacó y las comenzó a mamar como un bebé hambriento, las lengüeteaba, las mordía, las amasaba, mientras yo excitada intentaba moverme sobre su polla, por un momento paró y me sugirió que nos moviéramos a la cocina, ya que estábamos en frente de las escaleras, nos movimos a las escaleras, me bajo mis jeans y parada mientras me comía las tetas me metió dos dedos en mi conchita, que ya estaba mojada pero no lo suficiente para que una mano tan grande me comenzara a dedear, me dolió un poco y él lo noto, pero me dijo que en seguida se me quitaría y así fue, mientras me metía sus dos dedos con el pulgar sobaba mi clítoris, era delicioso, me hizo venirme y después me hizo bajar y mamarselo para ponérselo más duro, no me cabía toda, era muy grande y ancha, como vio que era inexperta me dijo que tuviera cuidado con mis dientes, y así lo hice, poco a poco lo mame, hasta que me empujaba la cabeza para que me cupiera toda, después de follarme la boca se vino, decía que apretaba delicioso y que era excelente.

En seguida me recargo en el comedor de la cocina y me empino, me embistió con su verga mi conchita, me dolio un poco, así continuo, se acercaba a mi oído y me decía que mi concha era increíble que apretaba como una nuevecita, cuando escuchamos un ruido, era mi mama que salía del baño, nos acomodamos la ropa y en ese momento me dijo Isaías que se tenía que ir, que le dolía su erección y que era imposible que se quedara, bajo mi mamá, se despidió de mi madré, lo acompañaba a a la parada de autobús, en el camino me pidió que terminaramos, me preguntó que so había un parque cerca, le dije que sí, se sento en un columbio me bajo los pantalones y calzones y me la metió ahí sentados, era delicioso, fue muy poquito lo que estuvimos ya que el estar al aire libre lo excitooo y se vino pronto, o deje en la parada del camión con la promesa de volvernos a ver pronto.

Otro de mis relatos, la mayoría son vivencias, obvio con nombres diferentes, puede que sea medio puta, pero disfruto de mi sexualidad, por favor comenten y evalúen mis relatos.

Besos, su putita Anahí.