Relato enviado por:
Anonymous
el 29/4/2018.
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Relato completo
Tenemos juegos peligrosos que dan mucho mucho juego.
El fetiche de susurrar al oído en pleno acto experiencias con otro me pne a cien y ella abusa de ello.Empezó una vez que había tenido un pequeño roce con un compañero de trabajo y noté cómo ella se excitaba y yo con ella .
Aquella noche follamos como locos y al amanecer nos miramos complacientes .
Le conté más tarde mis sueños con ella fantaseando con la presencia de extraños .
Y así entramos en un juego diabólico de perversión.
Ella es receptiva y yo soy su esclavo.
A menudo me cuenta sus asechanzas tanto en el trabajo como en la calle , el gimnasio (muy propicio), la cafetería y con los amigos.
Tiene un amigo en la cuadrilla que en su juventud tuvieron deslices anatómicos y llegaron a mayores.
Y el rescoldo funciona y juegan en la mesa con las manos por debajo .
Al llegar a casa y ya en la cama me vuelve a susurrar que ha experimentado un calentón prodigioso y ha tenido que ir al baño porque iba a gritar y se ha masturbado para bajar su calentura.
Yo le animo a contarme sus sueños , deseos y acontecimientos y me satisface .
Estamos en trance de exhibirla con un extraño y mi parafilia preferida como candaulista me recrea mi mente.
No hay bomba más potente que verla con otro.