Relato enviado por:
Anonymous
el 27/10/2017.
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Relato completo
Soy carpintero acudo a muchos domicilios pero lo siguiente nunca me había ocurrido.
Acudí al domicilio de aquella señora para instalar un armario en una habitación.
Noté al entrar que ella estaba ligera de ropa y pensé que la había pillado recién levantada de la cama.
Pero no , no era así.
Era una calienta pollas que se ponía delante de mi y enseñaba sus encantos sin parar.
Tengo treinta y cinco años y la señora unos cincuenta .
No estaba ni bien ni mal , maciza sí pero no gorda.
A cada pieza que iba colocando me interrogaba por mi trabajo y le contestaba.
Estuve mañana y tarde y al terminar me puso la mano encima y me dijo si podía haber un arreglo en el pago en forma de especie.
Pregunté tonto de mi qué era eso y ella descubrió su bata y enseñó todo el género.
Toma todo lo que quieras y empezó a besarme. Por momentos titubeaba pero mi miembro no y acabamos en la cama.
El polvo salió rico y era toda una experta , me confesó que era viuda y que echaba en falta un hombre en su casa y que ella estaba dispuesta a mantener relaciones si a mi me apetecía .
Ni confirmé ni negué.
Pero a los tres meses recibí una llamada para hacer un arreglo y allí hubo arreglos , cabalgadas , 69 ,y todo tipo de artificios .
Los dos sabíamos de lo nuestro y fuimos derechos al grano.
Toda una mañana de trabajo y aún quedó para otro día.
Me llama de vez en cuando y acudo presuroso cuando puedo .
Me está haciendo feliz y se relame cuando me hace la felación con la boca.