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se cogieron a mi esposa

Relato enviado por : Anonymous el 20/11/2010. Lecturas: 18096

etiquetas relato se cogieron a mi esposa   Infidelidades .
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Resumen
Amigos le s contare una historia de la vida real. Para comenzar les contare quien es mi esposa.
Ella es una bella mujer de 1.65 m. de altura, delgadita un cuerpo esbelto cabello rubio y largo



Relato
Amigos le s contare una historia de la vida real. Para comenzar les contare quien es mi esposa.
Ella es una bella mujer de 1.65 m. de altura, delgadita un cuerpo esbelto cabello rubio y largo. Un atractivo que cualquier mujer quisiera tener además era muy alegre en el buen sentido de la palabra. Y que cualquier hombre quisiera tener entre sus brazos así sea una aventura. Cuando salíamos al pueblo era la admiración de todos lo hombres. Me imagino que mas de uno, se corría la piel pensando en las piernitas torneadas y culito de mi esposa, eso podría ser normal, por que hasta yo, me hacia la paja cuando éramos amigos. Una vez yo estaba en una gallera viendo jugar gallos, cuando de pronto entro mi esposa a este sitio concurrido por la mayoría de hombres. Se hizo al lado mío, las miradas no se hicieron esperar, no era para más, mi esposa lucia una faldita negra y corta que dejaba ver todas sus piernas torneadas, además llevaba una blusa del mismo color ajustada al cuerpo que le pernotaba sus paraditos senos, mas sus tacones era indudable que la pelea de los gallos ocupaban un segundo lugar en este momento. Las invitaciones de cervezas no se hicieron esperar. Hasta los más pudientes del lugar se acercaron a ofrecerme tragos, con lo que yo le correspondía con un fondo blanco. Así sucesivamente me tome lo que me ponían en mi mano. La noche no se hizo esperar. Las confianzas iban y venían con la venia de mi esposa, quien ya también gozaba de alegría que genera el licor. En muchas ocasiones los hombres, supuestos amigos, le hacían bromas y ella les correspondía con un gesto de risas. Aunque yo sabia que mucho de ellos más que brindarme la amistad lo que buscaban eran otras cosas con mi esposa, yo, dejaba que ella los deleitara con sus chanzas.
Las horas pasaron, y ya en un ambiente pesado de sobriedad, de estar en el ruedo viendo jugar gallos habíamos pasados a una mesa donde habíamos cinco personas en total mi esposa, yo y tres hombres mas. Estos hombres eran los que compraban tragos uno tras otro las botellas se consumían, reconozco que mi embriaguez era demasiado. Las chanzas respetuosas le dieron paso a las mas pesadas, ya echaban chistes verdes sin ningún pudor mi esposa ya bien ebria, se reía de todo, cuando la sacaban a bailar la apretaban mas de lo normal. Quería irme pero me cogían y me sentaba y me llenaban la copa nuevamente. En el establecimiento ya estábamos prácticamente nosotros únicamente en un estado avanzado de licor. En medio de la rasca, uno de ellos nos propuso lo que ya me había imaginado.-que mi mujer se acueste con los que estábamos ahí, y que ellos nos ligarían con algo de dinero.
En mi borrachera me levante y le dije a mi esposa que nos fuéramos, pero ya estaba bien borracho , con el intento de irme de una sola vez me caí sobre la pared, y entre balbuceos llamaba a mi esposa, pero dos de ellos me agarraron y me llevaron hacia afuera mientras el otro seguía bailando con mi esposa. Quien ahora lucia más pegadita al cuerpo de esta individuo.
Saque energía y me regrese por mi esposa para llevármela me cogieron y me hicieron sentar nuevamente. El cantinero nos dijo que ya cerraba por lo que apago todo y nos salimos.
La calle lucia negra y oscura, el pueblo no contaba con fluido eléctrico. Apenas salimos a la calle se llevaron a mi esposa abrazaba, ella decía donde esta mi esposo le decían ahí viene, solo mentiras para que ella los siguiera, yo seguí tras de ellos impotente de defenderla. Lo único que veía era que la llevaban de prisa, la tocaban por todas partes, ella solo reía y cuando trataba de volverse la retenían y la seguían llevando.
La llevaron a la casa hecha de madera, de uno de ellos, entraron y cerraron la puerta. Yo me encalete por entre el solar y vi por entre las rendijas de la pared que, prendieron una vela de cera y la pegaron en la sala, y se sentaron en redondo a terminar una botella de licor, uno de ellos se lanzo y la beso en la boca. Me sorprendió cuando vi que ella le correspondió, me dio rabia y celo y pensé que yo no debería estar tras una puta.
La luz tenue de la vela siguió, alumbrando una y otra vez como la besaban y la manoseaban y ella les correspondía con una risa.
Estos gestos de ella los incitaba para seguir en la actitud pecaminosa, mi esposa en este momento estaba con tres hombres gozando la fiesta.
Yo estaba en el solar que me mordía de la rabia, tanto que hasta se me trato de pasar la jinchera que tenia. Uno de ellos saco un colchón de la pieza y lo tiro en plena sala, ya podía deducir que seguía, mi esposa atino a decir y mi esposo, le contestaron- no se preocupe que él mas rato viene-.
Mientras dos de ellos se prendieron un cigarrillo el otro casi a la fuerza sujetaba a mi esposa hacia su cuerpo y la besaba, la toca por todos lados le pasaba la mano por entre las nalgas las cuales se la apretaba en su rozada, desabrocho la blusa y ahora mi esposa dejaba ver sus parditos senos al aire libre. Cuando vi a mi esposa en esas condiciones la rabia le dio paso a una arrechera y querer ver a mi esposa en brazos de otro hombre. La verga se me paro, y me empecé a mojar. Los otros dos hombres se hacían lo locos que no veía nada mientras su compañero abusaba de mi mujer, le mamaba las téticas desenfrenada mente como si eso se fuera acabar, mi esposa forcejeó pero al verse perdida dejo que todo fluyera, mi esposa lucia ahora como una putica golosa, el hombre se quito la ropa en sendos movimiento y quedo desnudo, lo primero que sobre salió fue su miembro grande y amenazador, un rollo de carne que se arqueaba, con una cabeza gruesa que le brotaban sus venitas. Al advertir semejante verga que se comería a mi mujer, no pude más, y gano más la obsesión de ver penetrada a mi esposa por lo que me empecé a hacer la paja. Seguidamente el hombre con sus ásperas manos le quito las tanguitas, se las bajo de un solo tirón hasta los tobillos, mientras mi esposa levantaba delicadamente sus pies para terminar de quitárselas del todo, y cuando le metió la mano con destino a la cuca, mi esposa suspiraba de la emoción. Se veía como con las manos le cogía la conchita y se la apretaba, mi esposa le correspondía cogiéndole la mandarria también, era tan grande que casi la manito no alcanzaba a abarcarla por completo, este tipo tenia esa verga tan grande que sobresalía en sus manitas. Cuando le metía la mano bajo su falda alcanzaba a alzar la falda que dejaba ver su rasurada ponchita.
En segundos mi esposa lucia con solo falditas y sin blusa, lo que la hacia ver una putica muy rica, ese cuerpo que juró que seria solo de mi, ahora era manoseado por otro hombre que estaba a punto de comérsela.
Un prolongado beso en su boca donde le metía la lengua fue la excusa perfecta para acostarla en el colchón, y se comenzó a consumar lo que se predecía, el tipo sin pensarlo le bajo al pozo, donde le daba lengua sin tregua a, mi esposa le respondía con profundos suspiros, le abría mas las pierna como deseando que le metiera lo que tuviera a su disposición, se arqueaba con cada lamida dejando ver sus senos mas erectos. Por más que le suplicaba que la penetre, este, hacia caso omiso y seguía en la tarea de hacerla sufrir con su lengua. De pronto el hombre se arrodillo frente a ella, y le metió en su boca la mandarria, para que mi esposa la mamara, era tan grande el miembro de aquel tipo, que casi no le cavia en la boquita de mi cónyuge. Hizo todo el esfuerzo posible hasta lograr meter la cabeza de verga en su boca, para luego pegarle una mamada jamás vista, las venas de a aquel miembro se le veía que casi le estallaban. Para que las bolas no le bambolearan se la cogía con una mano mientras con la otra sujetaba la mandarria, En varias ocasiones logro meterse todo el tolete de carne recia en la boca, este consorte aprovechaba para hacerle el mete y saca en la boquita de mi esposa, mientras que con sus manos la aferraba sobre la cabeza. Luego vino el momento de mas tensión, en la que abrió de piernas a mi esposa y por encima de la cuquita, le media la verga, le sobo en varia ocasiones su miembro sobre la vagina, yo hacia los cálculos que cuando se lo metiera le llegaría hasta lo mas profundo del vientre. Sin haberla penetrado aun mi esposa se abría de piernas más de lo normal y cerraba los ojos, con sus gestos se deducía que quería ser penetrada lo más pronto posible, estaba embargada de arrechera.
Efectivamente, cuando le metió la cabeza mi esposa grito de emoción, mas, mas, mas, suplicaba mi esposa, entonces aquel hombre la penetro con todas sus fuerzas, ahora grito de dolor mi mujer debajo del hombre, que la hacia suya, que la poseía, la clavaba como si fuera la ultima vez de su vida, se lo metia y se lo sacaba con furor, mi esposa le correspondía con gemidos intensos, ni siquiera con migo gemía tan lindo, comencé a ver un espectáculo de sexo impresionante, el hombre la hacia estremecer, la hacia pujar con cada embestida que le hacia. El mete y saca, duro un momento, de vez en cuando el hombre se daba maña de besarle lo senos y la boca situación que mas enloquecía a mi esposa. Este momento de la escena lo acompañe con un pajazo. Mientras a mi esposa le sacaban brillo de esa panochita. El chasquido del contacto de la vagina con la verga es algo que no he podido olvidar.
Uno de ellos apago la luz, y solo se escuchaban gemidos uno tras otro, podía deducir que seguía siendo penetrada intensamente, a los minutos uno de ellos prendió nuevamente la luz, cual es mi sorpresa que ya lucia desnudo el otro hombre también, con una parola casi igual al del primero y se sumo al festín, mi esposa ahora tenia dos vergas para complacerla, el nuevo consorte lo primero que hizo fue ponerla a mamar, mientras el otro la clavaba en cuatro, cada que se lo metían mi esposa fruncía el rostro y apretaba los dientes.la abrían de piernas que parecía que la fueran a derrengar y en cada empujón la hacían hacia delante, por lo que ella tenia que recuperarse y colaborar abriendo mas sus piernitas, el lunar que antes era mi adoración en las pierna derecha ahora le corría liquido que brillaba. El primero le daba por la cuquita de mi mujer ahora le hacia mas rápido, hasta llenarle la cuquita de espeso semen y mi esposa le correspondía con gemidos intensos de su primer orgasmo.
Por un momento quedo boca abajo tendida sobre el colchón, mientras esto sucedía el ultimo hombre se le hizo por detrás de ella y le comenzó a medir su larga y gruesa verga por detrás, no podía creer que mi esposa fuera hacer clavada por el culito, por ahí, a nadie se lo había dado, por ese sitio era virgen al menos eso me había dicho. Y por lo que vi creo que si, cuando percibió la intención de a aquel sujeto quiso levantarse pero pudo mas la fuerza se aquel hombre, que no dejo que se levantara y la aprisiono sobre el colchón mientras le sobaba su miembro en el culito, le hacia el intento pero no podía calibrarla, se ensalivo los dedos y le comenzó a frotar el ano, por momentos mi esposa se quedaba quieta pero cuando la penetraba el dedo se inmutaba, hasta le escupió el culito esto con e fin de lubricarlo y volvía a insistir. Hasta que de pronto le puso su miembro en el agujero y lo empujo con tantas ganas que la abrió y pego el grito mi mujer, la penetro, solo vi, que entro la cabeza del miembro y mi esposa se retorcía de dolor, por mas que quiso zafarse no podía ya estaba penetrada, y este hombre ahora le empujaba mas, su miembro hasta meterla toda, la sacaba y la metía una y otra vez, cada vez mas rápido, mi esposa ya ahora no gritaba tanto sino que empezó a seguir el ritmo, se puso en cuatro y ayudaba sacando las nalguitas, que ahora lucia bien paradita y mojada de semen, agachaba la cabeza cada que la penetraba su culito estaba bien templadito enhebrada por una verga grande y gorda casi el doble de la mía.
Mientras la cogía por el culito con la otra mano le cogía las téticas, eso hizo que mi esposa se arrechara nuevamente y siguiera gozando y gimiendo, lo que le había tocado vivir esa noche, era sexo, y por putica tenia que aguantar, mi esposa apretaba los dientes y pujaba cundo se lo metían hasta lo mas profundo así, sucesivamente hasta que aquel hombre le lleno el culito de semen nuevamente.
Apagaron las luces, y los gemidos siguieron en reiterada ocasiones, solo se escuchaban los chasquidos del mete y saca, se me dificulto saber quien le daba ahora por lo que no volvieron a prender la luz.
Yo me fui para mi casa a esta altura ya me había pasado la rasca, me había pajiado en varias ocasiones viendo como penetraban a mi mujer.
Al otro día llego mi esposa a la casa, bien temprano, se le veía el semblante demacrado, hipócritamente le pregunte donde se había quedado me dijo que como no la espere se quedó donde una amiga. Me imaginaba como era clavada mi esposa, no le recrimine nada sino, que la acosté al lado mío y le quite las tanguitas y sin vacilaciones la penetre también, la clavaba en venganza de lo que me había hecho, mientras le hacia por la cuca, le metía el dedo por el ojo del culito, su chocha estaba liza, luego la puse en cuatro como la ponían aquellos hombres y se lo metió por el culito ahora mi verga entraba y salía sin complicaciones por ese culito que nunca me había regalado el virgo, una clavada que no gozaba ya de gemidos, como los que hacia antes, la embestí hasta llenarle el culito de semen. Ahora cada que la clavo recuerdo esos momentos en que mi esposa se entregaba a otros hombres, para excitarme mas aun.
Esa situación hizo que me fuera del pueblo la vergüenza pudo mas, ahora vivo en la ciudad donde mi esposa sigue jurando que no me es infiel, aunque yo se que ya me fue infiel la sigo queriendo, y hasta se que es posible que mas vergas se la estén estrenando.

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Comentarios enviados para este relato
torcacho (7 de May de 2011 a las 05:21) dice: Te gusto ver a tu mujer clavada por esos hombres y a ella le gusto ser puta,hablale dile lo que tu sabes,y siganlo practicando que no es vergonzoso,es placentero te lo dijo por experiecia.

fer_nando (5 de June de 2011 a las 23:02) dice: A todas las casadas les gusta cojer con otros tipos, ya so sepan sus maridos o no, el sentirse putitas y cojer con otros es muy fuerte. Podes hablarlo con ella o no y hacerte el que no sabe nada, pero si ya una vez probo la trampa, va a seguir cojiendo con otros.

ricardo1902 (30 de November de 2010 a las 15:57) dice: prestame a tu mujer una noche

ricardo1902 (30 de November de 2010 a las 15:56) dice: prestame a tu mujer una noche

yotoyaqui (29 de November de 2010 a las 17:05) dice: es rico ver a tus esposa cogiendo con otro, solo te falta hablarlo con ella y disfrutense!!!

rocco555 (23 de November de 2010 a las 19:28) dice: Que rico le cogieron a tu mujer, a mi me encanta mirar cuando le estan cogiendo a mi mujer, cuando grita de placer con pijas bien gordas y largas, en su vagina, y en el culo

vsuniaga (22 de November de 2010 a las 21:24) dice: Muy bueno y excitante, lo importante es vivir y disfrutar de todo enla vida

buscadormty (22 de November de 2010 a las 18:25) dice: Muy buen relato, aprovecha ahora que sabes que a ti te gusta ver a tu esposa clavada por otro y que a tu esposa tambien le gusta, ya llevan avanzado lo que otros no se atreven por verguenza, platicalo con tu esposa y sean sinceros en reconoser que les gusta esta etapa y gozenla, la vida es corta y quieranse mucho...animo..no te de verguenza, al contrario es exitante esta etapa que estan viviendo

alfwolf (21 de November de 2010 a las 09:16) dice: muy rico tu relato amigo y si tu esposa esta tan buena como dices bueno pues no la pierdas y crece en tus relaciones sexuales intercambia parejasse voyerista ver como le dan duro a tu esposa o mejor aun participa en ello be smart , se liiiisto y disfruta de la vida ya que ya decubriste otra parte diferente de ti SALUDOS

Nikito (21 de November de 2010 a las 06:02) dice: tas loco man xD

vladimir1112 (21 de December de 2010 a las 05:32) dice: quisiera estar ahí y cogerme tambien a tu esposa. felicidades sos un monstruo

sergio perez (19 de March de 2011 a las 02:53) dice: hey camarada si tu vieja esta bien buena dejame echarle un palo x el culo


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