Los mejores relatos de sado escritos por nuestros usuarios
Los relatos eróticos sado de EliteRelatos están pensados para quienes disfrutan con la dualidad entre el placer y el dolor, el poder y la sumisión. En esta categoría encontrarás historias que exploran con cuidado y detalle el mundo del sadomasoquismo: látigos, ataduras, órdenes y entrega total. Nuestros relatos eróticos sado son escritos por personas que conocen bien esta práctica y saben transmitir tanto la intensidad física como la conexión emocional que se genera entre dominante y sumiso. Hay de todo: desde iniciaciones suaves para quienes se asoman por primera vez a este mundo hasta escenas más intensas para paladares exigentes. Lo más importante en el sado es el consentimiento y la confianza, y eso se refleja en la mayoría de los relatos de esta sección. Si el dolor controlado y la entrega absoluta son parte de tus fantasías, los relatos eróticos sado de EliteRelatos las satisfarán plenamente.
Mi mamá sin saberlo me hace sufrir cuando se sienta en las piernas de alguien frente a mis narices porke yo no tengo piernas, en mi relato describiré como me gusta el sufrimiento ke me causa con su comportamiento
Mi nombre es Irene, y me encuentro felizmente casada con Ignacio, y aunque tanto él como yo ya pasamos de los cincuenta, en términos generales disfrutamos de lo que se puede llamar una buena relación íntima, para no ser muy explícita. Pero ocasionalmente, les confieso, le he sido infiel a mi marido.
Estando hace par de meses, en la cama de un motel con mi novio, después de que estuvo clavándome su hermosa verga por mi apretado culito, me encontré sobre la mesa de noche un periódico, en el que destacaba la noticia de que una pareja fue asaltada en su casa, que mientras mantuvieron al marido atado, pero obligándolo a observar todo lo que sucedía, mientras que a ella la obligaron a mantener sexo, vaginal, oral y hasta anal, con sus atacantes, ante la amenaza de que de negarse, los golpearían a los dos, hasta dejarlos muertos.
¿Cuantos de nsotros no hemos fantaseado con la idea de llevarnos a la cama al jefe o a la jefa? y si ademas podemos darle de azotes, escupirle y darle su merecido rompiendole el culo por su prepotencia... pues saben que, si se puede.
Siguiendo con la zaga de fantasias les dejo una historia con mucho sadismo y mucho, mucho odio.
Para Gael, uno de los momentos más sensuales del día era el baño de las 22:15. Con el tiempo, lo había convertido en todo un ritual.
Cenaba frugalmente, nada más llegar del trabajo: Un sándwich vegetal o mixto. Aunque,a veces, prefería dos buenas tostadas de pan con tomate.
Se comía aquello en el sofá, paladeando cada mordisco. Paseándolo por su boca, como pasearía la lengua por el rojo glande de su amo, hasta llegar a sus pelotas, para tragárselas de un golpe.
Este relato que les voy a platicar hace ya muchos años que ocurrió, en ese entonces yo tenia 16 a dos meses de cumplir los 17 y salir de la preparatoria, era el mes de mayo y una tarde sonó el teléfono y al levantar la bocina, era la voz de un hombre saludándome, y preguntando por mi, empezamos a platicar y al final acordamos de vernos al día siguiente.