Relato enviado por:
Anonymous
el 18/6/2022.
Lecturas:1442 Etiquetas: eroticos
Relato completo
En aquel viaje había algo distinto . Se respiraba glamour y algo más . Lo supe más tarde.Y es que el lujo y la elegancia estaban presentes.
Cenas de gala , piscina con monitores apuestos y fiestas nocturnas aderezadas con algo de sexo.
Las chicas del casino lucían maravillosos escotes y los camareros no dudaban en atender a las damas con ademanes de cortejo.
Mi marido se distraía correteando y en un aparte del espectáculo un apuesto caballero me intimidó y me propuso dejar la fiesta aburrida y tomar algo en su camarote .
Yo miraba a mi esposo y seguía entretenido y el caballero ya me había tomado la mano y empujaba mi voluntad hacia él.
Me dejé llevar y ya por el caminó me tomó las medidas , me palpó las nalgas y las tetas y al entrar en el camarote no tenía bebida , sólo sexo.
Y allí hubo una batalla campal. Un experto en toda regla.De pie , por detrás , misionero , cualquier postura era buena . Y allí me sentí no abusada sino deseada .
Y mi ego subió 100 puntos.
Al terminar asomó su cabeza al pasillo y besándome me despidió al ver que no había nadie.
Mi marido seguía entretenido y aún sentí más miradas sobre mi a pesar de mis pelos alborotados.
Aquella noche deseé tener otro encuentro con el desconocido y me masturbé ènsando en él.