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Cienta de mi padre embarazada

Relato enviado por: learcu el 28/12/2016. Lecturas: 5195
Etiquetas:   Maduras
Relato completo
Traía su blusa casi sin cerrar los botones y sus pechos desarrollados por la leche abultaban casi saliéndose de esta y para abajo sin falda solo la blusa la cubría, pero solo hasta los muslos el resto de las piernas se veían y como decía mi padre no estaba tan vieja se defendía en sus piernas sin ser hermosas se veían apetitosasUn día llegue al negocio y estaba una vieja y conocida cliente de papá conversando con él y ella secaba sus lagrimas, como no era mi problema seguí… Luego mi padre me comenta los problemas de esta pobre señora Berta, me dice tiene un animal de marido en verdad no es una belleza, pero que no le diga que no se acuesta con ella por que además de embarazada, ya tiene cuatro meses y se le notan, le dice que es vieja… en verdad tiene 43 años al igual que tu madre, pero no son viejas y además él la embarazó hay cada hombre en este mundo me dice… y cuando la mujer esta embarazada se alteran sus hormonas así que anda mas desesperada por su marido…. yo le digo por su marido o por macho… oye me dice respétala ya tienes 19 años, debes entender a las mujeres.
Al otro día por la tarde le digo que voy a ir al centro a ver unas zapatillas que quiero… oye me dice y de pasada déjale estas cosas que son muy pesadas para doña Berta las dejó aquí para mandarlas a buscar llévasela, como me quedaba a la pasada las cargue en mis brazos...
Llego al departamento de esta señora Berta toco el timbre y se demora un buen tiempo en abrir casi me fui..., disculpa me dice es que estaba reposando y me cuesta levantarme, traía su blusa casi sin cerrar los botones y sus pechos desarrollados por la leche abultaban casi saliéndose de esta y para abajo sin falda solo la blusa la cubría, pero solo hasta los muslos el resto de las piernas se veían y como decía mi padre no estaba tan vieja se defendía en sus piernas sin ser hermosas se veían apetitosas.... siguió mi mirada se sonrojo diciéndome no me diste tiempo a cubrirme mejor,... como soy atrevido dije... y para que se las va a cubrir si las tiene bastante buenas y da gusto mirárselas..., oye me dices que estoy embarazada, si le contesto, pero no esta muerta, sus senos son contundente en su tamaño por la leche que deben tener y sus piernas un regalo a la vista, esta embarazada, pero está bastante agradable a la vista, por lo menos a mí me satisface mirarla..., me mira sorprendida y me pregunta ¿Cuántos años tienes? 19 le digo,... y en verdad me encuentras agradable de mirarme..., no solo agradable le digo para subir su ego, ya que me acorde que mi padre me dijo que estaba decaída por el majadero del marido, si no que me encantaría abrazarla y recorrerla con mis manos, se sonríe y estando en la cocina donde entre la mercadería me dice..., hazlo te autorizo..., manoséame y abrázame..., hace cuatro meses que ningún hombre me acaricia..., están ciego le digo yo, hasta me la comería, digo... ríe satisfecha por mis palabras..., me mira y se acerca para que la abrace..., la saco de la cocina diciéndole por esa ventana nos pueden ver y tendrías problemas verdad dice y me lleva al dormitorio que esta a oscura por estar cerrados las cortinas y los bastidores de la ventana, y vuelve a acercarse para que la acaricie, ahí me di cuenta que esta hembra madura, pero mujer al fin estaba ardiente, fogosa y excitada, deseando ser acariciada y a lo mejor recompensada carnalmente por un macho..., llevaba cuatro meses de jadeantes deseos acumulados...
La abrazo y la recuesto en su cama, mientras beso sus senos y recorro sus piernas con mis manos... de su boca escapan bufidos y murmuraciones entusiastas de placer..., sigue..., no pares, te di permiso..., sigue, aprovecho, le doy un beso profundo, metiéndome toda su lengua en la suya. Acarició sus pechos por sobre la blusa. Después una de mis manos bajó, rodeó su cintura y la pegó contra mí. Sentía mi miembro grueso y firme contra su vientre. No podía ni quería resistirme. Buscó mi vagina con sus dedos e inició una caricia lenta, circular, maravillosa, logra
excitarme. Este chico era maravilloso, era un experto, sabía dónde y cómo hacer
presión para darme placer. Se me aflojaron las piernas y se las abrí. Me besó las tetas, chupó y mordisqueó mis pezones hasta hacerme gemir, bajó con su lengua todo por mi vientre y llegó a mi entrepierna, arrodillándose. Con delicadeza me quitó los calzones, separé un poco mis piernas y cuando metió su lengua entre los labios de mi vagina no pude reprimir un largo "ah". Esto hizo que me llenara de jugo mi vagina. Cuando me metió un dedo en la vagina tuve un orgasmo y casi me desmayo. No me enteré cuando cambio sus dedos y lengua por su pene y luego lo apoyó en la entrada de mi intimidad. Con leves movimientos hacia delante empezó a penetrarme. Me dolía un poco, pues hace meses que no tenía actividad sexual, lancé algunos quejidos, pero estaba tan excitada que lo disfrutaba muchísimo. Yo estaba completamente abierta de piernas, lo sentía entrar centímetro a centímetro. Su miembro era grueso, duro pero suave a la vez. Por primera vez sentía algo así en mi vagina, y era increíblemente placentero. Cuando entró todo, este muchacho se inclinó sobre mí y me dijo al oído: Así preciosa, me decía mi violador sin dejar de moverse vamos, dame otro orgasmo, dame todo el jugo de tu vientre embarazado, y entonces tuve un orgasmo largísimo, intenso, arqueando mi espalda. Un instante después sentí que el semental me la sacaba de golpe y adelantaba todo su cuerpo sobre el mío. Abrí los ojos cuando sentí que de su miembro salían gruesos chorros de esperma que me salpicaron mi matriz ocupada por el bebé. Mi joven muchacho me regaba con sus leches tibia llenas de espermios. Me excitó más y prolongó mi placer con un nuevo orgasmo.
Después nos acostamos los dos en la cama y descansamos un poquito. Me había entregado locamente al hijo de mi casero de la verdulería, no me arrepentía había satisfecho mis necesidades de mujer activa y caliente que mi marido menospreciaba.
Lo miro y le digo a nadie debes comentar lo aquí sucedido, me mira y me dice con una condición..., me asusto y digo cual..., que todas las semanas vendré y te consolaré con pasión y destreza..., bueno le digo, pero cuando vaya a tener el bebé pararemos..., si me dice, pararemos..., ¡ah! de vuelta seré yo quien te deje esperando un bebé en tu vientre... no eso no puedo soy casada, digo... se lo cargas a tu marido me dice sonriendo.

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Comentarios (1)

katebrown 18 de October de 2022 a las 20:47
SEX? GOODGIRLS.CF
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