Relato enviado por:
Anonymous
el 26/4/2017.
Lecturas:6011 Etiquetas: Gay
Relato completo
Me llevó a un bosque de noche y me penetroFue hace varios años en el sur de Chile cerca de Concepción. Recuerdo que había una cancha pequeña de futbol a unos 500 metros de mi casa y se formaban grupos de diferentes edades pero mayoritariamente adultos. Un día poco antes de cumplir los 13 se quedo un grupo y los mayores empezaron a contar sus experiencias de sexo con mujeres, hablaban como las poseían y esto al parecer provocó una sicosis entre los que ahí estabamos, empezaron manoseos de los penes y algunos mas atrevidos los sacaron y empezaron a masturbarse eyaculando en presencia de todos.
Uno de los presente que se lo manoseó fue el Tono, un vecino que vivía a 2 casas de la mía.
Yo solo miraba y me admiraba al ver el tamaño de las vergas y el derrame del semen dado la lluvia de burlas que se producía cuando uno de ellos acababa.
Cuando se terminó todo el grupo se dispersó y me fui a mi casa con el Tono, pero antes de llegar me pidió que lo acompañara a otro lado y no dudé en ir con el.
Salimos de la población y cruzamos una carretera que había a un costado y nos internamos en un bosque de eucaliptos.
Me recuerdo que estaba dominado por la curiosidad y también sentía una fuerte excitación. Cuando el balanceaba su verga en el grupo me miraba y me quede con la impresión de que me la estaba ofreciendo.
Nos detuvimos en un lugar bien adentro del bosque y el me tomó de los hombros y me pidió que le sacara su verga, Lo hice y ella quedo totalmente expuesta a mi vista.
¿Que hago? , le pregunté.
Lo primero que tienes que hacer es chuparlo.
Cuando se lo tomé con mis manos sentir de inmediato el calor de su piel y en seguida lo metí en mi boca que se lleñó de saliva y su moquillo, era agrio y espeso. Solo pude contener su glande y el empezó a moverse despacio porque se me soltaba.
Así estuvo un rato mientras yo me fuí acostumbrando a sentir el sabor de su pene.
Falta lo mejor me dijo, pero no tienes que contarle a nadie, si llegan a saber tus papas
podemos tener problemas.
Si se, le dije. Por eso se hace a escondidas.
Bueno, tiendete en el pasto y bajate el pantalón igual que yo y te volteas hacia abajo.
Hasta ese día yo había pensado que era una relacíón normal y que despues de hacerlo nos iríamos a caso como si nada.
En cuanto estuve listo el me cubrió y con sus rodillas abrió mis piernas y levantó mi trasero metiéndo una de sus manos por debajo para ubicar bién el glande y cuando se hundió un poco le dije que estaba en su lugar.
Cuando empezó a presionar me acuerdo que mi cuerpo se tensionó completamente y cuando me abrió y entró grité y me puse a llorar. El estaba en silencio y me dolía tanto pero el seguía metiéndomelo.
Descansemos un poquito, me dijo y el se quedó totalmente quieto. Solo me di cuenta que su verga entera estaba adentro.
El descanso fue bastante bueno porque el dolor intenso disminuyó pero no del todo pero cuando reanudo el movimiento y me lo tiraba hacia afuera y hacia adentro, me dolía pero no tanto.
En un momento se detuvo y me preguntó si sentía algo.
Si le dije, lo tienes calientito.
Estoy acabando y voy a acabar de nuevo para que te quede el recuerdo.
No quiero mas Tono.
Aprovecha, lo mejor es que te acostumbres a la primera, despues lo vas a disfrutar mejor.
Luego de repetirlo lo sacó. Fue el momento en que me dí cuenta lo largo que era.
Me quedó un poco de dolor pero me tranquilice porque todo había terminado.
Nos fuimos y en el camino me confesó que hacía tiempo que no culiaba tan rico y que teníamos que hacerlo de nuevo.
Llegué a mi casa pasado la 1 de la mañana y estaban todos durmiendo.
Me lave y me acosté. Al día siguiente sali temprano al colegio. Lo unico que quedaba era una molestia en la parte baja de mi guata.
El Tono, a pesar de lo violento de la penetración me hizo feliz.