Este es un relato breve de como disfrute la primera vez que mi esposa decidió realizar toplessEste es un relato breve de como disfrute la primera vez que mi esposa decidió realizar topless, debo agregar que siempre había sido una fantasía erótica para mí pero creía que sería algo complicado.
Estábamos de vacaciones por primera vez el que ahora es nuestro hotel para adultos favorito de Cancún, era nuestro primer día en el hotel, estábamos tomando el sol frente a la piscina acostados en unos camastro bebiendo unos tragos, el hotel estaba muy concurrido era plena temporada alta, los huéspedes eran en su mayoría gringos y europeos, casi todas las mujeres andaban únicamente con diminutas tangas, iban sin el más mínimo pudor con los senos al aire, hasta ese momento nosotros aun nos considerábamos un poco conservadores, mi esposa rápidamente noto que su traje de baño era sumamente anticuado a comparación de las demás huéspedes que casi no traían nada puesto, su traje era color negro de una sola piezas amarrado sobre el cuello, tenía un escote que apenas dejaba admirar sus hermosos senos pero se marcaban muy bien sus curvas, mi esposa era bastante penosa en ese tiempo, jamás usaba ropa muy escotadas ni reveladora.
Ella se sentía un poco fuera de lugar, decía que todas las gringas andaban desnudas en comparación de ella, le conteste que eso era algo sin importancia alguna, nosotros veníamos para pasarla bien, que no se preocupara por nada más, en tono de broma le dije que si le molestaba tanto lo que traía puesto que tan solo se lo quitara y santo remedio, por mí no había ningún problema que los gringos se dieran un taco de ojo con eso enormes senos, ella solo se carcajeaba mientras decía que lo pensaría.
Un rato más tarde me fui al cuarto a buscar mi celular que deje cargando y de paso también aproveche para ir por unas bebidas al bar, cuando regrese me di cuenta que ella se había desamarrado el traje de baño del cuello para descubrirse los senos, estaba recostada boca abajo tomando el sol, yo no podía creer que se animara a hacerlo sabiendo lo penosa que era, asenté su bebida junto a ella, le acaricie la espalda suavemente y le pregunte a que se debía tal milagro, ella me pregunto que si no me gustaba? Si quieres me lo amarro nuevamente, le respondí que no!! me encanto que lo hicieras, ella levanto la cabeza, se puso los lentes de sol, miro para ambos lados y dijo que si esas gringas andan en cueros pues yo también, en ese momento se dio la vuelta para quedar boca arriba y dejo sus seno a la vista de todos.
Así pasamos toda la tarde de relajación, ella estaba como pez en el agua sin pudor alguno disfrutando del topless, nos dimos varios chapuzones yo aproveche para cachondear con ella, además había cosas nuevas y excitantes para descubrir como la sensación de saber que los demás hombres pueden disfrutar de algo que antes solo tu podías ver jejeje, me divertía viendo que esos que están en la playa vendiendo cosas caminaban hasta uno para tratar de hacer la venta mientras están de mirones disimuladamente.
Al final de la tarde yo ya estaba muy cachondo ella me puso bien caliente así que terminamos subiendo a la habitación para poder descargar todas mis ganas.