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Se me quitó el complejo de mis enormes tetas

Relato enviado por: kimberlei el 8/5/2013. Lecturas: 74323
Etiquetas:   colegialas
Relato completo
Por fín empecé a utilizar ropa ajustada sin miedo a que la gente viera mis grandes tetas.Hola, amigos. Voy a contaros lo que me pasó cuando estudiaba en el instituto.

Primero os diré como soy: soy una chica de 23 años, más bien delgada, rubia con el pelo muy largo. Tengo los ojos verdes, unas piernas largas y unas tetas impresionantes.

Lo que os voy a contar ocurrió hace seis años. A pesar de ser tan jovencita, ya utilizaba la talla 125 de sujetador. mis tetas ya eran enormes y en el instituto me daba mucho corte sobretodo cuando hacíamos jimnasia. Mis tetas botaban al realizar algunos ejercicios y todos mis compañeros me miraban sin parar, incluso el profesor¨. Éste era el que más miraba. Clavaba los ojos en mi escote y alguna vez ya ví cómo se le inchaban los pantalones.

El día que me dieron las notas de final de curso llegué a casa muy contenta ya que había aprobado todas las asignaturas. Yo vestía mi uniforme del colegio: mi falda cortita de cuadros, unas medias hasta mitad del muslo, los zapatitos y una blusa ancha ya que como os dije antes, me daba corte que se marcaran mis pechos.

Abrí la puerta con mi llave y entré. En el salón encontré a un amigo de mi padre que conocía desde pequeñita.

Hola Armando, ¿Qué tal?. ¿Qué haces aquí?.

Estoy esperando a tu padre que ha salido hace un rato y me ha dicho que le esperara aquí que venía en un rato. Por cierto, qué guapa estás: me dijo.

Gracias: le contesté ruborizándome.

Le dije: pues nada espérale aquí tranquilo.

Yo me fuí a mi habitación y le obserbé como miraba mis piernas cuando me iba. Yo creo que le gustaban mucho las medias, lo creo por cómo miraba.

Estuve en mi habitación un rato escuchando música tumbada en la cama y me asaltaba la idea de cómo se pondría de cachondo Armando si me viera otra vez.

Armando era un tipo de 50 años, moreno, con el pelo corto, ojos negros y algo rellenito.

Bueno, al final, se me ocurrió ir al salón, dónde estaba Armando a ver cómo reaccionaba. Salí de la habitación y me dirigí al salón y le pregunté: ¿Cuanto va a tardar mi padre?No lo sé pero un rato.
Él intentaba disimular pero me miraba las piernas y las tetas como con ansia. Me acerqué bastante a él ya que quería tomar la psp que estaba encima de la mesa y entonces me tocó disimuládamente un muslo. Yo me quedé allí quieta para ver lo que hacía y empezó a mover la mano arriba y abajo por mi pierna. Le miré fijamente y retiró la mano, entonces le dije: ¿te gusta mi pierna?

Sí, me dijo. ¿Puedo seguir tocando?

No sé, es que si sigues tocando te vas a poner muy cachondo.

Bueno, ya lo estoy. Es, que estás muy buena, niña. ¿por qué llevas la blusa tan ancha?

porque me da corte. Es que tengo las tetas muy grandes.

En ese momento se le inchó el pantalón de golpe y se puso nervioso. A mí ya me estaba empezando a entrar morbo.

¿Cómo de grandes?: me preguntó.

Gigantes, el triple que tu mujer: le contesté.

Cada vez se ponía más cachondo y yo más morbosa. Entonces le dije: Bueno, te dejo que me toques las piernas pero no me quites las medias todavía.

Entonces, mientras me acariciaba las piernas con total libertad, con la otra mano se tocaba la polla que la tenía ya muy dura. Al cabo de un rato me preguntó si podía tocar mis tetas. Yo le dije poniendo voz de niña inocente para ponerle más cachondo: No sé, ¿tú crees que está bien tocarle las tetas a una niña tan jovencita como yo?

Me fascinaba lo cachondo que se iba poniendo.

Bueno, tócalas pero por encima de la blusa. Empezó a manosear mis tetas, me las apretaba y me las movía arriba y abajo, oooooh qué gusto niña, oooooh qué gustazo, que melones. Empezó a desabrocharme la blusa y metió la mano en mi escote.

Yo estaba muy cachonda a estas alturas y le dije: ¿quieres quitarte los pantalones?

Se levantó rápidamente y se quitó los pantalones y los calzoncillos. Tenía la polla durísima. Se sentó en la silla y abrió sus piernas. Ven, niña, acércate. Me metí entre sus piernas. Enseguida con una mano cojió su polla y la empezó a mover por mis medias arriba y abajo, con la otra mano tocaba mis descomunales tetas cambiándola de una a otra. aaaaah, que gustazo niña, cómo tengo la polla, nena, qué tetazas, me gustaría chuparlas.

Entonces abrí mis piernas y para acercarme más le dije: Mete tu polla entre mis muslos. Así lo hizo. Cada vez se le ponía mas dura. Yo empecé a moverme atrás y a delante de manera que le estaba haciendo una paja con mis piernas mientras él me chupaba las tetas. Así estuvimos un buen rato hasta que empezó a bajarme las medias mientras me decía: oooooh, niñita, qué piernas tan suaves, sigue haciéndome esta estupenda paja con tus piernas. Mientras tanto el manoseaba mis tetas y mi chochito. Metía la mano por dentro de mi tanguita. Luego subió mis medias otra vez y me decía: Me encanta que me masturbes con las medias, qué gustazo, niña.

Mientras tanto, no despegaba las manos y los ojos de mis enormes globos hasta que me retiré un poco y me dijo: oooooh, nena, nunca había tenido la polla tan dura como ahora.

Yo le dije: ahora se te va a poner más dura todavía. Me puse de rodillas delante de él, me quité el sujetador y coloqué mis tetas en su polla de manera que entrara su berga entre ellas. Agarró mis tetas y las apretó contra su polla. Empezó a moverlas cada vez más de prisa y yo le decía: ¿te gusta?
Sí, que gustazo, que gustazo, qué corrida voy a echar, niña. Sige, sigue, menéatela con mis tetazas, hazte una buena paja con mis melones grandes y duros de niña.

Ooooooh, aaaaaah, joder niñita que gustazo. Ooooooh, creo que me voy a correr en tus melones, niña.

Si, si,, córrete en las tetas de la niña.

Nunca me había dado tanto gustazo una cubana, nenita.

Si, sigue moviendo mis tetas hasta que te corras.

Aaaaaah, aaaaaah, me corro, niñita me corro.

Se corrió entre mis tetas y qué agusto se quedó el mamón.

Bueno, eso me sirvió para darme cuenta que no era tan malo tener unas tetas tan grandes. ahora ya me pongo camisetas ajustadas con buenos escotes. Me gusta que admiren mis tetas.