Relato enviado por:
Anonymous
el 28/5/2026.
Lecturas:96 Etiquetas: Primera vez
Relato completo
La cita con aquel joven resultó francamente estupenda , como primera vez no nos vinimos abajo y el joven resultó ser un buen maestro de ceremonias.
Mi esposa había preparado todo concienzudamente, hasta el útimo detalle.
La ropa , la luz , la comida y bebida , los posibles relatos y situaciones .
La elección , con foto era su preferencia , debía estar cómoda y la primera impresión no debía ser mala.
Por eso cuando tocó el timbre de nuestra casa acudió presurosa a abrir.
El encuentro no fue impetuoso. Primero las presentaciones y nos sentamos cómodos con algo para beber.
Directamente ella se puso en medio de los dos y empezó a coquetear y palpar .
Un poco de aquí y otro de allá.
Nos adentramos en conversaciones subidas de tono y los halagos hacia ella eran constantes.
Los tiene merecidos porque está estupenda , proporcionada y cincuentona apetecible.
El joven no cumplía los 30 y al parecer era experimentado.
Tras un buen rato comencé el sobeteo de sus tetas para entrar en calor y quitar hierro al asunto.
Ella accedió al miembro de él y lo mimaba y acariciaba.
Yo amasaba sus tetas y veía sus reacciones y notaba su calor .
Ya desnudos del todo y cachondos los tres la sesión comenzó.
Ella tomó las riendas y se fue a por él.
Besitos con lengua , toqueteos complacientes y ricos apretones.
Nos cedimos el sitio , él a mi y yo a él cortésmente.
La prueba estaba saliendo bien , había confianza para hablar , permitir o reprobar cualquier situación y me permití chupar su vulva mientras se besaban.
La humedad la hizo ponerse a tono y se mordisqueaba con él.
Cambiamos de postura y ella lamió su polla y la introdujo en su boca.
Si estaba empalmado , aquello aún me puso más.
Me retiré un rato para permitir el acceso y ellos sin mirarme se hicieron de todo mientras me pajeaba.
Tenía ganas también y pedí relevo , ella me susurró que quería más y más .
Comprendí y cedí , el pacto era libre y ella lo quiso así.
Así que abrió sus piernas y con el acceso permitido la sesión de coronarme con un buen ramal de cuernos me dejó perplejo durante un buen rato.
Pero veía que ella gozaba y aquello me calmaba y me ascendía en mi morbo particular.
Una y otra vez lo hicieron en todas las posturas y yo tímidamente la acariciaba y besaba.
Los gemidos se empezaban a oír más de la cuenta y en una última carrera llegó la corrida final.
Se despojó del condón y se abrazaron los dos .
Para entonces ya había cogido una cerveza fría y me la estab tomando .
Estuvieron un buen rato y después de un largo beso con lengua se despidió.
No os quiero contar lo aquella noche pasó en casa reverdeciendo lo anterior .
Hasta fuegos artificiales.