Una de las fantasías de mi esposa es que le ayude a conseguir una buena verga y la vea hacer una buena mamada, cada vez que me hace sexo oral, actividad en la que es toda una experta, lo hace muy despacio y me va explicando cada movimiento que hace, se cepilla los dientes con el pene, le da chuponcitos en la punta, la lame a todo lo largo desde los huevos o por la parte superior, le hace toppin como de helado, le gusta untarla de miel, de chocolate, de crema y cuanta esencia comestible tiene a su alcance, yo he disfrutado tanto de sus habilidades que decidi proponerle hacer realidad su fantasía.Sabes que es lo que mas me gusta, me dijo, mientras agarraba con su mano izquierda la base de la pinga y con la derecha se arreglaba el pelo. No, le dije con voz entrecortada, es que mientras te la mamo la deseo entre mis entrañas. Si supieras lo rico que es tener un pedazo de carne como este adentro.
Y por que no te la metes, le respondí. Ese es el truco, ese deseo de enzartarmela hasta el fondo mientras la acaricio, mientras la beso, mientras le doy lamiditas, ese momento de deseo profundo es lo que más me gusta, dijo mientras seguia dandome una lenta y deliciosa mamada.
Que otra cosa te gustaría mi amor, acaso se te antoja una en cada mano para alternarlas. Porque a mí, me gustaría hacerte completamente feliz, que estuvieras llena de verga, sabes me tratas tan bien, que me gustaría que tuvieras el nirvana, que alcanzaras el placer máximo, que ninguna parte de tu cuerpo deseara nada, que te entregaras al placer absoluto.
¿Como crees que podría lograr eso? Bueno, no se, quizá si estas llena de verga por todas partes.
¿Como así? Sigue con tu idea que me calienta mucho, me dijo.
Mira, a mi me gustaría verte con un pene entre tus nalgas otro en tu chochita linda, otro en tu boca y con una pedazo de carne en cada mano, mientras sus propietarios te dan una chupadita en cada teta.
Se le erizó la piel. No tenía que responder, sabía que aquella idea la había puesto a mil; sin embargo, su respuesta no fué congruente con su reacción corporal.
¿Me crees tan puta? Eso me daría verguenza además con tanta sensación no creo que disfrutaría al máximo.
Bueno, que te haría disfrutar al máximo le pregunte.
Mientras me sobaba los huevos y respiraba sobre la punta de mi pene, me dijo Hummmmm, veamos, tiene que ser algo erótico, muy erótico.
¿Que sería erótico para tí? fue mi respuesta inmediata.
Mira me gustaría que en una mesa de desconocidos, nos metieramos debajo de la mesa y tu fueras bajando las braguetas y sacando una por una las pingas de todos, que me las ofrecieras, las evaluaramos conjuntamente y mamandolas una por una establecieramos cual es la mas sabrosa de todas. ¿Soy muy difícil de complacer verdad mi amor?
La verdad me parecio una excentricidad muy creativa, y me quede pensando un rato, mientras ella seguia lamiendome despacio todo el tronco de mi pene.
No te compliques la vida, me dijo no lo pienses ahora, pero ya que tanto insistes en que hagamos realidad nuestras fantasías, yo estoy segura de que encontraras la forma de hacerla realidad.
Despues de aquella deliciosa sesión de sexo en la que mi querida Belinda me extrajo hasta la última gota de semen, para tragarselo por completo, quedé con la idea en la mente, especialmente porque debo reconocer que también me excitaba tener juegos sexuales con otros hombres, y eso de sacarles la pinga para enseñarsela a mi esposa, me ponía caliente.
Con el pretexto de realizar nuestra fantasía, la lleve a varios restaurantes pero la oportunidad no se presentaba o no me atrevía a iniciar la empresa.
En una de esas oportunidades había un grupo de jóvenes y nos sentamos a le mesa con ellos, pero no encontré la forma de entrarles, eso sí nos veían la lujuria en la cara, de eso nos dimos cuenta, porque uno de ellos le metió la mano debajo de la falda y aquella escena fue suficiente para que regresaramos calientisimos a casa y darnos una cogida de marca olímpica.
Entonces, ya la fantasía era más mía que de Belinda, y empece a organizar la escena en nuestra pequeña granja de recreo a orillas del lago. Ni lerdo, ni perezoso invité a dos personas amigos de mi esposa, que tienen una característica especial, viven juntos, tienen treint, y treinta y dos años, respectivamente, aunque a veces se les ve con chicas, todos sabemos que son pareja.
Mi esposa se rió mucho cuando le explique la idea, y me dijo, no seas tonto, es cierto que ambos son muy guapos, pero a ellos no les va a interesar en absoluto nuestras locas ideas, eso tiene que ser algo de ocasión, ellos tienen otros intereses. Peeeero mira, por lo que veo tu también los tienes. Bueno, tuya fue la idea y la verdad, viste que ya hemos intentado y no lo hemos logrado, balbucie. Si pero nos hemos divertido mucho. ¡Está bien! invítalos el fin de semana y veremos que es lo que pasa.
Esa parte se las dejo para la proxima entrega, hasta pronto.