Categorias

Relatos Eróticos

Ultimas fotos

Photo
Enviada por andamios

Photo
Enviada por Mujer22chaparrita

Photo
Enviada por Mujer22chaparrita


traicionada por el deseo

Relato enviado por: darlys el 20/6/2012. Lecturas: 7818
Etiquetas:   Infidelidades
Relato completo
Algunas veces se nos escapa ese sentimiento escondido en nuestro interior. Tal como me ocurrió. Fui víctima de mi propio deseo. Cuando deje que aquel compañero de trabajo saciara la sed que le tenía
Todo comenzó cuando una tarde después de trabajar. Volvía a mi casa, unas amigas me invitaron a pasar por unos tragos. Yo pensé que no estaría mal. De igual forma no era primera vez que me quedaba a tomar algo con mis amigas. Entramos a una tasca muy bien ambientada y buscamos el lugar más retirado para conversar bien. Donde la música no aturdiera. Todo comenzó con normalidad hasta que la botella que tomábamos se acabo. Pensé que entonces nos iríamos a casa, pero en lugar de eso una de mis amigas llamo a algunos compañeros de trabajo para que se unieran a nosotras, así compraríamos algo nuevamente y seguiríamos bebiendo. A partir de allí no me gusto la idea. Yo soy una chica de 20 años, casada, pero mi edad aun esta en punta de aventura, así que mi esposo no tenia problema en dejarme compartir con mis amigas, lo único que no compartía era mi forma de vestir. Ya que me gustaba lucir mi cuerpo algunas veces, y esa noche cargaba puesta una falda no muy larga pero tampoco muy corta que dejaba ver mis piernas… había algo que me traía muy nerviosa.
Llegaron los chicos a unirse a nosotras una de mis amigas tenía una relación a escondida con uno de nuestros compañeros de trabajo. Así que al llegar la saludo con un apretuje y besos como si estaba muy deseoso de ella.
Mi incomodidad tenía nombre y apellido. David quintero. Ese hombre desde que lo conocí me había vuelto loca. Su voz me ponía boba, sus ojos me hacían perderme. Era un chico moreno, alto, ojos claros, corpulento (fuerte) atractivo. La forma que me miraba me intimidaba. Y por eso trataba de no relacionar mucho con él. Pero aquel día lo tenía allí, frente de mi. Fuera de la oficina, y con una sonrisa que pocas veces le había visto.
Se sentó a mi lado, y de inmediato me puse fría, el calor que emitía de su cuerpo lo podía sentir en mi brazo desnudo. Pasó un rato y comencé a tomar con más ansiedad, estaba muy incómoda. Entre palabreos que poco comprendía percibí que tomo mi mano y se quedo mirando mi anillo. (Sentí que me daba un corrientaso por el cuerpo cuando me toco).
-eres casada?
-Si.
-tan joven?
-no tiene nada que ver
-que lastima
-como dices ¿ (simule no escuchar lo anterior)
-no. Pues que es extraño ver una chica tan joven , tan linda y tan comprometida
-ya ves que si las hay.

Paso mucho rato y ya había tomado mucho, mis amigas salieron a bailar y me quede sola en la mesa con aquel hombre que me enloquecía.
-no tomes tanto
-por qué?
-no te caerá bien mañana. Tratas de olvidar algo. Estas despechada?
-Para nada
-ven vamos a bailar

Caminamos juntos de la mano hasta la pista de baile pero yo ya no estaba bien. Aquel hombre me tenía demasiado descontrolada y con ayuda del licor no sabía ni que hacer. El percatándose de esto. Me apretó contra si, tomándome de la cintura. Sin emitir palabra me beso. Un beso apasionada lleno de deseo. Yo ya me sentía húmeda entre mi.

-me acompañas? (me dijo)
-adonde?
-ven

Sin decir más me tomo a jalones de la mano. Pasamos frente a los baños y abrió una puerta, aquello era como un cuarto de servicio de limpieza o algo así. En realidad no le puse mucha atención.
Me recostó contra la pared y subió de un tirón mis piernas en su cintura. Comenzó a besarme. Y tocarme por todas partes. Me apretaba. Me mordisqueaba. No se como logro bajar su pantalón y saco su pene. En ese momento no pude verlo solo sentí como lo rosaba en mi entre piernas.

-quieres esto?
-si. Si me tienes mal.
-segura que lo quieres.
-Te digo que si (ya casi no podía hablar de lo excitada que estaba)
-tu esposo?.
-en casa .. Pero ya tómame toda ahora.
Acariciaba mis piernas tocaba mi coño besaba mi cuello y me ponía cada vez mas excitada. Me bajo y me pidió que le pajeara un poco. Así que lo hice. Pero al ver aquel pene tan grueso, grande y erecto, no resistí la tentación y me lo lleve a la boca. Lo chupaba con tanto gusto, sentía algo divino al hacerlo. Me encantaba, y lo estaba disfrutando tanto como él, así que me concentre en hacer que acabara en mi boca, no paso mucho rato para que eso pasara. Y me dio gusto tragar todo aquello. Su pene aun estaba duro y yo quería seguir. Pero el me subió a una mesa que allí estaba y allí media recostada me penetro. Lo hacía suave. Y era algo que me impacientaba, luego subió de intensidad su ritmo. Hasta que lo hizo tan rápido que no aguantaba las ganas de gritar. Los gemidos y gritos se entrecruzaban. Aquel hombre me estaba haciendo sentir algo que jamás había sentido en mi vida.
-te gusta]??? (Recuerdo que me pregunto)
-Ajamm.. (Fue todo lo que pude responder)

Me tomo como muñequita y me puso como le dio la gana tantas veces pudo. Hasta que sin yo mas poder, acabo dentro de mi.
A rato salimos los dos a donde estaban mis amigas, todos se quedaron mirando como esperando alguna explicación.
Y yo solo les pude decir.

Estábamos bailando !!!