Los mejores relatos de lesbianas escritos por nuestros usuarios
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De inmediato se fue a la ducha, no se aguantó y mientras se duchada se hizo la primera masturbación, su clítoris era el centro de atención de sus manos que pasaban enjabonando su vagina y que junto al jabón y el agua tibia le proporcionaban una masturbación muy satisfactoria.
Era un momento tan intenso que la agarré en mis brazos, la voltee y su espalda fue a dar a mi pecho, abracé su cuerpo con firmeza, la tomé en mis brazos juntando mis manos en su vientre, la contuve fuerte entre mis brazos.
La veía sonriendo y con sus ojos en dirección a sus nalgas como sugiriéndome que le siga viendo ahí. De pronto la vi darse vuelta para dejarme ver su hermoso cuerpo de frente.
“En donde te encuentres ahora, y como te encuentres: parada, sentada, recostada o caminando, siénteme en tu vagina, siente mi lengua metiéndose entre tus labios vaginales. Paso la punta de mi lengua por tu orificio de entrada, siente esa sensación que deja mi lengua al recorrer suavemente en medio de tu vagina ascendiendo hasta donde se esconde tu adorable clítoris.”
Cuando estando en mi oficina levanté el teléfono para atenderlo, jamás me imagine que Lucy, mi ex compañera del Colegio de Niñas, fuera la que me estuviese llamando.